Algo con lo que nadie había contado

Recientemente desde la editorial Los Cuatro Azules me pidieron poner voz a unos fragmentos del texto de una de las obras de su catálogo con objeto de editar un vídeo de la misma que verá pronto la luz. Esa invitación me dio la oportunidad de revisitar un álbum que ya disfruté en el momento de su presentación y cuya relectura ha adquirido una significación especial en el contexto social y de emergencia en el que nos encontramos.

 

Una gran propuesta para pequeños y no tanto

No se trata de un libro sobre ninguna enfermedad -¿o sí?- ni tampoco gira en torno al coronavirus. No obstante, no puedo por menos que poner en relación la metáfora que encierra esta obra con lo provocado en nuestras sociedades por la pandemia que atravesamos, por fortuna en fase ya de alivio.

Pero vayamos por partes. La obra en cuestión es un libro ilustrado que aunque dirigido al público infantil goza del privilegio de contar con distintos niveles de lectura. Esta cualidad se la otorga su carácter camaleónico que hace que esta obra se adapte a cada lector, sea niño o adulto, y le aporte significados acordes a su lectura.

Un argumento sencillo

Su argumento gira en torno a un suceso súbito e inesperado, la caída a un pozo de una niña que va corriendo delante de una multitud de gente, toda ella con prisa y de camino a alguna parte. La respuesta inmediata del grupo es intentar salvarla pero ante la posibilidad de hacerlo, poco a poco la tensión se desvanece y la niña que cayó al pozo cae también en el olvido. Dos personajes serán claves en el devenir de la historia, un adulto que hace del cuidado de la niña el objeto de su vida y un niño que juega con su balón rojo. Y aquí me detengo para no desvelar nada más del argumento.

Una metáfora con hondura

Sin duda, el trasfondo de la obra constituye una parábola sobre la vida rápida y deshumanizada que llevamos en la sociedad actual, como se destaca desde la propia editorial. Algo inesperado acontece en una sociedad que se mueve siempre con prisa, donde no hay tiempo que perder ni en el que pensar. Ese algo con el que nadie había contado provoca un súbito parón. Los individuos reaccionan al unísono para salvar el escollo, en este caso, a la niña que cae al hoyo. Valiéndose de este conflicto y con las reacciones que se muestran la autora provoca que afloren a nuestra mente preguntas que tienen que ver con nuestra sociedad, con nuestra forma de vivir, de relacionarnos, de dar sentido a nuestra existencia. Nos las planteamos en relación con esta ficción y encuentran su eco en una realidad en la que es frecuente que el individualismo y nuestras obligaciones hagan que nuestra mirada no alcance a ver en muchas ocasiones más allá de nosotros mismos.

En ese sentido, la obra te toca, durante y después de su lectura. Te sientes apelado y para eliminar la zozobra que te provoca buscas asideros a los que agarrarte, personajes de la historia con los que identificarte, un bote salvavidas. Pero no es una obra que te solucione la papeleta en ese sentido; llama a la reflexión y deja en manos del lector el análisis de la situación y las posibles respuestas al asunto de fondo que plantea.

Una trama tejida con palabras e imágenes

La urdimbre de esta historia la mantienen en tensión sutiles pero consistentes hilos de palabras e imágenes perfectamente entrelazados. No en vano, en Marit Törnqvist recae a la vez la autoría del texto y de la ilustración, lo que se nota en la trabazón que adquieren ambos códigos. Una fortaleza que, sin duda, aporta consistencia y fuerza a esta obra, cuyas fibras con las que está tejida son sencillas pero de una calidad extrema.

El texto es de aparente sencillez, sin alardes, construido con frases cortas que como gotas de lluvia fina van cayendo sobre el lector. Es un lenguaje directo y claro, escueto y contundente a veces a la vez que rítmico, dosificado. Todo ello favorece una lectura lenta, reposada, consciente. Por otra parte, a esta claridad y fluidez del texto no es ajeno, sin duda, el buen hacer de la traductora, Goedele De Sterck, Doctora en Filología Hispánica y profesora de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca.

La ilustración tiene un peso muy importante, acompaña a la narración y da forma a lo que ocurre de una forma abierta y sugerente. Pero no se queda ahí su función sino que esas imágenes expresivas carentes de bordes envuelven al lector y le invitan a integrarse en la escena. La luz es otra clave en el tratamiento de las ilustraciones, que adquieren una singular relevancia a la hora de marcar el tono de los episodios a través de los que avanza la trama. Esa capacidad de generar atmósferas refuerza la imbricación que la autora consigue entre texto e imagen, que caminan no solo juntos sino entrelazados.

Gracias a ello, como lectores percibimos más allá de los hechos que acontecen. Esa trabazón entre palabra, forma y color actúa como un potenciador de la emoción de cada momento de la historia. Todos estos elementos que componen la obra hacen que al leerla experimentemos una amplia paleta de sentimientos, desde el desconcierto, la inquietud, la angustia y la soledad a la solidaridad y la esperanza. En ese sentido, la obra evoluciona desde las tonalidades oscuras de sus inicios hacia atmósferas más luminosas en las que el color se abre camino, así como la esperanza, que se apoya en los dos personajes anteriormente mencionados, y que toma cuerpo en ocho hilos de colores.

Una cuidada propuesta editorial

El trabajo editorial en torno a esta obra es otro factor clave a tener en cuenta a la hora de hacer balance de la calidad de la misma. El tratamiento formal de la edición resulta muy acertado, desde su formato vertical, que hace que como lectores percibamos con mayor intensidad ese incierto abismo que representa el hoyo. Igualmente, la composición de página, con el fondo blanco níveo sobre el que pisa el texto y la ilustración, parece sostenerlos en una suerte de vacío continuo que acompaña el transcurso de la narración hasta su desenlace.

