Llega un nuevo 28 de enero, un nuevo Día del Bibliobús, donde celebramos a todos los que lo hacen posible como a los que se benefician de él como única oportunidad de acceso a la cultura de calidad, y a toda su gama de servicios que garantizan derechos como la equidad, la igualdad, o el refuerzo de las estructuras comunitarias.
Este año, la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (ACLEBIM) ha querido concretar en este Día la relevancia de la labor del Bibliobús en la defensa y apoyo a la identidad rural, pues no en vano el 90% de los bibliobuses españoles son rurales. De hecho, el 40% de los municipios españoles con punto de servicio bibliotecario son servidos por bibliobuses, o lo que es lo mismo, de 5.243 municipios españoles, 2.140 tienen al bibliobús como su biblioteca pública, y de ellos, el 90% corresponden a poblaciones con menos de 400 habitantes[1].
Como bibliotecas públicas que son, los Bibliobuses participan activamente de la identidad rural, no sólo como un objetivo de sus actuaciones sino también formando parte de ella, habiéndose convertido en parte identitaria de nuestros pueblos.
Consecuentemente, el lema elegido para el Día del Bibliobús 2026 es «Comunidad, territorio y patrimonio inmaterial», los tres factores que conforman la identidad rural, sobre los que los Bibliobuses trabajan duro cada día, sin olvidar que la identidad rural es múltiple y cambiante, a la que el Bibliobús está obligado a adaptarse y tenerla en cuenta en cada momento para el mejor desempeño de las actividades conducentes a la satisfacción de las necesidades de sus usuarios.

Es sabido que la situación demográfica rural adolece de despoblación, dispersión poblacional y envejecimiento. Son tres males crecientes que van mitigando el sentido de comunidad, no solo entendido como aglutinación de personas residentes en un mismo lugar sino como memoria, como historia cotidiana de varias generaciones, como pertenencia de clan, que ha marcado al grupo con determinadas peculiaridades, costumbres, sucesos, gustos e inclinaciones que configuran la diferencia de su personalidad.
El Bibliobús, a este respecto, se presenta como un instrumento contra el desastre demográfico, como una parte de la solución al declive poblacional, como centro de recursos para el presente y el futuro de la comunidad, como dinamizador social, con recursos tan básicos como espacio público de calidad para los lugares donde ni siquiera ya existe, con el apoyo a actividades comunitarias con sus programaciones de animación a la lectura y de extensión cultural, o los propios clubes de lectura, por citar algunos ejemplos.
En este sentido, el Bibliobús pasa a formar parte de la comunidad, del día a día de cada población que visita, de sus habitantes que lo esperan con impaciencia e ilusión, y al que recurren, aunque sea en remoto, para la solucionar de las necesidades que les van surgiendo.
El territorio es esencial para las comunidades, no sólo por ser el lugar de asentamiento que marca su forma de vida, de economía, de alimentación y de vivienda, sino porque también contribuye a la forja del carácter de sus gentes e incluso de sus creencias y tradiciones.
El Bibliobús se adapta al territorio, a sus características morfoestructurales y su dotación de infraestructuras, hasta el punto de que de todo ello llega a depender el modelo de transporte utilizado, así como los tiempos de viaje y el propio diseño de las rutas. Pero, además, el Bibliobús se desplaza libremente por las distintas localidades de un mismo territorio, convirtiéndose en un nexo de unión más entre ellas, beneficiarias de un recurso compartido, diseñado para el bien de todas en conjunto y en particular, a las que abre la puerta a las oportunidades del conocimiento, que tarde o temprano acaban enriqueciendo las relaciones con el territorio.
Sin duda, el patrimonio inmaterial es el elemento más típicamente valorado de la identidad rural. Sin duda, volvemos una vez más al carácter esencial de la cultura, de lo cultural, en la identidad de las personas y de las comunidades, y el medio rural es más que rico en eso, dado que es la forma más antigua de poblamiento de las que subsisten en la actualidad.
El envejecimiento poblacional de nuestro medio rural viene haciendo urgente desde hace décadas, la recogida del acervo tradicional para su conservación, procesamiento y difusión. La especial empatía que el Bibliobús despierta entre las poblaciones que visita, y la consiguiente proximidad a sus usuarios, fruto de una confianza que suele derivar en complicidad, facilita en gran medida la recuperación de este bagaje cultural popular a partir del contacto directo con las personas portadoras.
Ejemplos relevantes de ello los encontramos en los Bibliobuses de Guadalajara, con una actividad de años sobre la cultura del agua, de la miel o de los oficios tradicionales. En la misma dirección ha trabajado el Bibliobús de Castellón, integrando el patrimonio inmaterial como tema de sus calendarios de visitas, o los paisajes como los Bibliobuses de Cataluña; o los Bibliobús Tagamenet de Barcelona con su web Memorias sobre rodes, o también los Bibliobuses de León con sus concursos de cocina tradicional.
España cuenta con 84 bibliobuses que atienden a 10.474.356 habitantes, es decir, la cuarta parte de los ciudadanos con servicio de biblioteca pública en España.
El 52% de los bibliobuses españoles está gestionado por las diputaciones provinciales.
La provincia española con mayor número de bibliobuses es Barcelona con doce, seguida de Madrid y León con seis. Por regiones, la mayor concentración de bibliobuses se da en Castilla y León, con 30, es decir, el 40% del total de España, comunidad autónoma en la que el 54% de la población con servicios bibliotecarios los recibe desde los bibliobuses.
El 52% de los bibliobuses españoles están gestionados por las diputaciones provinciales, el 37% por los gobiernos regionales, el 11% por ayuntamientos.
Los bibliobuses españoles, por mediación de ACLEBIM, son Premio Nacional al Fomento de la Lectura desde 2013.
El Día del Bibliobús fue aprobado de forma unánime por el Ministerio de Cultura y Deporte y los gobiernos regionales de la Comunidades Autónomas en 2015.
¡Feliz Día del Bibiobús!
[1] Ministerio de Cultura. Datos de 2024. https://www.cultura.gob.es/cultura/areas/bibliotecas/mc/ebp/portada.html

Buenos días, te felicito por este bonito post, lo único quería decirte que en la Comunidad de Madrid somos 6 bibliobuses, no obstante te agradezco que des visibilidad a la gran labor que se realiza desde los distinto bibliobuses.
Muchas gracias, Carolina, por tus palabras, y por tu corrección, que nos ayuda a hacer mejor las cosas. Ya hemos modificado los datos.
Un cordial saludo.
Roberto Soto.