Una invitación inesperada, una charla TEDx y una idea clara: las bibliotecas no son solo espacios, son comunidades que se construyen cada día.
Hay cosas que no planeas, pero que, cuando suceden, tienen todo el sentido del mundo.
Mi charla en TEDxManzanares, el 25 de octubre de 2025, no nació de un objetivo personal ni de una propuesta institucional. No estaba en mi lista de “cosas por hacer” ni de “pendientes” y nunca se me habría pasado por la cabeza. Surgió de algo mucho más cotidiano: el trabajo diario en la biblioteca y el contacto con las personas.
Porque, aunque a veces no lo parezca, en una biblioteca pasan muchas cosas.
Llevo años trabajando en bibliotecas públicas y, desde 2006, en la de Manzanares, donde hemos ido construyendo, casi sin darnos cuenta, algo que va mucho más allá del préstamo de libros. Actividades, clubes de lectura, colaboración con asociaciones, trabajo con personas mayores, inclusión de personas con discapacidad… pequeñas acciones que, sumadas, acaban generando algo mucho más grande: una comunidad.
Supongo que fue precisamente esa forma de entender y explicar mi labor en la biblioteca lo que hizo que, en algún momento, llamase la atención. Y así llegó la invitación para participar en TEDxManzanares.
Recuerdo perfectamente mi primera reacción: “es coña, ¿verdad?”. Cuando pensamos en las charlas TEDx, solemos imaginar grandes ideas, proyectos innovadores o historias extraordinarias. Y yo solo pensaba: yo trabajo en una biblioteca. Pero después entendí que precisamente ahí estaba la historia. Tenía que contar eso que no siempre se percibe a simple vista, pero que, si se observa con atención, revela un sinfín de historias y a sus protagonistas.
Porque todavía hoy seguimos arrastrando muchos tópicos: bibliotecas como lugares silenciosos, espacios vacíos o simples salas de estudio. Y, sin embargo, quienes trabajamos en ellas sabemos que la realidad es muy distinta.
Las bibliotecas son lugares donde las personas encuentran su sitio.
Son ese espacio al que acuden cada mañana quienes necesitan reconstruir su rutina tras un cambio en sus vidas. Donde alguien que se siente solo encuentra compañía sin tener que dar explicaciones. Donde niñas y niños descubren que la lectura puede gustarles y que pueden vivir mil aventuras sin moverse del sillón. Donde personas muy diferentes comparten un mismo espacio sin que eso sea un problema.
Las bibliotecas son refugio, sí.
También son encuentro.
Y, sobre todo, son comunidad.
Mi charla, “Cuando la biblioteca se convierte en comunidad”, no pretendía ser una teoría sobre el papel de las bibliotecas —para eso ya hay muchos manuales—, sino poner palabras a algo que vivimos cada día, pero que pocas veces contamos. Porque a veces damos por hecho lo que hacemos, y no deberíamos.
Subirme a ese escenario fue, en el fondo, una forma de hacer visible todo eso: las historias pequeñas, las relaciones que se crean, las vidas que se cruzan entre estanterías. Porque las bibliotecas son más que libros: son personas e historias.
Y quizá lo más bonito de todo es que una charla que nació de lo cotidiano —de lo que ocurre cada día en una biblioteca— acabó llegando a un escenario desde el que compartirlo con mucha más gente.
No quiero terminar sin agradecer a la organización de TEDxManzanares la oportunidad, la confianza y el acompañamiento durante todo el proceso. Ha sido una experiencia tan enriquecedora como inolvidable.
Si te interesa todo esto que ocurre en las bibliotecas —lo visible y lo que no siempre se ve— te invito a ver la charla completa, donde comparto algunas de esas historias que dan sentido a nuestro trabajo.
Charla TEDxManzanares. «Cuando la biblioteca se convierte en comunidad»
A veces, las oportunidades no se buscan, pero cuando llegan, hay que saber reconocerlas.
