Los bibliobuses interestelares de Star Wars y otras fake news inofensivas

A estas alturas ya nadie duda de la relevancia y seriedad del papel que las bibliotecas móviles cumplen con la población a la que atienden, lo que no quita que podamos reírnos con ellas, acrecentando la empatía natural que despiertan entre el público en general.

Y es que el mundo de los servicios bibliotecarios móviles se presenta a ejemplos tan diversos como divertidos de invenciones inocentes y bienintencionadas que nos harán arrancar, al menos, una sonrisa.

En 2011 saltó a las redes el descubrimiento de que Restos arqueológicos datan una biblioteca móvil del S. II d.C., en León. Una momeda de la Legio VII Gémina, un murete con la indicación de la parada de la biblioteca móvil y el encabezamiento de una lista de morosos de tiempos de Cayo Suetonio, dieron la pista a la doctora Turiko, norteamericana de origen nipón, para publicitar el hallazgo. Sin embargo, el autor de la crónica nos dejó sendas pistas sobre la veracidad del descubrimiento al final del texto, cuanto decía que la doctora “Barby Turiko ha podido desarrollar las investigaciones conducentes a este hallazgo gracias al patrocinio de la conocida empresa vasca de alimentación Kerrikoeta”.

No hubo tanta benevolencia en 2014, cuando trascendió la noticia de que la compañía Coca Cola, convencida de la gran labor de las bibliotecas móviles, había decido poner en las botellas y latas de su bebida mensajes alusivos a sus prestaciones, tales como “Bibliobús, kms. de lectura”, lo que no dejó de ser una ingenua inocentada.

Lo que sí nos hizo soñar de verdad fueron las fotografías de tres magníficos bibliobuses interestelares concebidos para la saga de Star Wars. Bajo el lema “Amigos de los bibliobuses, que la Fuerza os acompañe”, el autor de la noticia felicitaba a LucasFilm y a Disney por tener en cuenta que los caballeros Jedi no sólo eran instinto, sino también conocimiento. Esto fue en 2015, y como buena ficción cinematográfica, contó también con un desmentido a la manera making of.

Durante 2016 supimos que los Beatles tampoco se libraron del duende mentirosillo que se ha fijado en el los bibliobuses, pues “Tras una investigación encargada por la Bill & Belinda Gates Foundation, han aparecido entre las colecciones del British Film Institute (BFI) los primeros bocetos y diseños de la película que hoy conocemos bajo el título de “Yellow Submarine”, estrenada en 1968. Y aquellos primeros bocetos de la genial película de animación, ¡sorpresa! correspondían al Yellow Bookmobile, que era el título primigenio de la cinta. Un arrebato de ego de Paul McCartney había frustrado la idea inicial de Keith Richard, miembro de los Rollins, cuya devoción por las bibliotecas es más que conocida, y que indirectamente pudo participar en la fase germinal del proyecto.

Otra noticia distinta fue la que nos informó de la campaña de penetración en España, de la multinacional norteamericana ImARTgination 4U Inc., basada en el regalo de una nueva imagen corporativa a las entidades privadas y administraciones públicas con voluntad de  concursar. La campaña contaba con varias líneas, según sectores, siendo una de ellas la relativa a bibliobuses. Se establecía incluso un plazo de presentación de candidaturas hasta el 30 de enero de 2017, y un enlace donde dirigirse, que resultó ser un monigote de inocente, inocente.

Para terminar, no podía faltar la interesante participación de bibliobuses franceses en las celebraciones del Año de Da Vinci durante 2019, albergando pequeñas exposiciones, especialmente destinadas a las poblaciones de la denominada “geografía Da Vinci de Francia”, que el gobierno galo organizaría junto con otros fastos más mediáticos. Se aprovechaba la noticia para motivar la participación de los lectores rememorando el nombre de esta área geográfica donde el genio vivió sus últimos años, mediante un premio a partir de una reproducción a escala del precedente de los bibliobuses inventado por Leonardo, conocido como “Libros en volandas”.

Todas estas pequeñas bromas, más allá de perseguir el engaño del lector, han ido creando un mundo inmaterial paralelo en el ramo de las bibliotecas móviles, del que los estudiosos concluyen que, sin duda, son la base de una rica y prometedora mitología del bibliobús, de lo que ciertamente serán testigos las generaciones venideras.

Roberto Soto

Colaborador en Biblogtecarios. Jefe de Bibliotecas en la Diputación de León y Presidente de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles de España (ACLEBIM). Convencido de la Biblioteca Pública e incondicional de los Bibliobuses.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *