‘Bibliotecas’ en el desierto: Un oasis cultural

El concepto de biblioteca hace referencia al servicio público de que se dota la sociedad para garantizar que todos sus ciudadanos tengan, allá donde residan, la posibilidad de acceder en igualdad de oportunidades a la cultura, la información y el conocimiento.

Prestan servicio a una población determinada y constituyen una puerta de acceso público a la Sociedad de la Información. Podemos hablar de biblioteca al referirnos a proyectos al servicio de una comunidad determinada, que atienda a todos sus habitantes, sin restricciones, de forma gratuita. Son al tiempo centros de información y centros culturales, fomentan la lectura y brindan apoyo a la educación formal y el autoaprendizaje, independientemente del organismo público o privado de que dependan.

 

Las bibliotecas llegan hasta el desierto

“La puerta del desierto de Marruecos”. Así es como llaman a la ciudad de Uarzazate situada al sur del Alto Atlas marroquí, a medio camino entre el desierto de Merzouga y Marraquech. Desde su enorme alcazaba de Taourirt es posible contemplar el áspero paisaje de la región, que ha servido de escenario para varias películas. Al noroeste está la ciudad fortificada de tierra rojiza de Ait ben Hadu. Las rocosas gargantas del Todra están al noreste. Una carretera serpentea hacia el sureste entre los exuberantes palmerales del valle del Dra hasta el desierto.

El viajero que se embarca en este apasionante viaje por el Alto Atlas de Marruecos no sólo se fascina con todas sus maravillas naturales, si no que encuentra un pequeño refugio para la cultura en esta ciudad, como si de un oasis se tratase.  

Bajo el lema ‘Elige un libro que te abra la puerta a viajar’ la Biblioteca que la empresa Total Energies alberga en las instalaciones de su estación de servicio ofrece gratuitamente un espacio para fomentar la lectura entre su población. En este marco de responsabilidad social, la compañía energética lidera varias iniciativas de extensión comunitaria en el país para promover la cultura, la educación y el apoyo comunitario.

En el interior de la biblioteca se encuentra una sala de lectura, no muy grande, equipada con sillones cómodos y mesas bajas que invitan inmediatamente a disfrutar de un rato de lectura. A un lado de la sala hay cinco puestos con equipos informáticos y en su otro extremo una estantería con varios volúmenes: Novela, obras de consulta y referencia, guías…

Otra iniciativa que busca promover la lectura y acercar los libros a zonas de difícil acceso del continente africano es Camel library.

Mediante este servicio de bibliotecas se busca promover la lectura y la enseñanza en regiones áridas y alejadas del noreste de Kenia. El programa lo estableció el Servicio Nacional de Bibliotecas de Kenia (KNLS) para mejorar las tasas de alfabetización. A través de camellos transportan cajas cargadas de libros, además de tiendas de campaña para improvisar un espacio dedicado a la lectura. Cada caja contiene cerca de 200 libros, un camello lleva dos cajas de libros, otro la carpa y un tercero carga con los enseres personales.

El programa, que inició en 1996, es coordinado desde una sucursal en Garissa, desde donde cubre un radio de unos 20 km. Los grupos destinatarios son los pastores, las escuelas, los programas de alfabetización de adultos y los campos de refugiados.

Un libro es una cosa importante, pero en esta zona no pueden permitirse el lujo de comprar uno. Por eso ofrecen libros de cuentos especializados y libros que sean útiles, actualizados y que se ajusten al plan de estudios del sistema educativo en vigor. Para esto último el programa se pone en contacto con el Ministerio de Educación que propone una bibliografía adaptada.

Al tratar con escuelas, también llevan algunos libros de cuentos y libros de texto para sus clases. Cada alumno puede elegir en préstamo dos libros. Tienen catorce días antes de que la caravana regrese al mismo centro y puedan renovar los libros o adquirir títulos nuevos.

 

Conclusión

La finalidad de ambas iniciativas es acercar el conocimiento y la información a la población en forma de libros y lecturas. En este sentido las Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas son claras y matizan la importancia de planificar la biblioteca desde el punto de vista del servicio en lugar del edificio.

Salir al mundo, estar en el camino o llegar al destino más inhóspito para incrementar el hábito de la lectura y difundir la cultura. Las bibliotecas se mueven en busca de las personas incluso a través de camellos, se instalan en estaciones de servicio o atraviesan el desierto si es necesario.

 

Marta Piñera

Colaboradora de BiblogTecarios. Graduada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Murcia. Ha trabajado como Técnico en la Biblioteca Municipal de Cieza. Aunque actualmente su rumbo laboral ha cambiado, siempre sigue ligada al mundo bibliotecario.

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