¿La literatura infantil goza de buena salud en Iberoamérica?

Afirmativa ha de ser la respuesta al interrogante que encabeza este artículo a tenor de los análisis y conclusiones que encontramos en el Anuario Iberoamericano sobre el Libro Infantil y Juvenil 2023, la publicación bianual a cargo de la Fundación SM, que desde el año 2004 ofrece una panorámica del mundo de la literatura infantil y juvenil en España e Iberoamérica en su conjunto.

El informe presentado recientemente es ya la 14ª Edición de este anuario, cuyos contenidos en este caso se centran en el bienio de 2021 y 2022. Como consideración general sobre este periodo, se destaca la vuelta a la normalidad tras la pandemia de Covid-19, así como la observación de determinadas pautas de lectura emergentes que se vieron influenciadas por los períodos de confinamiento. El informe se hace eco, en este sentido, por ejemplo, del incremento de la lectura digital, el auge de los cómics y la introducción de nuevos géneros literarios, como factores destacados que contribuyeron a tasas de crecimiento más elevadas en la lectura entre la población infantil y juvenil.

La publicación se estructura en torno a una quincena de artículos, encabezados en cuanto a por un amplio análisis descriptivo del especialista venezolano Fanuel Hanán Díaz, que traza un panorama general de la situación del sector del libro para niños y jóvenes en Iberoamérica después de la pandemia. La mirada del autor resulta muy esclarecedora, y en ella combina la visión de lejos y de cerca, es decir, la global del conjunto del territorio iberoamericano con una pormenorizada revisión a través de determinadas categorías de la creación y la edición en la que afloran títulos de los diferentes países que conforman el área.

Tras este marco de conjunto, el foco se cierra en torno a una decena de países iberoamericanos a través de diez artículos a cargo de otros tantos reconocidos especialistas nacionales, en los que abordan el momento y la caracterización de la edición de libros para niños y jóvenes en sus respectivos países. Estos análisis se centran en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.

Del caso español se hace un tratamiento más extenso, dedicándole un plano general al sector en el conjunto de España, más tres planos cortos a la edición específica en catalán, gallego y euskera, junto a otro que fija la cámara en el momento de expansión que experimenta el cómic infantil y juvenil.

Respecto al contenido, en el prólogo, la Coordinadora de Programas de Fomento de la Lectura de la Fundación SM, Teresa Tellechea, hace un balance global de la situación que refleja el anuario: «De los artículos, podemos concluir que, después de pasar por un período desafiante, estamos atravesando una etapa difícil pero fructífera. Todos los actores del sector: editores, autores, ilustradores, libreros, bibliotecarios, han demostrado una gran resiliencia y determinación para crear. Lamentablemente, han desaparecido algunas editoriales, pero han surgido otras nuevas.»

No es nuestra intención comentar aquí todas y cada una de las entradas de este extenso informe, sino tan solo abrir boca y facilitar un primer acercamiento a los artículos que abordan el marco general iberoamericano y el español, como acicate para acercarse de manera directa a la publicación en cuestión y profundizar de forma detenida en cada uno de los aspectos que se abordan en los diferentes artículos que componen el mosaico de este interesante informe.

Para facilitar la ingesta de la información y dar un tratamiento adecuado al contenido del anuario, lo abordaremos en dos dosis; la presente, en la que nos centraremos en el marco global del área iberoamericana que traza el informe y dejaremos para otra entrega lo tocante a la radiografía que se ofrece del caso español, que comentaremos en una próxima entrada.

Un Panorama en Transición: Libros para Niños y Jóvenes Después de la Pandemia

En el artículo que a lo largo de 44 páginas aborda el marco iberoamericano, el especialista Fanuel Hanán Díaz explora de forma minuciosa el impacto del confinamiento en la producción y consumo de literatura infantil y juvenil y traza un panorama que define como en transición. En esta radiografía, el analista destaca el crecimiento del consumo de libros en distintos formatos, como e-books y audiolibros, el impulso de las ventas en línea y también la creatividad en la venta tradicional. Un diagnóstico derivado del hecho de que, durante la pandemia, el hogar se convirtió en un espacio central para la convivencia, la gestión del tiempo libre y la adopción de nuevos hábitos, elevando la importancia de la lectura.