Una narración que, por otro lado, comienza incluso antes de levantar la tapa. Ya en la cubierta, como presagio, encontramos a la protagonista vestida de rojo flanqueada por arriba por un nubarrón y al borde de una mancha oscura y profunda a sus pies. Las guardas colaboran en esta inmersión progresiva en la historia y dan cabida a una muchedumbre en blanco y negro, que afanada en mil quehaceres parece rebosar los límites del papel. Nos zambullimos después en la historia y al cerrar el libro la contracubierta nos brinda una despedida a color.

A modo de síntesis

El reencuentro con esta obra me ha resultado extremadamente grato;  releer esta obra me ha hecho disfrutar más a fondo de esta pequeña joya. Y así la califico por su valor ético y estético, juicio que apoyo en todas las consideraciones antedichas. Pero no te fíes de mis palabras, lo mejor es que lo compruebes por ti mismo/a.

 

Una pincelada sobre su autora

Marit Törnqvist es una reconocida ilustradora, sueca de origen y holandesa de adopción. Curiosamente su madre tradujo al holandés las obras de Astrid Lindgren, obras que ella también ha ilustrado. En esta obra, su único título publicado en España, la podemos descubrir en su doble vertiente, como escritora e ilustradora.

Datos de la obra:

Algo con lo que nadie había contado. Escrito e lustrado por Marit Törnqvist; traducido por Goedele De SterckT. Madrid, Cuatro Azules, 2010. 60 p. ISBN 978-84-937295-3-0

 

Al habla con una de las editoras

Al frente de Los Cuatro Azules están dos mujeres, Lara Valverde, que asume las funciones de directora editorial y su socia Raquel López Royo, miembro también del equipo de A Mano Cultura.

Hablamos con una de ellas, con Raquel, y de la extensa charla que mantuvimos entresacamos algunas consideraciones que ella expresa acerca de diversos aspectos de su labor editorial en este sello independiente. El contenido al completo de la conversación lo publicaremos en otra entrega.

 ¿Cómo y cuándo echó a andar este sello editorial?

RLR: El proyecto se inició en el año 2008 impulsado por dos editores, un librero y una especialista en LIJ. En poco tiempo y por avatares diversos el grupo de socios fue reconfigurándose hasta quedarse en dos personas, quizá no las más profesionales pero sí las más entusiastas.

 ¿Qué tipo de obras publicáis, de acuerdo a una marcada línea editorial o con cierta flexibilidad?

RLR: Nació con la idea de publicar álbumes ilustrados, era un buen momento para este tipo de libros y todavía no se había experimentado el boom editorial que existe ahora mismo en España donde todas las editoriales (incluso las que solo publicaban libros de adultos) han abierto una línea de publicación de este tipo de libros. Nos hemos abierto a publicar otro tipo de libros pero siempre ilustrados.

 ¿Cuántos títulos publicáis al año?

RLR: Muy pocos títulos, una media de tres al año. Somos una rareza en el mundo de la edición para niños. No tenemos ni podemos la capacidad para crecer mucho. Tampoco queremos. Vamos a contra corriente en el sentido que nos negamos a que los libros se agoten en una temporada, como si fueran una camiseta de moda. Nos empeñamos en que los libros que editamos se mantengan vivos, adquieran valor con el tiempo, no que lo pierdan. Cuesta mucho editar un libro para que en seis meses se quede en un almacén y tampoco editamos grandes éxitos, así que requieren tiempo para darlos a conocer, para que se muevan por el boca a boca.

¿Cómo conseguís nuevos títulos y cuáles son vuestros caladeros?

RLR: Publicamos solo lo que nos gusta. Abundan las traducciones que provienen de libros que hemos descubierto en Ferias como Bolonia o Montreuil (Paraíso, Poka y Mina, Sara y Pelanas, Super beige, Al señor zorro le gustan los libros); libros descatalogados que leímos en su momento y de los que guardábamos un buen recuerdo (El mejor regalo, Topolín, Gracias Tejón, Cosa de Niños…) o proyectos que nos llegaron de sus autores y nos entusiasmaron (De punta a punta, Caminaditos, El dueño del sueño, Hada trompetista, Prímula Prim).

¿Alguna obra de vuestro catálogo de la que os sentís particularmente orgullosos?

RLR: Cada uno de los libros (son pocos) responden a una ilusión, a una corazonada. No hay ningún libro de compromiso o de relleno en nuestro catálogo. Todos son para nosotras únicos.

 

Gracias, Raquel, por la claridad de tus respuestas y por la labor que hacéis desde Los Cuatro Azules de acercarnos a todos, chicos y grandes, lecturas del interés y la calidad de la que hemos comentado.

 

Luis Miguel Cencerrado

Coordinador de reseñas en BiblogTecarios Bibliotecario, formador, asesor y apptekario navegando en los mares de la lectura analógica y digital, su promoción, las bibliotecas públicas, infantiles y escolares.

4 Comentarios a “Algo con lo que nadie había contado

    1. Gracias a vosotras, a Lara y a ti, por descubrirnos a esta autora con esta pieza tan especial y por vuestra colaboración con Biblogtecarios para acercarnos vuetro catálogo, poder disfrutarlo y compartir algunas de sus obras en nuestro blog.

    1. Me alegra que te la reseña te haya despertado el interés por la obra y espero que la disfrutes como regalo por tu cumpleaños, nada mejor que celebrarlo con una buena lectura. Por cierto, muchas felicidades… para cuando sea 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *