Lenguaje inclusivo en bibliotecas

No creo que vuelva a comenzar a hablar en público con un ‘Buenos días a todos y todas’, o al menos no en ese orden, pero siempre recordaré esas palabras como las primeras que balbuceaba en este nuevo lenguaje no sexista e inclusivo.

Lo importante para empezar a usar un lenguaje inclusivo no son las herramientas, sino como dice María Martín Barranco autora de ‘Ni por favor ni por favora‘, tener conciencia de lo que es y para que  sirve.

«Los niños que terminen pueden ir al recreo», dice la maestra. Julia se queda sentada en su pupitre, esperando su turno. «Fulanita, he dicho que podéis ir al recreo» y, como Julia permanece inmóvil, al final le explica que con «niños» se refiere también a las niñas. Horas más tarde, el profesor de gimnasia dice: «Los niños que quieran formar parte del equipo de fútbol que levanten la mano». Julia alza la mano, decidida, a lo que el profesor, incómodo, reacciona: «He dicho los niños». Julia, estupefacta, no entiende nada. «¿Pero no había dicho ‘los niños’?». Y así, las mujeres, desde pequeñas, tienen que aprender a deducir cuándo están incluidas y cuándo no. Aunque la anécdota puede parecer divertida, en realidad no lo es.

¿Qué es el lenguaje inclusivo? ¿Para qué utilizarlo? 

En el webinar ‘Cómo usar lenguaje inclusivo sin que las resistencias te importen‘ del pasado 17 de marzo en la comunidad de Profes Papel Tijera (en el que se basa este post) María Martín apuntaba que el lenguaje inclusivo puede contribuir a hacer una sociedad mejor. Debemos tener claro el colectivo del que queremos hablar, y nombrarlo, para que quien nos escucha sepa como es la realidad que queremos reflejar.

La real inclusión es ampliar el marco conceptual de las personas que reciben el mensaje, cambiar el mundo para mejor, ampliando la visión del mundo donde vivimos. 

Como dice María Martín hay diferencias entre el lenguaje inclusivo y el lenguaje no sexista, porque incluir a las mujeres no significa que sea inclusivo (ver por ejemplo la definición de matrimonio en la RAE) porque puede reproducir discriminación por razones de raza, religión, orientación sexual, identidad de género o discapacidad, entre otras.

El lenguaje sexista es el que invisibiliza a las mujeres, el que perpetua su subordinación y el androcentrismo, normalmente desde un punto de vista de hombres heterosexuales, blancos y de una clase social determinada.

María Martín defiende su lucha por un cambio en el lenguaje con una pregunta ¿Se puede cambiar sin lenguaje? La forma de hablar influye en la sociedad, igual que la sociedad influye en la lengua.

A través del lenguaje se marca qué es normal y qué no lo es, por eso cuando leemos ‘las mujeres escritoras’ estamos dando a entender que es algo raro, además de incurrir en una ‘aposición redundante’:

¿Cómo escribir con lenguaje inclusivo?

No sé las veces que he buscado esta pregunta en Google en los últimos meses. Cuando tienes claro que quieres utilizar lenguaje inclusivo, te das cuenta de lo que cuesta desaprender las estructuras mentales que tienes aprendidas y buscas herramientas que te ayuden en el proceso. Sabes que tienes que usarlo pero no eres ágil en su uso y te sientes insegura al utilizarlo.

Así es como llegué al primer libro de María Martín ‘Ni por favor ni por favora‘ que aborda de este tema de forma sencilla, con multitud de ejemplos y mucho humor. ¡Cómo me enfadé y reí leyéndolo!

Uno de los aprendizajes que me llevo es entender que la inclusión no es exclusivamente cosa de vocales o símbolos (a-e-o, x, @) ni de desdoblamientos innecesarios del masculino y femenino, que como dice la autora, puede llegar a resultar repetitivo y muchas veces llevar a la ridiculización y rechazo del lenguaje inclusivo.

Hablando de vocales, algo que nunca me había planteado del Diccionario de la RAE ¿por qué la forma masculina es la primera en orden y no la que acaba en -a, sea esta femenina o masculina? Bibliotecario, ria. Al menos aquí la bibliotecaria no es la mujer del bibliotecario, como si lo es la jardinera (coloq.p. us.).

En cuanto al uso de la ‘@’ o la ‘x’ recomienda evitarlas en entornos formales y buscar otras fórmulas, puede que haya personas con alguna discapacidad que necesiten traducción de voz y esta práctica las excluya al no ser reconocidas por medios electrónicos de lectura. En el caso del uso de ‘todes’, utilizado como una herramienta política de concienciación, el problema es que «quien sea machista, en ese todes no se va a imaginar diversidad» apunta María.

