El pasado 4 y 5 de junio tuvo lugar la 18 edición de las Jornades Catalanes d’Informació i Documentació, organizadas por el Col·legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya y celebradas en la Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals (FIMA) de la Universitat de Barcelona.

El tema de esta edición ha sido “Benvingudes a la resistència” y ha querido ser un espacio de reflexión a través de 4 ejes: vanguardia digital, trinchera social, refugio del conocimiento y de la cultura y frente profesional.
La jornada comenzó con la intervención de Janet Skeslien Charles, quien presentó la conferencia “Bibliotecarias en el frente”, inspirada en su novela Miss Morgan’s Book Brigade. En ella relató la historia real de Jessie “Kit” Carson y de las bibliotecarias que, en plena Primera Guerra Mundial, impulsaron la creación de bibliotecas infantiles.
«Las bibliotecarias siempre han estado en la primera línea de la resistencia» (Janet Skeslien Charles)
Estos son los 4 ejes que vertebraron todas las mesas redondas, experiencias y comunicaciones de las #18JCID:
Vanguardia digital. ¿Cómo integrar la IA sin perder criterio y ética?
El eje Vanguardia digital ofreció una mesa redonda en la que se abordó cómo está afectando la IA al mundo de la información y el conocimiento, así como sus respectivas amenazas y oportunidades. Lorena Fernández, directora de comunicación digital de la Universidad de Deusto y responsable de la Comisión de Inteligencia Artificial, destacó por su claridad y puso de manifiesto uno de los problemas más evidentes de la IA: los sesgos. Según Fernández, estos solo pueden mitigarse mediante la diversidad de datos, el entrenamiento de los modelos basado en dicha diversidad y la consideración de los propios propósitos de la IA, más allá de las grandes empresas tecnológicas.
«La IA no es una herramienta. Las IA suponen modelos de sociedad y hay que verlas desde esta perspectiva» (Lorena Fernández)
Trinchera social. ¿Cómo mantener vivo nuestro compromiso social e inclusivo en tiempos de incertidumbre?
En esta mesa se reflejó una idea que resonó a lo largo de las jornadas: la biblioteca como espacio de resistencia democrática. Al mismo tiempo, la diversidad de tipologías bibliotecarias (públicas, universitarias, museísticas, de gran tamaño o unipersonales) puso de manifiesto la heterogeneidad de los tejidos comunitarios a los que sirven, así como las distintas necesidades y desafíos que plantea cada contexto.
Refugio del conocimiento y la cultura. ¿Qué nuevas estrategias podemos desarrollar para proteger y reivindicar el conocimiento como un bien común?
En la mesa «Refugio del conocimiento y la cultura» la conversación giró en torno a la responsabilidad de bibliotecas, archivos y centros de documentación en la construcción y transmisión del conocimiento. Más allá de su función patrimonial, se destacó su contribución a la formación de una ciudadanía capaz de interpretar la información de manera crítica y de participar activamente.
Frente profesional. ¿Cómo podemos organizarnos y empoderarnos para seguir liderando esta resistencia colectiva?
En la conversación entre Fernando Izquierdo, David Domènech y Marta Garcia se pusieron de relieve los cambios que atraviesan tanto a los profesionales como al sector, junto con la necesidad de fortalecer el trabajo asociativo y la cooperación. Sin embargo, el eje central fue la reiterada reivindicación (y preocupación) por garantizar unas condiciones laborales dignas.
En paralelo a todas las mesas y debates hubo hasta 44 comunicaciones, experiencias y posters de distintos proyectos. IA, desinformación, innovación bibliotecaria, proyectos comunitarios y experimentación fueron algunos de los temas.
Podrá verse todo el contenido a través de la web del COBDC. Os invito a verlo, compartirlo, y a no dejar de estar en la trinchera.
