El bibliotecario no vocacional: un peligro para la profesión

Unos meses atrás, dentro de un foro de especialistas en información y documentación, una de las ponentes, responsable del área de biblioteconomía y documentación en una Universidad donde no existe el Grado en Información y Documentación en su oferta educativa, comentaba que son pocos los alumnos que a la hora de la elección de optativas/prácticas escogen aquellas relacionadas con la biblioteconomía entre sus primeras opciones, pero sin embargo, sí notaba que una vez terminaban la carrera eran muchos los que empezaban a interesarse en cómo poder acceder al mundo de las bibliotecas. En este caso, la lectura sobre lo que expuso la ponente, era que en muchas ocasiones estos estudiantes habían pasado por bibliotecas mediante becas, colaboraciones, prácticas etc. y que una vez conocido el trabajo que se hace allí han encontrado en esta profesión algo que les gusta y por eso quieren desarrollarse dentro de este ámbito.

Seguramente existan muchos casos de personas que han descubierto su pasión y ganas de ejercer en las bibliotecas tras optar por una carrera cuya principal salida no era esa, pero creo que ante la situación de crisis que por desgracia vivimos actualmente y la desesperación de la gente por encontrar un trabajo, la profesión de bibliotecario se esta eligiendo más que nunca como una posible salida del túnel y no como el camino deseado.

La profesión de bibliotecario está totalmente desprotegida, es accesible para casi cualquier persona sin tener que poseer una formación muy específica. Cualquiera puede acceder a becas como bibliotecario y sumar experiencia, cualquier parado puede acceder a cursos de desempleados por más de 600 horas con prácticas para formarse como bibliotecario, cualquiera puede opositar a puestos bibliotecarios, sin que sea un gran problema el no haber realizado estudios de biblioteconomía. En definitiva, todo anima e invita a ver las bibliotecas como una alternativa ante la angustia que vive la gente al no poder trabajar en aquello que le gustaría o para lo que se ha formado.

Todo esto desemboca en bibliotecas con profesionales sin vocación ninguna por su trabajo y que en muchos casos tiene un concepto equivocado de lo que es una biblioteca. Esto se convierte en un problema de gran calado para la profesión si tenemos en cuenta el momento que viven las bibliotecas, cuestionadas sobre cuál es su papel actual en la sociedad, y teniendo que salir adelante como buenamente se puede ante los recortes y dificultades que nos ha traído la crisis. Por ello, el peso de las bibliotecas recae ahora más que nunca sobre sus profesionales, sobre sus iniciativas y sobre la imagen que éstos proyectan a la sociedad, tener bibliotecarios con un concepto equivocado de lo que ha de ser una biblioteca hoy en día, sin iniciativa para dar un paso al frente o con poca preparación ante el mundo digital, puede terminar siendo una gran losa para las bibliotecas.

Joaquín Calatayud Gutiérrez

Documentalista de la llamada "generación perdida", prentendo dar mi visión sobre la situación en que nos encontramos los que salimos al mundo laboral en tiempos de crisis.

8 Comentarios a “El bibliotecario no vocacional: un peligro para la profesión

  1. Este problema no es exclusivo del ámbito bibliotecario, si no que está presente en gran cantidad de profesiones. Una de ellas, quizás en el mismo grado que Biblioteconomía, es Periodismo; cualquiera puede ocupar un puesto que, en principio debería ser para un titulado en Periodismo. Sin embargo el problema creo que no radica ahí, en poseer uno u otro título, si no en poseer determinadas actitudes, aptitudes, vocación, etcétera que se hacen necesarias para ejercer una u otra profesión. Lo mismo ocurre en el sector educativo, todos conocemos montones de profesores no vocacionales, y que sin embargo están ahí. Personalmente me incluyo en los tres grupos que he citado: profesor, periodista y bibliotecario, por lo que el problema tratado por Joaquín me afecta directamente y por partida triple, y a pesar de todo considero que la solución no es “cerrar a cal y canto” en base a una titulación que, por otro lado, no certifica que sepas, si no que la has acabado. El problema real radica en auténticos ineptos e incompetentes que deberían hacer su trabajo, hacerlo bien, pero no lo hacen, y en una administración igual de inepta e incompetente que no pone los mecanismos necesarios para ponerlos directamente “de patitas en la calle” mientras otros, con mejores cualidades, conocimientos y, tal vez, titulación, se levantan cada mañana a mirar lo que hay en infojobs. Un saludo Joaquín, muy muy buen post.

