La biblioteca pública como facilitadora de la e-Administración

Es evidente que con la pandemia la administración ha apostado por la digitalización. La situación sanitaria impulsó que las administraciones abrieran a la ciudadanía sus trámites, procesos y comunicaciones. Uno de los principales objetivos de la administración electrónica o e-Administración es mejorar la productividad y simplificar los procesos. Pero, ¿qué ocurre con la ciudadanía que no dispone de competencias digitales y la administración ya ha iniciado este proceso? Esta situación puede generar diferencias entre la ciudadanía, ocasionando pérdidas en una parte de la sociedad.

La administración electrónica o e-Administración es la incorporación de las tecnologías de la información y las comunicaciones en la administración pública. Esta alternativa de interacción permite establecer a la ciudadanía un nuevo canal para comunicar y tramitar las gestiones administrativas. Su objetivo es simplificar procesos y mejorar la productividad.

El acceso a la administración electrónica forma parte de las competencias digitales e informacionales que trabajamos en las bibliotecas públicas. Y hay varias razones que nos permiten posicionarnos como un agente útil en el acompañamiento hacia el uso de la e-Administración, como parte del empoderamiento tecnológico. Según Ismael Peña-López, esta fase de empoderamiento es importante, ya que es cuando la ciudadanía está tomando decisiones que afectan a sus opciones y comportamientos futuros.

«Es en la fase del empoderamiento digital en la que el individuo no solo utiliza la red de forma instrumental, sino estratégica. En la que toma constantemente decisiones —conscientes o implícitas— que afectan a sus opciones y comportamientos futuros.» 

Ismael Peña-López, director de la Escuela de Administración Pública de Cataluña

Entonces, ¿qué podemos hacer desde la biblioteca pública para facilitar la e-Administración a la ciudadanía? Dependerá de nuestra estrategia y nuestra capacidad para generar alianzas.

Algunas estrategias y acciones

  • Programación de talleres sobre administración pública (sobre identificación electrónica, gestión de trámites, ciberseguridad, etc.)
  • Colaboración con entidades para favorecer el acceso a la administración electrónica. Estas sinergias son importantes para crear una mayor comunicación y fortalecer el municipio.
  • Creación de servicios enfocados al acompañamiento, consulta o tramitación de trámites electrónicos.
  • Punto informativo y difusión sobre campañas específicas, trámites, ayudas, etc.

Hay varias razones por las que las bibliotecas públicas deberían enfocar su estrategia y esfuerzos en potenciar las competencias digitales de la ciudadanía. Y uno de los enfoques es la e-Administración, teniendo en cuenta la transformación digital de los últimos años.

En el artículo Las bibliotecas, laboratorios de la administración electrónica Juárez-Urquijo, Fernando ya destacaba hace unos años el valor de la biblioteca como ayuda e infraestructura. Y actualmente, este punto de partida es aún más necesario por las desigualdades que provoca la brecha digital.

4 razones para facilitar la e-Administración desde la biblioteca pública

  1. Porque son espacios democráticos que tienen como objetivo el acceso a la información, así como combatir la brecha digital.
  2. Por su infraestructura. Las bibliotecas facilitan el acceso a Internet, servicios y equipamientos informáticos, etc.
  3. Por su papel facilitador en los procesos de aprendizaje y alfabetización digital.
  4. Para crear comunidad. Un usuario con una mayor competencia digital tomará mejores decisiones afectando positivamente la comunidad donde se encuentra.

Sofía Moller

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria especializada en formación de usuarios y tecnologías. Aficionada a la escritura y convencida del poder social de la biblioteca pública.

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