Espero que con los recursos y la práctica se vaya consiguiendo un lenguaje más natural, lejos del cambio de vocales y los desdoblamientos innecesarios.

Algo que también me ha quedado claro es que se puede utilizar el lenguaje inclusivo sin ir contra la ‘economía del lenguaje’. Sabiendo que economía del lenguaje no es un principio de la lengua y se puede utilizar para enfatizar:  ‘subir hacia arriba’, ‘mi opinión personal’, ¿no entraría ahí ‘los niños y las niñas’?

¿Y qué he aprendido del masculino genérico? El uso del género masculino para designar a las personas de ambos sexos es una decisión, de los hombres (aquí excluir mujeres), que se remonta al siglo XVII.

Si conseguimos ver donde se produce la exclusión podremos arreglarla organizando el discurso de diferentes formas. Las herramientas nos las da el propio manejo del lenguaje, por lo que dependerá de nuestras habilidades lingüísticas.

Una vez tomas conciencia de lo que es la inclusión en el lenguaje, las herramientas vienen solas. 

La autora apunta que si al principio del discurso dejamos claro de quién hablamos, después se pueden ir alternando herramientas: el reflexivo, pronombre relativos como ‘quienes’, quitar el pronombre personal al verbo, alternar masculino y femenino para poder concordar en femenino… » La fluidez tarda en llegar».

Algo que funciona muy bien es encontrar malos usos y traducirlos a un lenguaje inclusivo o no sexista, dependiendo de la discriminación que se esté produciendo.

 

Lenguaje no sexista para bibliotecas

A continuación recojo algunos ejemplos que se mencionan en el libro adaptados a nuestro sector. Pero estad pendientes de esta sección porque iré actualizándola a medida que avance en el curso online ‘Cómo hablar con lenguaje inclusivo, y punto’ que empiezo hoy mismo con María Martín.

Espero que seais conscientes de las numerosas herramientas que el lenguaje nos permite antes de recurrir a desdoblar en femenino y masculino, que por supuesto será necesario cuando los enunciados sean ambiguos.

Y por supuesto, si se os ocurren otras opciones y ejemplos no dudéis en utilizar los comentarios.

Actividades culturales

«No hacer uso asimétrico de masculino y femenino». Es habitual oír ‘los escritores y en cambio usar las ‘mujeres escritoras‘ al hacer referencia a las mujeres. Las escritoras.

Muchas personas invitadas (Muchos invitados).

Todas las personas se verán afectadas por esta medida. Nadie queda exento de esta medida. La medida es de aplicación general. (Todos se verán afectados por esta medida)

Las personas admitidas podrán asisitir de forma gratuita. (Los admitidos podrán aistir de forma gratuita).

Una actividad para familias. Una actividad para padres e hijos

Quienes tengan interés deben apuntarse antes del viernes. (Los interesados deben apuntarse antes del viernes)

Un libro así satisfará a quien ame la lectura. Sentiremos gran satisfacción al leer este libro. (El lector sentirá gran satisfacción al leer este libro)

Contáctanos (Ponte en contacto con nosotros).

Nos encantará ayudarte. Estaremos encantandos de ayudarte.

Un 30% de las personas adultas que usan la biblioteca. (Un 30% de adultos que usan la biblioteca).

3/4 partes de la población en edad adulta (18-29 años) juegan con asiduidad. (3/4 partes de adultos entre 18 y 29 años son jugadores asiduos).

Formación

El alumnado. Los alumnos y alumnas. Las alumnas y alumnos. Las y los estudiantes. Quienes estudian… (Los alumnos). Alumnado no se refiere a personas sino a un grupo de personas, y es genérico. Mezclar con flexión de genero masculino y femenino.

Equipo docente. El profesorado. (Los profesores).

Profesionales

«Entre los usos que la Ortografía de la Academia recoge para el signo barra (/) se halla el de indicar dos o más opciones posibles cuando se emplea entre dos palabras (solo/sólo, así mismo/asimismo) o entre una palabra y un morfema (Querido/a amigo/a)». Curso online ‘Cómo hablar con lenguaje inclusivo, y punto’ de María Martín, 2021.

Los/as bibliotecarios/as. Las y los bibliotecarios. Los y las bibliotecarias. Los bibliotecarios y bibliotecarias. Las bibliotecarias y bibliotecarios. Bibliotecario/a. Bibliotecaria/o. Bibliotecario-a. Bibliotecaria-o. El personal que trabaja en las bibliotecas. Profesionales de las bibliotecas. Quienes trabajan en las bibliotecas. (Los bibliotecarios)

La mayoría de los profesionales (Muchos profesionales).

