Una prueba de estrés para las unidades de información

Como al conjunto de la sociedad, la situación extraordinaria provocada por la pandemia de la Covid-19 ha puesto a nuestras bibliotecas ante un reto considerable. Prescindir de sus espacios y colecciones físicas obligó a suspender todos los servicios presenciales de forma súbita. Por otro lado, la situación de alarma sobrevenida no dejó margen a la planificación previa y ordenada de una alternativa que implementar de forma gradual y coherente. Se requería inmediatez en las respuestas y aportar soluciones rápidas para poder seguir prestando servicio a una población que de forma repentina debía permanecer confinada en sus casas.

Las bibliotecas en su conjunto experimentaron durante este periodo una suerte de prueba de esfuerzo o de estrés que, a la postre, puede en cierto modo ser aprovechada para verificar su grado de adaptación al contexto presente y medir su capacidad de respuesta en un contexto sometido a cambios constantes, los llamados entornos VUCA a los que los compañeros de Infotecarios dedicaban una reciente entrada: Volatility (Volátil) + Uncertain (Incierto) + Complexity (Complejo) + Ambiguity (Ambiguo).

Las bibliotecas aceleran sus procesos de transformación digital

En este sentido, las bibliotecas en su conjunto han tenido que imprimir una mayor velocidad a sus procesos de transformación digital. Una carrera que no ha sido, obviamente, homogénea ni equilibrada sino desigual y en la que sus logros dependen en buena parte del camino recorrido con anterioridad a la pandemia en cuanto a la adaptación de sus colecciones al contexto híbrido, el desarrollo de servicios a través de plataformas y canales en línea y la solidez de la identidad digital alcanzada previamente por cada biblioteca. De tal modo que encontramos un panorama muy diverso de niveles de respuesta al reto de mantener el contacto con los usuarios de forma no presencial. Desde las bibliotecas que han consolidado sus logros e incluso avanzado más allá; las que han imprimido una mayor velocidad a sus tímidos escarceos con el medio digital; aquellas a las que los acontecimientos les han dado el impulso que les faltaba para abrirse a las redes y, desde luego que no faltarán, aquellas que no han sabido o querido responder a las circunstancias sobrevenidas.

También es verdad que este proceso de adaptación y cambio de las organizaciones públicas y privadas del sector bibliotecario al entorno digital no es algo nuevo sino que tiene ya camino recorrido aunque, si bien es cierto, de manera muy desigual según el tipo de biblioteca, la institución de la que depende o su localización, ya sea en área urbana o rural.

De estas pruebas a las que de manera abrupta se han visto sometidas todas las unidades de información, independientemente de su tipología, podríamos sacar provecho de cara a:

  • Comprobar cómo son de fluidos los procesos en nuestras bibliotecas y si favorecen o no que se pueda dar una respuesta adecuada y oportuna a las necesidades de la ciudadanía, de cualquier edad y condición.
  • Examinar el equilibrio y la interrelación que se establece entre la presencia física de la biblioteca y su presencia en la Red y cómo esta relación de contrapeso y complementariedad incide en el desarrollo de sus funciones y el cumplimiento de sus objetivos.
  • Medir de forma específica el músculo digital desarrollado por cada organización y con el que cuenta para adaptarse a la incierta situación que plantea la llamada “nueva normalidad”.
  • Monitorear todos los elementos que componen el engranaje de la biblioteca para establecer un diagnóstico de la situación que permita identificar las fortalezas y debilidades de nuestra organización analizadas e interpretadas a la luz de los retos del momento presente.
  • Determinar los problemas e insuficiencias así como los factores que los provocan y que actúan como freno de cara a establecer mecanismos de control que nos permitan eliminarlos o mitigar su efecto negativo.
  • Prescribir un tratamiento de mejora para conseguir que el corazón de la biblioteca esté lo suficientemente fuerte y en condiciones para ejercer sus funciones de forma plena y satisfactoria desde una sólida presencia física y digital, concebidos ambos planos como parte de un todo coherente y cohesionado sobre el que se establecen las líneas y estrategias de acción.

Una reválida para las plataformas de préstamo digital

Los indicadores muestran también cómo la situación producida por el confinamiento ha tenido un «impacto significativo» en los hábitos de lectura de los españoles, que han incrementado en 24 minutos el tiempo diario dedicado a leer. De igual manera, desde diversas fuentes se destacar el crecimiento de la lectura en soporte digital, como refleja en un reciente post de este blog nuestra compañera Feli Campal.