  2. Estoy de acuerdo con el titulo del post, pero no comparto parte de tu razonamiento. Si creo que la profesión de bibliotecario/a es una profesión muy vocacional, como tantas otras profesiones (la medicina, la educación,…), pero no creo que sea necesario para desarrollarla limitarse a los estudios reglados universitarios de biblioteconomia. Por mi edad, en mi periodo de formacion no existia en España la formacion universitaria de biblioteconomia. Mi primera vocacion fue la biologia y al finalizar la carrera, en mi primer trabajo (de laboratorio) tuve relación con una biblioteca de “departamento” que me hizo “enamorarme” de esta profesión, me forme en ella (y me sigo formando) y trabajo desde hace mas de 30 años en una biblioteca especializada en Ciencias de la Salud, creo que de una forma profesional, añadiendo a mis conocimientos de biblioteconomia y documentacion (logrados a lo largo de los años), los especificos del ambito tematico en que trabaja la biblioteca. Creo que no es un fallo, sino un valor añadido, y que para un buen desarrollo de cualquier profesión lo fundamental es la “vocación”, como indicas en el titulo del post.

    1. Solo un pequeño comentario, si hubieras trabajado como bibliotecario profesional egresado de una escuela de (bibliotecología) en la biblioteca de una escuela o equis lugar de un área de biología y te hubieras enamorado de la biología no podrías trabajar como biólogo y menos decir que eres biólogo, que tan fácil de decir soy bibliotecario…

  3. Elena, con el post no quiero decir, y espero no se haya interpretado eso, que será bibliotecario de vocación aquel que estudia Biblioteconomía, pero si creo que puede funcionar de filtro, ya que normalmente, un gran porcentaje de quien cursa estos estudios es alguien apasionado por el mundo de las bibliotecas.

    Como dice Jose, tampoco creo que la solución sea cerrar a cal y canto la profesión solo para los titulados en biblioteconomía, de hecho nuestra profesión durante años se ha enriquecido, y mucho, gracias a titulados de diversa índole apasionados por las bibliotecas, pero si considero que se les debería dar cierta prioridad, no tiene sentido que el estado invierta en la formación de especialistas en bibliotecas y documentación y luego les cierra la puerta.

    1. Es imposible quitarte la razón Joaquín, al menos en gran parte. Pero es que el problema que planteas va mucho más allá pues se trata de un problema generalizado; hoy en día se cierran las puertas de mil formas: por fecha de nacimiento, por lugar de nacimiento, por año de finalización de los estudios, por conocimientos o no de lenguas autonómicas y un largo etcétera que ambos conocemos perfectamente. El problema es un problema de los modelos educativos y de mercado laboral de base, de raíz, que no se soluciona sin profundísimas reformas que nadie se atreve, o tal vez a nadie le interesa abordar. Ésto unido a la comodidad del puesto de “funcionario”, y creo que con ésto ya se me entiende suficientemente bien.
      Leyendo a Elena, que si no he entendido mal cursó biblioteconomía de forma posterior a comenzar a trabajar en una biblioteca especializada en la materia en que se había formado, y leyendo tu respuesta Joaquín, me planteo la siguiente cuestión: ¿debería Elena haber sido descartada en su momento en favor de alguien con estudios en bibliotecas y documentación pero no en la materia que centra la actividad de dicha biblioteca?
      Mi opinión creo que quedó clara antes: yo soy Licenciado en Periodismo, pero si alguien sin esos estudios lo hace mejor que yo considero que debe estar ahí, aunque el que quisiera estar soy yo.
      Insisto que el problema va mucho más allá y, si se me permite, nunca se acercará a la solución mientras siga vigente el modelo político que actualmente rige en España.
      Un abrazo a todos!!!! 🙂

  4. También estoy de acuerdo en que el modo de acceso ideal para la ocupación de un puesto este ligado a poseer determinadas actitudes, aptitudes, vocación etcétera, pero creo que a día de hoy eso es toda una utopía.

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