El 75% de las personas trabajando en el sector de las bibliotecas en España son mujeres. El 75 % de los trabajadores del sector de las bibliotecas en España son mujeres.

Se contó con la presencia de un gran número de especialistas en la materia. (Se contó con la presencia de numerosos especialistas en la materia). Lo triste es que muchas veces se puede ajustar a la realidad ya que en muchos eventos esos especialistas son hombres en su totalidad.

Grupo experto en Propiedad Intelectual. Grupo de expertas y expertos enPropiedad Intelectual (Grupo de expertos en Propiedad Intelectual).

Usuariado

Las y los usuarios de la biblioteca. Los y las usarias de la biblioteca. Usuarios y usuarias de la biblioteca. Usuarias y usuarios de la biblioteca. (Los usuarios de la biblioteca)

«Uso de genéricos universales y/o nombres colectivos o que pueden funcionar como tales: vejez, niñez, adolescencia, etc.» En la vejez la accesibilidad de los espacios se multiplica.

Las personas mayores necesitan espacios accesibles (Los ancianos necesitan espacios accesibles). [Post: En una sociedad que envejece, una biblioteca para todas las edades]

Las personas adultas. Los adultos.

Se deberá firmar la solicitud. (La solicitud deberá ser firmada por el usuario)

Quienes quieran acceder deberán mostrar su carné. Las personas que quieran acceder deberán mostrar su carné. (Todos los que quieran acceder deberán llevar con ellos el carné)

El vecindario (Los vecinos).

Quienes dispongan de carné (Aquellos que dispongan de carné)

 

Como veis, esto no va de hacer frases como esta que aparecen en el manual de estilo de rtve para ridiculizar el lenguaje inclusivo: «Algunos y algunas alumnos y alumnas son extranjeros y extranjeras, principalmente rumanos y rumanas y chinos y chinas». Con decir «Una parte del alumnado es de otros países, prinicipalmente de Rumanía y China» bastaría.

Manuales

Guichard Bello, Claudia. Manual de comunicación no sexista. Hacia un lenguaje incluyente. México: Instituto Nacional de las Mujeres, 2015.

Instituto de las Mujeres y para la igualdad de oportunidades. Guías de uso no sexista del lenguaje.

Martín, María. Ni por favor ni por favora. Cómo hablar con leguaje inclusivo sin que se note (demasiado). Catarata, 2019.

 

No hay una formula mágica, hay que tener la sensibilidad de saber a quién te diriges. María Martín

 

Bola extra

Es maravilloso escuchar a María Martín defender desde la calma y la sensatez el lenguaje no sexista y la comunicación inclusiva.


Y para acabar ¿Cómo voy a empezar a hablar en público en sustitución del todos y todas? Con un «Buenos días, doy la bienvenida a quienes estáis aquí» por ejemplo.

Si el tema de la inclusión en bibliotecas te interesa puedes consultar otros post en BiblogTecarios sobre el tema Biblioteca inclusiva… ¿Por dónde empiezo?

Ana Ordás

Colaboradora en BiblogTecarios. Con amplia experiencia en gestión de proyectos de transformación digital en bibliotecas, es una constante exploradora de mundos que aplicar a las Bibliotecas para darles visibilidad, lo que le ha llevado al marketing digital, los juegos y la gamificación.

9 respuestas a «Lenguaje inclusivo en bibliotecas»

  1. No es que sea un gran entendido de la lengua, ni tengo ningún tipo de experiencia en en campo. Pero toda aquella persona que anteponga el género del individuo por encima de su humanidad no tiene mi respeto. Que importa que sea un hombre o una mujer? Hay que ser de mente cerrada para pensar que cuando el hombre puso el pie en la luna solo fue un éxito para el género masculino. Como con la igualdad de género, claramente no somos iguales hombres y mujeres, pero eso no quita que no sean personas, humanos, con un valor. Por eso cuando se les permitió a las mujeres votar no fue un éxito para las mujeres, sino para toda la humanidad. Por qué pese a ser de géneros distintos somos de la misma especie.
    Por eso, yo también estoy en contra del lenguaje inclusivo, de hecho, estoy en contra de todo lo que nos separe como especie. Detesto que se creen barreras. Por qué las personas que creen que hay una barrera y que luchan para romperla son las primeras en poner una por delante. Cuando se dice «niñas» solo se refiere a las niñas, sin embargo cuando se dice «niños» se puede referir a ambos, dónde está la poca inclusión? Por eso, qué necesidad hay de cambiarlo? Por qué luchar si ya funciona para lo que quiere decir. Si me dijeras que solo se puede usar para referirse a los niños lo entendería pero no es así. Puedes decir «todos» los niños o «solo» los niños. Personalmente pienso que sí luchas por esto estás anteponiendo tu género a tu humanidad, y luchando en contra de la verdadera igualdad.

