
Bibliotecas
La importancia de los "usuarios mayores"
Enviado por FuensantaMartinez el Mié, 16/01/2013 - 00:14.Si entrásemos en una biblioteca, en una cualquiera, podríamos observar que existen muchas clases de usuarios. Los hay muy exigentes, con mucha impaciencia, los que sólo hojean, el indeciso, el “suscriptor a revistas”, el estudiante, el investigador, el devora-libros…
Pero hoy no voy a hablar de ninguno de ellos, si no de uno un poquito más especial, el usuario mayor de sesenta y cinco años o como yo lo llamo cariñosamente, el usuario mayor.
Este tipo de usuario se caracteriza normalmente por ser una persona jubilada o prejubilada, es decir, ya no está en activo. Lo cual, la hace perfecta para visitar la biblioteca habitualmente.
Son personas que, si bien durante su vida en activo no han tenido tiempo, quieren disfrutar al máximo del ocio y tiempo libre, y esto, para una biblioteca, es un filón bastante importante en cuanto a demanda de usuarios se refiere.
De publicidad y deseo
Enviado por RafaelIbañez el Mar, 15/01/2013 - 02:00.
En otra ocasión me he referido al empleo de escenarios bibliotecarios en la publicidad televisiva, pero hasta ahora no me había planteado la promoción publicitaria de las bibliotecas mismas. El post publicado ayer por nuestro amigo Julián Marquina nos descubría una arriesgada campaña para evitar el deterioro del servicio de una biblioteca pública, publicidad que al parecer surtió su debido efecto (claro motivo de satisfacción, superada la estupefacción inicial). Pero, ya algo más sereno, me pregunto: ¿debe la publicidad bibliotecaria limitarse a despertar conciencias en casos de emergencia como el planteado? ¿No es posible “normalizar” la “vida publicitaria” de nuestras bibliotecas, aun cuando seamos conscientes de que la mejor campaña de promoción es el perfeccionamiento continuo de la calidad de los servicios que ofrecemos?
Coincidiendo con el fin de año, encontré en un periódico de difusión nacional (en su edición para Madrid) un anuncio que —¿por qué negarlo?— me impactó. A todo color y sangrado sobre toda una página impar se incluía una imagen playera para promocionar la Red de Bibliotecas Públicas Municipales de Valencia con el lema “Un mar de llibres… molt prop de tu” [“Un mar de libros… muy cerca de ti”]. Comentado el caso con algunos colegas de profesión, lo cierto es que las reacciones fueron de lo más dispares. La crítica más común se basaba en calificar tal publicación como un despilfarro, señalando que habría sido más acertado destinar el importe de tal inserción publicitaria en mejorar la dotación misma de las bibliotecas municipales de la ciudad de Valencia.
¿Pagarías más impuestos con tal de mantener la biblioteca abierta?
Enviado por JulianMarquina el Lun, 14/01/2013 - 08:30.Pongámonos en antecedentes: ciudad de Troy, ubicada en el condado de Oakland (Míchigan), con problemas presupuestarios para mantener la biblioteca abierta y donde se le pregunta a los ciudadanos (mediante votación) la subida de un 0,7% de sus impuestos para no cerrarla.
¿Subida de impuestos?... ¿para mantener la biblioteca abierta?... Pronto surgieron los grupos y personas en contra de dicha subida de impuestos y que animaban a votar en contra de pagar más por algo que se suponía que ya tendría que estar cubierto con lo que pagaban. Así que surgió la arriesgada campaña: “Book burning Party” (La fiesta de quemar libros) y que inundó con carteles la ciudad animando a las personas a que votasen a favor del cierre de la biblioteca y que se pasasen por la fiesta de la quema de libros.

Había un perfil de Twitter, un hashtag #BookBurninParty y una fan page en Facebook donde animaban a las personas a pasarse por la fiesta de la quema de libros y se lanzaban comentarios en contra de la biblioteca. A su vez, utilizaban dichos canales para subir contenidos que podían herir la sensibilidad de las personas, como por ejemplo vídeos con libros ardiendo. Lo tenían todo planeado en una acción bastante real con la venta de “merchandising” sobre la fiesta y la localización en FourSquare de donde iba a ser la quema. Todo presagiaba ser un final apocalíptico.
La prescripción es cosa de todos
Enviado por SofiaMoller el Jue, 10/01/2013 - 02:27.El biblotecario como prescriptor
Cada vez más el papel del bibliotecario adopta nuevas funciones, como por ejemplo, el trabajo en el mundo virtual. Otras de sus funciones siguen como siempre, pero tienden a mejorar y a cuidarse. Este puede ser el caso de la prescripción.
Durante tiempo el personal de biblioteca ha sido una referencia para algunos de los usuarios que prefieren dejarse recomendar según sus intereses. Siguiendo esa línea podemos encontrar recomendaciones a través de las herramientas virtuales de cada biblioteca. Algunas son más amplias a través de las redes sociales, otras más concretas según intereses y temas en un blog, página web, folleto o exposición.
Mejorar la prescripción podría recordarnos a la esencia del content curator aplicado a las recomendaciones, el dar un valor añadido en cada recomendación.
Bibliotecas y elección de universidad
Enviado por BeatrizOvejero el Lun, 07/01/2013 - 12:02.Vaya por delante que no me cabe la menor duda de la importancia de la Biblioteca como parte de un todo que es la Universidad, pero viendo la situación actual en la que nos encontramos, no está de más hacer todo lo posible para que los demás no alberguen dudas sobre su valor.

En la universidad en la que trabajo, es muy habitual que los futuros estudiantes (prospective students) visiten la universidad antes de hacer efectiva su matrícula o inmediatamente después de haberlo hecho. Normalmente, se les organiza un tour por la universidad que incluye todos los servicios que ofrecemos, instalaciones, personal que le atenderá en cada momento y por supuesto, la biblioteca.
Teniendo en cuenta que se trata de una universidad privada, es evidente que un factor importante en la decisión de los futuros alumnos es el tema financiero, pero cada vez más observo la enorme influencia que tienen otros aspectos: instalaciones, facilidades, y sí, afortunadamente sí, la biblioteca. No son pocos los que se interesan por el número de fondos, bases de datos, etc. de los que disponemos, pero creo que desde la biblioteca podemos hacer algo más. No sólo debemos explicar los servicios que ofertamos o los fondos con que contamos, sino que debemos promover el papel de la biblioteca durante la estancia académica de los estudiantes.











