El mundo de la literatura resulta muy complejo. Cada año, mes, semana, día, minuto, segundo se editan cientos de libros. De todos los colores, grosores y temáticas. Creíamos que las nuevas tecnologías, las llamadas TICs que nos mencionaron miles de veces en la carrera, nos ayudarían lo indecible en este nuevo mundo globalizado. Gracias a ellas estaríamos al tanto de todo el conocimiento generado para, de paso, poder asesorar a nuestros queridos usuarios.
Porque la realidad es ésta: no somos capaces de leernos todos los libros de nuestra biblioteca. Por eso es necesario contar con nuevos recursos que nos hagan la vida más fácil. Ya no sólo basta con ojear los suplementos culturales de los principales diarios de nuestro país o catálogos de novedades, sino también es preciso que conozcamos blogs de aficionados a la lectura y de editoriales, repletos de completas reseñas.
Sin embargo, hemos de tener cuidado. Hasta ahora los lectores confiaban en su bibliotecario o, en su defecto, en su librero a la hora de acudir a por recomendaciones literarias. Cualquiera de estas dos figuras sin duda lo orientaría en el mar del conocimiento. Pero, ¿y si los lectores se cansan de nosotros y optan por herramientas a las que tan cómodamente pueden acceder desde su casa a través de internet?
Herramientas de recomendación
Hace tiempo me interesé por las herramientas de recomendación, aquellas que, en base a los datos que introducías sobre tus gustos, te ofrecían una selección más o menos acertada sobre aquellos productos que podrían ser de tu agrado (uno de los primeros en poner en práctica este tipo de procedimiento fue
Amazon). Después de utilizar con buenos resultados portales de recomendación de películas y de discos traté de localizar alguno de libros que funcionara de manera similar. Casi todos ofrecen las mismas opciones básicas: votos, críticas, recomendaciones y configuración de listas personales para clasificar los libros. Todo dependerá de nuestros gustos y de lo que estemos buscando.
El más sencillo,
Qué libro me recomiendas, únicamente hace eso, recomendar libros. No existe personalización de ningún tipo, no clasifica los libros que has votado ni te deja escribir críticas sobre ellos. Un poco más elaborado nos encontramos con
BiblioEteca. Adelanta características comunes al resto de servicios que nos encontraremos: una cierta integración con las redes sociales, tanto a la hora de entrar con la cuenta de alguna en las que estemos inscritos, como a la hora de compartir las fichas de los libros que almacena; la organización de los libros mediante etiquetas referidas a su temática y también por medio de listas predefinidas y/o personalizadas. En este caso permite además un seguimiento por RSS de las críticas que se escriban a determinado título.
El resto de portales de recomendación diferirán entre ellos tan sólo por la apariencia y usabilidad, así como por alguna otra opción que otra que los hacen decantarse.
Qué libro leo se caracteriza por mostrar una cuidada organización y muchas opciones para buscar libros, gestionan un
Club de lectura en Facebook, mantienen un espacio de noticias relacionadas con la literatura y, al contrario que la mayoría de las otras opciones, ofrecen un listado de las editoriales que indizan (lo cual es bastante útil en algunas ocasiones). Al igual que
Libros.com, se nota un cierto interés por facilitar la compra en diversas tiendas virtuales. Éste último además genera tu propia estantería virtual, permite la búsqueda por ISBN y mantiene un foro en el que los lectores pueden expresar sus opiniones, compartir informaciones, etc.
En cuanto a
Sopa de libros y
Librofilia se caracterizan por sus tours. Un tour es un listado amplido, de una temática determinada, que has de votar para poder almacenar votos que permitirán calcular los gustos del usuario. Suelen elegirse obras bastante populares, las que más probabilidades tienen los nuevos usuarios de haber leído.
Otras opciones, ¿porqué no?
Estos son los servicios principales de recomendación. Existen otros similares, como
Lecturalia (una red social de literatura, comunidad de lectores y comentarios de libros que nos ofrece actualidad literaria y todo tipo de información sobre autores, libros, premios, venta de libros electrónicos, etc.)
Bukear o
Dejaboo. Ninguno de ellos se dedica específicamente a la recomendación aunque pueden ser una opción para ojear impresiones y comentarios.
Incluso podríamos llegar a plantearnos el inscribirnos en servicios en lengua extranjera, como
Shelfari (ligado a Amazon),
LibraryThing,
GoodReads o
Anobii. El problema que nos frenará en su uso, aunque cada vez menos, será el del idioma: resultará complicado que encontremos en sus bases de datos libros en castellano escritos por autores hispanos. Sin embargo, si nuestro objetivo es la lengua inglesa, son la mejor opción.
Las ediciones, el problema y nuestra tranquilidad
Obviando defectos desde un punto de vista bibliográfico, no vamos a querer imponer nuestros criterios de descripción en todos los ámbitos de la vida, en la mayoría de estas plataformas me he encontrado con una falta total de unificación. Cada libro, cada obra, suele asociarse a varias ediciones. En algunos casos difieren bastante (ediciones resumidas para niños, ediciones comentadas para estudiosos, ediciones de bolsillo), pero la gran mayoría de las veces son idénticas en contenido. Éste es un aspecto que no se han tenido en cuenta ya que a la hora de realizar búsquedas de libros muy conocidos, pongamos Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll, tendremos que bucear en un mar de editoriales, años e ilustraciones para encontrar justo la edición que hemos leído, salvo que optemos por la opción más fácil: votar el primero del listado de resultados.