Un indicador muy expresivo al respecto es el comportamiento de la plataforma pública de préstamo digital eBiblio, el servicio gratuito de préstamo de libros electrónicos de las bibliotecas públicas españolas. Según informa el propio Ministerio de Cultura y Deporte de España, eBiblio experimentó un notable aumento en los meses de marzo y abril de 2020 coincidiendo con el estado de alarma en todo el territorio español, lo que refrendan estos datos:

  • En cuanto a usuarios, en dicho periodo un 80,5 % de las 121.701 nuevas altas registradas en 2020 se durante los meses de marzo y abril.
  • En relación con el uso de la plataforma, en esos dos meses se registraron 794.797 préstamos, que fueron un 69,1 % del total de préstamos realizados desde el inicio de 2020.
  • Para responder al notable incremento de la demanda del servicio eBiblio durante el estado de alarma se compraron 58.560 nuevas licencias para el servicio de préstamo de libros electrónicos.
  • Este incremento supuso sumar a la oferta 507 nuevos títulos, 337 para adultos y 170 para jóvenes y niños.
  • Por su parte, durante los meses de marzo y abril se registraron 2.646.362 de visitas a la página web de eBiblio, lo que representa el 75,6 % de la cifra total del primer cuatrimestre del año.

De la misma manera, en el País Vasco, la biblioteca digital eLiburutegia experimentó también durante este periodo significativos ascensos tanto de nuevos usuarios como de préstamos, según apuntan diversas fuentes.

Cuando la realidad se impone y las bibliotecas responden

La respuesta de las bibliotecas a la situación excepcional vivida por la sociedad española, al igual que en otras áreas geográficas, refleja su capacidad de reinvención, imaginación y evolución, como expresa Julián Marquina en la recopilación que nuestro colega hace de 61 acciones que las bibliotecas llevaron a cabo durante el confinamiento, una muestra de la riqueza y variedad de las propuestas para hacer frente al confinamiento consecuencia de la pandemia.

Como ejemplo de la enjundia de la actuación de las bibliotecas ante esta crisis y de su buen hacer os invito a centrar ahora la mirada en las actuaciones de la Red de Bibliotecas Municipales de Salamanca. Notorio es el dinamismo de esta red de bibliotecas y sorprendente cómo ha encarado la situación el equipo de profesionales que la integran a tal punto de sacar adelante, entre otras cosas, la feria del libro de la ciudad que este año había de cumplir los 40 años. Así, ante la suspensión de toda actividad presencial y para no perder del todo este significativo evento cultural surgió la Feria Municipal del Libro de Salamanca (En casa) 2020. Para ello se pidió a un nutrido grupo de escritores/as, ilustradores/as, editores/as, poetas y titiriteros/as que a través del canal de youtube de la biblioteca compartieran desde sus casas el espíritu lector y festivo que todos los años por estas fechas se respira en la Plaza Mayor de Salamanca. En los 49 vídeos que se alojan en el canal de esta red de bibliotecas queda reflejado este esfuerzo y en ellos se testimonia cómo las bibliotecas son capaces de afrontar cualquier reto.

Charlamos con Isabel y Marieta 

De lo anteriormente comentado y de las cualidades camaleónicas de las bibliotecas hablamos con Marieta G. Monedero e Isabel Sánchez Fernández, responsables de la Red de Bibliotecas Municipales de Salamanca.

 

¿Cómo ha encarado la red de bibliotecas municipales de Salamanca el periodo de cierre de sus instalaciones físicas?

Al principio con un poco de desconcierto,  debido a que nuestras bibliotecas  son sobre todo  espacios de encuentro y participación en los que la mayor parte del trabajo se centra en la actividad presencial y en el contacto estrecho con sus usuarias/os.

Posteriormente, intentando mantener la dinámica que llevábamos, pero utilizando las herramientas –en este caso personales y tecnológicas- de las que disponíamos.

¿Qué objetivos primordiales os habéis planteado para dar respuesta a las necesidades detectadas en la población salmantina durante el periodo de alarma materia de lectura y de cultura en general?

Seguir ofreciendo a nuestros usuarios, en la medida de nuestras posibilidades, todos los servicios y actividades que veníamos ofreciendo en la biblioteca presencial y,  a la vez, introducir nuevas alternativas de información, formación y ocio para toda la población en general.