En el análisis del periodo se destaca de manera especial el protagonismo que ganó el mundo digital, con el auge de las lecturas virtuales, las actividades remotas y la presencia constante de las pantallas. Aunque hubo desafíos y cambios en los modos de trabajo en el sector, la lectura se volvió preponderante y se incubaron proyectos literarios que surgieron después del encierro. Las librerías independientes fortalecieron su vínculo con la comunidad, y las bibliotecas públicas se reinventaron con clubes de lectura y colecciones digitales.

El autor destaca también cómo en el bienio analizado, se produce un cambio en las tendencias literarias postpandemia. En este sentido, se apunta cómo las distopías se estancan y las preferencias se orientan más hacia libros con una visión esperanzadora, en los que se exploran temas familiares y de relación entre las personas. Igualmente, se resalta que la inclusión y la representación de la diversidad étnica son aspectos clave en la literatura infantil y juvenil actual y en los que hay necesidad de profundizar. En esa línea, Hanán Díaz afirma que “La necesidad de enfatizar la inclusión es determinante, libros que incluyan personajes que están en los márgenes, como migrantes, discapacitados o aquellos que tienen una preferencia sexual distinta a la heteronormativa. En este sentido, crece la necesidad de generar ambientes de ficción que sean favorables a la aceptación de la diversidad y la representación de minorías. Especialmente en Iberoamérica, crecen los libros que hacen visible la diversidad étnica y el mestizaje que nos caracteriza, y desde distintos sectores se generan publicaciones en lenguas autóctonas o ediciones bilingües.”

Por otro lado, también se constata que la tradición oral no pierde protagonismo; sigue siendo vigorosa, lo que se manifiesta en la reactualización de mitos y leyendas que son la base de muchas creaciones para niños y jóvenes.

Otros temas emergentes que se reflejan en el análisis y el repaso que Hanán Díaz hace de la oferta editorial del periodo incluyen la presencia femenina en la sociedad y en la literatura, la influencia de la tecnología en las historias, la preocupación ambiental y la conexión con la naturaleza. A pesar de la desaceleración económica, enfatiza el autor, surgen nuevas editoriales, lo que denota que en el sector se detectan esfuerzos notables por enriquecer el universo de libros para niños y jóvenes. En cuanto a géneros como el terror, la fantasía y el realismo, se mantienen en el escaparate, y la paleta de las ilustraciones muestra diversidad y reconocimiento internacional para jóvenes ilustradores.

Como conclusión, Hanán Díaz afirma que, a pesar de los desafíos, el panorama actual del conjunto del área iberoamericana, confirma la capacidad de los actores en el circuito del libro infantil y juvenil para reinventarse y mantener las expectativas de sus lectores, quienes continúan siendo ávidos y agradecidos por los mundos extraordinarios que los libros ofrecen.

Una mirada detenida a la oferta editorial

Tras las reflexiones de conjunto, el artículo marco a cargo de Hanán Díaz compone un mosaico con piezas más específicas y detalladas que centran la atención en segmentos de edad y tipologías de obras. El conjunto de estas piezas nos marca las tendencias en la edición y la lectura relacionadas con el público infantil y juvenil. Además, cada apartado está ampliamente regado de ejemplos concretos; en ellos afloran múltiples títulos editados en los diferentes países del área. Estas aportaciones hacen de la publicación una buena herramienta para determinar la caracterización del momento que vive el subsector infantil y juvenil de la edición, así como una guía muy útil por la cantidad de referencias que ofrece.