Todo esto resulta sumamente importante ya que implica la duplicación de una obra. Y esto conlleva, nada más y nada menos, que la dispersión de los posibles votos de los usuarios del portal hacia diversas ediciones. Es en este punto en el que la eficacia de la recomendación decae y, una vez más, las bibliotecas y bibliotecarios ganamos puntos frente a los servicios automatizados.
Comentarios
No hace mucho me dio por reflexionar un poco sobre el exceso de producción de libros y de cómo debe hacerle frente el lector para no terminar frustrado. Mediante una selección previa (por ejemplo a través de las herramientas que analizas) se debería poder elegir las lecturas con un criterio concreto.
Un saludo
11 Abril 2011
1 semana 2 días
Me ha encantado el post! En este mundo tan infoxicado lo mejor es una recomendación personal :)
A mí me gusta seguir las recomendaciones de Página 2 y leer el blog de Babelia.
Aunque lo mejor es pasarte por la librería y biblioteca donde esté una persona de confianza y que nos asesore!!
Un abrazo y felicidades por el post!
11 Abril 2011
2 días 8 horas
Buen post, me ha gustado. Has expuesto recursos que yo no conocía, y me servirán de utilidad para satisfacer mis curiosidades bibliográficas de aquí en adelante. A la pregunta que has formulado retóricamente al principio, creo, sinceramente, que poca gente irá a la biblioteca para que el bibliotecario de turno le recomiende un libro, salvo, casos concretos de últimas novedades, bestsellers, etc. En cambio el papel del librero, es más, por así decirlo, de esa categoría, como que hay más proximidad.(Aunque ya depende de la librería). Ahora el público joven, (la mayoría) apuesta Internet, por herramientas automáticas, como las que has mencionado, que sin moverse de casa utilizan megaupload (utilizaban, perdón) para bajarse libros o corren a las grandes superficies al comprar el nuevo bestseller que anuncian en la television o publicitan en Internet. Aquel que esta de moda de la remoda. Aunque por haber, hay de todo. El caso es que los roles del bibliotecario parecen haber cambiado, aunque lo que no debiera de cambiar es el bibliotecario como persona culta, leída, con grandes conocimientos bibliográficos para ofrecer de la mejor forma posible la recomendación de los libros que existan en el fondo de esa biblioteca, que recomienden los títulos más acertados en relación con la demanda del usuario y que estos, estén accesibles sin ninguna traba para el mismo.
Saludos
[...] Recomiéndame un libro | biblogtecarios [...]
He probado algunas de las herramientas que comentas, y son muy útiles, pero nada supera el boca a boca, por lo menos a mí es lo que más me funciona. Ahora, ese boca a boca lo llevo al cibermundo buscando y recomendando con el hashtag #recomiendoleer o #juevesdelibros. Me suelo fiar y por ahora va bien.
13 Junio 2011
8 semanas 2 días
Muchas gracias a los tres por vuestros comentarios.
La verdad es que una amiga bibliotecaria me ha soplado que ella en la biblioteca tratan de recomendar a sus usuarios en base a las lecturas que van haciendo, para así engancharlos y no soltarlos nunca, jeje. Y a mí mi librero de confianza ya me ha sugerido algún libro que me ha encantado y que a él a su vez le recomendó una lectora. Eso me produce ganas de volver a la pequeña librería una y otra vez.
Las redes sociales no virtuales funcionan así ;)
La dificultad de recomendar un libro depende en gran medida de dónde ponemos la mirada, si en el libro o en el lector.
En el primer caso puedo recomendar lo que sea y a quién sea, basta con hablar de la obra, del autor, quizás un poco del impacto que tuvo su publicación o el lugar que ocupa en el panorama literario.
Sin embargo, recomendar un libro considerando al lector, es un asunto mas complejao, pero al mismo tiempo más prometedor.
Presupone saber que ha leído, lo que le ha emocionado, pero también lo que le ha disgustado. También conviene tener en cuenta la curiosidad que ha gobernado a nuestro lector en el pasado y también en el presente, porque querer saber es in ingrediente fundamental para encender la pasión por la lectura.
Simpatizo con la idea de que la mente infantil o juvenil, no es un recipiente vacío que se tiene que llenar, sino una llama que se puede encender.
Una buena selección de lectura, puede ser el mejor camino para conseguirlo.
Dos pistas adicionales que me han resultado útiles:
La primera. Si un libro te gustó mucho, prueba otro del mismo autor, muy probablemente también te guste, incluso puedes tener un panorama de su trayectoria.
La segunda. Pregunta a otros lectores de la misma edad que cosas les han gustado mucho.
Indudablemente las generaciones van construyendo sus propias preferencias y a nosotros mismos, con el paso del tiempo, tendemos regresar a lo conocido y probamos pocas cosas nuevas. Preguntarle a los de la misma generación siempre es un recurso útil para enriquecer nuestro repertorio de autores por sugerir y por que no decirlo, por descubrir.
Saludos y espero que mis opiniones, puedan resultar útiles.
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Una novela que he leido hace poquito y me ha encantado ha sido "Una palabra tuya" de Elvira Lindo. 100% recomendable.