Aviones para albergar bibliotecas en México

Cada vez nos resulta menos extraño el reaprovechamiento de vehículos retirados del transporte público para la instalación de equipamientos bibliotecarios, basta con recordar cómo los trenes son una de las principales opciones para ello. Hoy hablaremos de biblioaviones.

En México se viene aplicando en los últimos años el establecimiento de bibliotecas en aviones que, una vez terminada su vida útil de vuelo, son recuperados y restaurados para acomodar en su interior servicios de biblioteca pública en sus diferentes dimensiones y variedades. No se suele tratar de equipamientos aislados, sino más bien integrados en parques o centros culturales, además de que es normal que cuenten con espacio público acondicionado en su exterior, para desarrollar todo tipo de actividades.

Su ubicación, por otra parte, también está condicionada por la recuperación de zonas urbanas degradadas, y ligada a comunidades donde se persigue combatir la delincuencia por medio de la cultura como principal arma, una iniciativa cada vez más frecuente,  por fortuna.

En una de las delegaciones de Ciudad de México, Venustiano Carranza, de en torno al medio millón de habitantes, se inauguró en octubre de 2005 un biblioavión que actualmente visitan unas doce mil personas al mes, período en el que también se contabilizan algo más de cien visitas guiadas.

A bordo de un McDonnell Douglas DC9-14 quedó instalada esta “Biblioteca Virtual”, la más existosa de Venustiano Carranza, que cumple con una de las constantes en este tipo de equipamientos bibliotecarios, como es la presencia de un alto número de ordenadores a disposición del público, así como un simulador de vuelo instalado en la cabina.

En Cozumel se encuentra un Boeing 727-200 que alberga al Biblioavión Gervasio,  dotado con un amplio aparataje audiovisual (incluida sala de proyecciones) e informático, con el fin de expandir y fortalecer el hábito lector, y conseguir así “enriquecer el lenguaje, la imaginación, el cuidado de la naturaleza, el aprendizaje y valoración de los atractivos del Estado y promover el uso adecuado del internet para fortalecer las generaciones del presente y futuras”.

El Biblioavión Gervasio recibió el tercer premio del Concurso Nacional de Cultura para el Turismo Sustentable.

En la localidad de Ocozocoautla, en el estado de Chiapas, también cuentan con su biblioteca dentro de un McDonnell Douglas MD-83, proyectado en 2017, definido como un equipamiento “cultural y turístico”, emplazado en el Parque Zoque.

Ciudad Juárez, al norte del país, puso a funcionar su biblioavión a finales de 2018, justo al lado de uno de los puentes internacionales de la ciudad, a pocos metros de la frontera con la ciudad estadounidense de El Paso. Forma parte de un extenso Centro Cultural, y tiene como novedad la presencia de un multicolor tobogán que comunica el interior con el exterior, también apto como salida de emergencia.

El último biblioavión en surgir ha sido en otra delegación de Ciudad de México, concretamente en Iztapalapa, un territorio con algo más del millón ochocientas mil personas, que ha puesto en marcha el programa “Utopías”, con el que se pretende alcanzar la cifra de seis bibliotecas instaladas en aviones.

Este primer Boeing 737-200 fue presentado oficialmente en enero de 2020, en la colonia Álvaro Obregón, con la intención directa de, una vez más, “recatar espacios y promover la lectura”, según palabras de su alcaldesa, que apuesta por este tipo de iniciativas, convencida de que serán un reclamo poderoso ante la ciudadanía, en favor de aumentar la calidad de su presente y de mejorar su futuro.

Más información:

Roberto Soto

Colaborador en Biblogtecarios. Jefe de Bibliotecas en la Diputación de León y Presidente de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles de España (ACLEBIM). Convencido de la Biblioteca Pública e incondicional de los Bibliobuses.

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