    1. Estupendo artículo y si, estoy de acuerdo, no hay que forzar solo hay que ponerse en la piel que los demás cuando hablamos y pensar en que debemos incluir a todas las personas con nuestro lenguaje…

    2. Hola, MIN.
      Estoy completamente de acuerdo contigo cuando dices «No es que sea un gran entendido de la lengua, ni tengo ningún tipo de experiencia en en campo». Lo has demostrado con creces con tu comentario.
      Espero que, como tienes cabeza y cerebro no te creas con la capacidad suficiente para ser neurocirujano o que vayas a decirle a alguien que sí entiende del tema cómo operar una cabeza.
      Que hables, que escribas, no te hace, como bien has demostrado, experto en lengua.
      Tienes, evidementemente, todo el derecho a tener una opinión, pero tu opinión no tiene ninguna relevancia.
      Saludos.
      PD: «Personalmente pienso» que, para pensar y opinar es bueno hacerlo con un nombre propio y no anómimanete. Ana escribe y publica con su nombre, como yo.

      1. Carlos, te ensañas con quién no opina igual que vos.
        Lo atacas porque no tienes argumentos.
        Cuántos escritores publicaron maravillas desde un pseudónimo.
        Creo que no entendiste nada de lo que MIN quiso decir, él antepone la humanidad al género.

  2. Pues bien MIN, yo si estoy en contra del lenguaje sexista, de ese que me hace sentir invisible. Un ejemplo: cuando en el sector tecnológico, muy masculinizado, se programan nuevas herramientas tecnológicas se hace desde una visión masculina del mundo. Me acabo de comprar un nuevo ordenador y ¿Qué me dice el sistema operativo cuando entro?: «Ana. Bienvenido». ¿De verdad hace falta explicar que en muchos casos se utiliza el lenguaje desde una visión androcentrista del mundo?
    No pretendo que todo el mundo lo entienda pero no quiero que me digan cómo debo sentirme cuando me hablan.

    1. En el caso de la informática que comenta Ana, yo diría que más bien se trata de la traducción del contenido. Pongamos que hablamos de Windows 10, diseñado en EEUU en inglés. Las personas que lo usan en esa lengua ven un «welcome» que no hace distinción entre hombres y mujeres. Pero en español es un «bienvenido», que será lo que haya traducido la persona experta en lenguas a cargo de esa función.
      Al menos en este caso se trata más de una traducción que de una programación.

      1. Javier, al final me da igual que lo traduzca una persona, que alguien lo programe o que sea un algoritmo, el caso es que el sesgo de género persiste.

        «Google ha explicado a Xataka que «Google Translate funciona aprendiendo patrones a partir de millones de ejemplos de traducciones que aparecen en la web. Lamentablemente, esto significa que el modelo puede replicar de forma involuntaria los prejuicios de género que ya existen». La compañía trabaja en la actualización del producto para corregir esos prejuicios que ya se podían encontrar en 2017″: https://computerhoy.com/noticias/tecnologia/sesgo-genero-traductor-google-persiste-ella-cose-conduce-834637

        Reducing gender bias in Google Translate: https://www.blog.google/products/translate/reducing-gender-bias-google-translate/

        Los algoritmos señoros: https://www.eldiario.es/tecnologia/algoritmos-senoros_1_1113461.html

  3. Este es el primer artículo inteligente sobre el tema que leo. Se trata, entonces, del uso culto, respetuoso y adecuado de la bella lengua que tenemos, no de una mutilación que imponen las «hembristas» (me refiero al otro extremo, opuesto al machismo). Lamentablemente, en este asunto mandan estas últimas, generando rechazo en la sociedad. La autora del libro debería diferenciarse de ellas, para que no la usen como bandera.

    1. Gracias, me alegro que te haya gustado mi artículo. Eso significa que cuando alguien desacredita el lenguaje no sexista es que no sabe muy bien de que se trata. En cualquier caso, y dado que lamentas las propuestas de las feministas (cuando en este caso lo ha escrito una de ellas) tengo que decirte que estás usando un término, que no quiero ni mencionar, que no es adecuado ni respetuoso con esa lengua que hablas.
      Te recomiendo este artículo: «el intento de que este término ocupe la idea entera de “feminismo”, para establecer así una simetría con “machismo”, constituye una descarada manipulación del lenguaje» https://elpais.com/elpais/2019/01/25/ideas/1548420907_376084.html

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