SMILES, jóvenes contra la desinformación: resultados

Durante el 2023 algunas bibliotecas públicas y centros educativos llevaron a cabo el proyecto SMILES, jóvenes contra la desinformación.
Liderado por la Unión Europea y llevado a cabo en los Países Bajos, España y Bélgica, el propósito de SMILES ha sido testar y medir una metodología educativa basada en combatir la desinformación, a partir de la combinación de trabajo de personal docente y bibliotecario.
En el post SMILES, jóvenes contra la desinformación: el proyecto explicaba la metodología y el contexto en España justo antes de implementarlo: un momento en que la desinformación se agravó a partir de la pandemia de Covid-19, y la falta de credibilidad de la ciudadanía en los medios de comunicación e instituciones estaba presente.

Ahora los resultados del proyecto son consultables a través de la web de SMILES. A continuación os comparto algunos puntos destacados.

La medición del impacto

La medición del impacto del proyecto se basa en dos conjuntos de datos. El primer bloque corresponde a datos cuantitativos, consistentes en una prueba de conocimientos previa y otra posterior realizadas de forma anónima y dirigidas tanto al alumnado como al formador. El objetivo era poder medir si los conocimientos sobre desinformación habían mejorado después de haber realizado el proyecto.
El segundo bloque son datos cualitativos, que se recogieron a través de diferentes canales, para analizar el modo en que los estudiantes y los formadores experimentaron el proyecto.

La participación

SMILES llegó a 570 alumnos, con lo que casi se alcanzó el objetivo inicial de 600 alumnos. La colaboración entre bibliotecas y centros escolares fue más compleja en España y Bélgica, ya que no es una cooperación tan estable como en los Países Bajos.
En España participaron un total de 9 centros educativos. Pero el tándem docente – bibliotecario no fue llevado a cabo en todos: en 4 centros el proyecto SMILES se ejecutó solo a través del personal docente. Se llegó a un total de 130 alumnos.

El resultado

Respecto a los datos cuantitativos, recogidos a través de la encuesta anterior y posterior del proyecto, hacía referencia a aspectos de la alfabetización mediática como el conocimiento y la comprensión de cómo se organizan los medios de comunicación, los tipos de contenido, sus efectos y la capacidad de análisis.
La encuesta constaba de un total de puntuación de 24 puntos. La puntuación media obtenida por el alumnado en la prueba de conocimientos antes del proyecto es de 12,8 puntos y la puntuación obtenida después del proyecto es de 12,3. Aunque es ligeramente inferior, tampoco es una diferencia significativa. Así pues, la recogida de datos cuantitativos del estudio no demuestran que se haya producido un efecto de aprendizaje ni en qué medida.

En cuanto a las diferencias entre países, en los Países Bajos hubo una puntuación media anterior de 12,9 y una posterior de 12,6. En Bélgica, una puntuación media anterior de 12,9 y una posterior de 13,9, la única más elevada. Y finalmente, en España hubo una puntuación media anterior de 12,6 y una posterior de 11,2.

Datos cuantitativos vs. cualitativos

La metodología inicial de SMILES se centraba exclusivamente en un enfoque cuantitativo. Sin embargo, a medida que el proyecto avanzaba, especialmente durante los últimos nueve meses antes de su conclusión el 30 de abril de 2023, se optó por incluir la recopilación de datos cualitativos. A través de encuestas, algunas entrevistas, preguntas abiertas y otras herramientas se apostó por estos datos que ofrecería más información.

Así pudo conocerse la opinión del alumnado: más del 50% cree que puede distinguir entre desinformación y noticias confiables y el 40% planea aplicar lo aprendido. Así, aunque esto no se reflejó en las pruebas de conocimientos, parece haber un efecto positivo de aprendizaje. Respecto los datos cualitativos extraídos de los formadores (docentes y bibliotecarios) se destaca:

  • Alta satisfacción por la formación y concienciación recibida sobre la desinformación, así como la experiencia al impartir los módulos de SMILES debido a su estructura, la participación del alumnado y a la pertinencia. 
  • La formación podría mejorarse haciéndola menos intelectualista y más breve. Es necesario demasiado tiempo.
  • Los contenidos de SMILES no son fáciles de comprender para todos los grupos destinatarios poco alfabetizados.

Mi experiencia

Más allá de los datos proporcionados sobre el informe, extraigo algunas conclusiones de mi experiencia con el proyecto. Se llevó a cabo a un total de 25 alumnos en el Institut Escola Municipal de Treball de GranollersFue clave la creación del tándem biblioteca – docente por 3 cosas:

  1. Por la visión del entorno del alumnado en la elaboración de los contenidos y los ejemplos cercanos.
  2. Por romper la dinámica de las clases: siendo un proyecto concreto llevado a cabo con una persona exterior hizo más relevante su experiencia.
  3. Porque el tándem creado permitió conocer diferentes dinámicas de trabajo e iniciar otras colaboraciones en la línea de la alfabetización mediática.

Sofía Moller

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria especializada en formación de usuarios y tecnologías. Aficionada a la escritura y convencida del poder social de la biblioteca pública.

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