Marcamos ahora los hitos del recorrido, enunciados con los subtítulos que Hanán Díaz utiliza en cada uno de ellos, con el acompañamiento de algunas citas textuales del autor que dan idea del contenido al que hace referencia y que en el citado artículo aborda con detenimiento y precisión:

  • Libros de cartón y primeros lectores: “Una mirada al conjunto nos permite confirmar que sigue la apuesta por la primera infancia, como un impulso de las políticas públicas que han fortalecido iniciativas de dotación de colecciones de libros para los que aún no saben leer.”
  • El universo plural de los textos e ilustraciones: “Ciertamente, este segmento es robusto y heterogéneo. En él entran distintas categorías de libros en los que el lenguaje visual mantiene una relación estrecha con el lenguaje literario para la construcción de sentido u otras formas en las que alcanza una gran autonomía. Estamos hablando del libro álbum, del libro silente y de textos narrativos ilustrados profusamente. Del mismo modo, destacamos una tendencia al desarrollo del cómic para niños con un valor artístico.”
  • Cuentos y versos de todos los tiempos: “La riquísima tradición oral y mestiza sigue siendo un material imprescindible para la infancia. A pesar del avance de las nuevas tecnologías que tienden a fomentar otro tipo de socialización, estos textos narrativos y líricos sirven de base para recrear nuevas versiones, desarrollar antologías o darles una nueva vida en un universo gráfico. De este modo, permanecen en la cultura de la niñez para generar acercamientos a la palabra que se escucha, que se canta y que se cuenta.”
  • Narrativa infantil, un abanico de opciones: “Los textos narrativos para lectores autónomos y diestros abrazan un abanico amplio de opciones: cuentos cortos, biografías, novelas, sagas, etc., en géneros tan diversos como el realismo, la ciencia ficción, la fantasía, la novela histórica o el humor. Crece en este segmento la ficción histórica y obras que se desenvuelven en un marco social realista. También es notable el desarrollo de distintos cursos en lo fantástico como la ciencia ficción, el terror y el misterio.”
  • Narrativa para jóvenes lectores, mundos en crecimiento: crece la ficción histórica con componentes diversos de actualidad; la fantasía, con obras en las que se exploran las lindes de lo extraordinario, la ciencia ficción y el terror; dentro de las coordenadas del realismo se destaca como tema central el crecimiento, enmarcado en contextos de actualidad.
  • Poesía: palabras que cantan y encantan: “La poesía en la producción editorial para niños y jóvenes es un género con menor representación. No obstante, muchos libros dan cuenta de que se sostienen interesantes búsquedas, el rescate editorial es una tendencia que crece, así como la preferencia por los poemas cortos, especialmente los haikus de tradición japonesa. Además, textos de autores para adultos se incorporan como propuestas editoriales de acuerdo con su cercanía con el universo de los lectores.”
  • ¡Que suba el telón!: “La proporción de obras de teatro publicadas durante este periodo sigue siendo menor con respecto a otras categorías. Sin embargo, cubre un amplio rango de lectores, desde los que empiezan a familiarizarse con la puesta en escena a jóvenes que pueden verse reflejados en sus dramas. Destaca una tendencia al humor y a la construcción de personajes poco convencionales.”
  • Libros para conocer el mundo: “Los libros de información abarcan temas muy diversos de las ciencias naturales, de las ciencias sociales o las humanidades. La preocupación por el medioambiente y la exploración del mundo animal siguen siendo contenidos favoritos; también el deseo de consolidar las identidades con temas locales. En cuanto a las pautas gráficas y las ilustraciones, el tratamiento es más estético que realista, lo que deja ver el impacto del libro álbum editorial y un mayor acercamiento del conocimiento a lectores de tempranas edades.”

Hasta aquí llega esta primera entrega, en una semana retomamos el tema deteniéndonos en lo que el Anuario Iberoamericano sobre el Libro Infantil y Juvenil 2023 nos aporta en torno a la oferta española de libros para niños y jóvenes en castellano, catalán, gallego y euskera.

Para quien quiera ir directamente al contenido del anuario 2023, aquí puede descargar el informe completo. Y para conseguir una mayor profundidad de campo, accede a todos los anuarios publicados desde 2004 a 2021.

¡Buen provecho!

 

Luis Miguel Cencerrado

Coordinador de reseñas en BiblogTecarios Bibliotecario, formador, asesor y apptekario navegando en los mares de la lectura analógica y digital, su promoción, las bibliotecas públicas, infantiles y escolares.

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