¿Qué actuaciones se han llevado a cabo para mantener la relación con los usuarios, reforzar los servicios y seguir desarrollando las funciones asignadas a la biblioteca en las circunstancias derivadas de la pandemia?
  • A través de videoconferencias se han mantenido los Clubs de lectura, los Clubs de cine,  el Club de cómic y el Taller de teatro joven.
  • Se han realizado, desde todas las bibliotecas de la RED, bibliografías temáticas, boletines de novedades, sugerencias de lectura, música, cine y teatro, propuestas de actividades para hacer en casa, etc., que se han difundido desde la página web de la biblioteca y las RRSS.
  • Se ha elaborado una revista que, bajo el título “De sombras y luces”, ha recogido materiales que tenían que ver, tanto con la situación de pandemia en la que nos encontrábamos, como con la búsqueda de una alternativa más luminosa y esperanzadora.
  • Hemos mantenido vivas las RRSS investigando además nuevas posibilidades que nos permitieran seguir en contacto con los usuarios/as, atendiendo sus demandas y proponiéndoles nuevas formas de comunicación. Por ejemplo se han creado boletines interactivos a través de redes como Padlet en la que los usuarios/as pueden intervenir de forma directa.
  • A través de nuestro canal de YouTube, hemos realizado una programación completa, para celebrar tanto el día 23 de abril (Día del Libro) como la Feria del Libro Virtual en las mismas fechas que se hubiera celebrado la presencial y con un programa online lo más parecido posible. Tanto una actividad como otra han contado con la participación generosa y desinteresada de numerosos escritores/as, ilustradores/as, músicos, editores/as, compañías de teatro y títeres y narradores/as.
  • Se ha seguido ofreciendo periódicamente, la “Hora del cuento” virtual, en la que han participado numerosos/as narradores/as de los que habitualmente cuentan en las bibliotecas.
¿Qué percepción tenéis de cómo han ido las cosas, cómo han resultado los programas propuestos? ¿Habéis hecho alguna valoración? ¿Disponéis de datos de participación en las iniciativas desarrolladas a través de la Red?

Aunque en un principio dudábamos de que nuestros usuarios/as, acostumbrados a una biblioteca presencial participaran de esta biblioteca digital, creada para la ocasión, nos ha sorprendido comprobar que la asistencia a la mayoría de los actos programados telemáticamente ha sido alta y muy bien valorada.

¿Qué conclusiones se pueden extraer de toda esta experiencia en relación con los servicios de las BMS?

Desde hace muchos años, la RBM de Salamanca había apostado por una biblioteca en la que el encuentro y la participación de los ciudadanos/as en sus servicios y actividades fuera un objetivo primordial.

No éramos muy partidarias de ciertos servicios que se ofrecían online en los que nos parecía se primaban más los intereses económicos por parte de las plataformas destinadas a ofrecer estos servicios que la calidad de los productos que se exigían. Sin embargo este confinamiento y el cierre de la biblioteca nos han permitido descubrir las ventajas que también pueden tener estos servicios, siempre que se nos permita, aplicar el sentido crítico y la capacidad de análisis.

¿Qué actuaciones derivadas de la cuestión anterior se plantean en las BMS? ¿Se plantea un refuerzo de los servicios y oferta general en línea de la biblioteca?

Estamos diseñando una Biblioteca digital con más servicios, que pueda ser un lugar de acceso en situaciones concretas o para ciudadanos que quieran acceder a este tipo de servicios. Desde finales de mayo hemos implantado eFilm y estamos estudiando la manera de incorporar alguna plataforma de préstamo de libros digitales.

Para cerrar esta breve charla, sería interesante que nos pudieras aportar unas pinceladas de cómo encarar el futuro de los servicios presenciales en una biblioteca tan volcada a la actividad como la vuestra, con una carga fuerte de talleres, exposiciones, teatro y otras propuestas culturales. 

Tendremos que ir rediseñando actividad por actividad, poniendo en marcha las que puedan realizarse dentro de esta nueva normalidad, reconfigurando las que no permitan seguirse realizando como hasta ahora y creando nuevas actividades que hasta ahora no nos habíamos planteado.

 

Sirva esta experiencia concreta como muestra del empeño que las bibliotecas ponen por encarar este crucial momento que atraviesa la sociedad. Hace pocas semanas nuestro compañero Rafael Ibáñez lanzaba también al aire desde aquí una serie de interrogantes acerca del impacto de esta crisis en el terreno bibliotecario que invitan a reflexionar en este proceso de entrada en la que hemos dado en llamar nueva normalidad, que plantea no pocas incertidumbres y contradicciones a las bibliotecas.

El asunto está en encontrar el equilibrio entre la realidad de las medidas de prevención e higiene con las que habremos de convivir aún bastante tiempo y el deseo de que las bibliotecas sigan constituyéndose como un espacio social vertebrador de la comunidad en torno a la cultura, la lectura y la información.

 

Luis Miguel Cencerrado

Coordinador de reseñas en BiblogTecarios Bibliotecario, formador, asesor y apptekario navegando en los mares de la lectura analógica y digital, su promoción, las bibliotecas públicas, infantiles y escolares.

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