Los incursores

A todos nos ha pasado el hecho de echar de menos una goma del pelo que juramos que dejamos en la mesilla o una aguja pinchada en la bovina de hilo. Esas pequeñas cosas que sabemos que estaban ahí y ya no están y no vuelven a aparecer por ningún otro sitio. Nunca hubiéramos imaginado que esos objetos serían los útiles cotidianos, pero con otro uso, de los pequeños seres de apariencia humana que viven en los rincones de las casas de aquellos serumanos que viven rutinariamente sin niños revoltosos ni mascotas curiosas. Los incursores necesitan saber qué habitaciones pueden usarse y cuándo para tomar prestado aquellos elementos apenas imperceptibles que necesitan para mantenerse  ya sean objetos o alimentos.

“Todo lo que tenían eran apropiaciones; no tenían absolutamente nada que fuera de su pertenencia. Nada.”

Los incursores protagonistas de la historia son una familia compuesta por el matrimonio formado por Pod – el mejor incursionista en años- y Homily Clock – feliz ama de casa de su pequeño mundo- y su curiosa y aventurera hija, Arrietty Clock (el apellido viene del lugar de la casa en la que tienen su hogar). Viven en una vieja casa de campo de la que se han tenido que ir yendo el resto de las familias por falta de recursos para subsistir.

“Somos parte de la casa. Esto es como decir que la parrilla del hogar roba el carbón del cubo”.

La historia comienza cuando en su primera incursión Arrietty es descubierta por un niño que ha ido a la casa para recuperarse de una enfermedad. Y no sólo es descubierta sino que también entabla una conversación con él en la que hablan de sus respectivos mundos. A partir de ese momento la vida se trastoca para todos ellos pero sobre todo para la familia de pequeños seres diminutos.

“¡Los serumanos están para los incursores! ¡Como el pan para la mantequilla!”

Opinión personal

La lectura del libro es una delicia. Es uno de los clásicos de la literatura infantil y juvenil anglosajona que nunca pasaran de moda porque gusta tanto a los niños como a los adultos (aquellos que todavía conservan un poquito del asombro y entusiasmo de la infancia). La autora muestra una enorme imaginación dotando a nuestros objetos cotidianos un uso distinto: una caja de puros como habitación, los carretes de hilo como taburetes, los sellos como cuadros, etc.  La minuciosidad de las descripciones (cuidadas hasta el último detalle y con un derroche enorme de fantasía); el mimo y la elegancia con el que es narrada la historia; la delicadeza y fluidez de los diálogos; y, el fino sentido del humor te introducen en ese misterioso mundo inimaginable en el que los elementos más banales de nuestro entorno son peligros y retos casi insalvables para los pequeños seres que lo habitan.

Sobre la autora

Este volumen incluye dos de los cinco libros de la serie “Los incursores” que escribió la autora a comienzos de los años cincuenta del siglo XX. Comenzó inventando historias y cuentos para que sus hijos se durmieran por las noches y,  a partir de ahí, escribió varios libros infantiles que llevados a la gran pantalla tuvieron un enorme éxito aunque quedara fuera de plano su autoría como fue La bruja novata.

En el caso de la serie de Los incursores ha dado lugar a la película de dibujos animados del Studio Ghibli, Arrietty y el mundo de los diminutos (con guión de Hayao Miyazaki), dos series de la BBC y la película The Borrowers.

Más información

Editorial: Blackie Books. Autora: Mary Norton. Referencia bibliográfica: Norton, Mary. Los incursores. Barcelona: Blackie Books, 2019.

Inma Herrero

Documentalista, lectora voraz, curiosa empedernida. Intento aprender algo nuevo cada día y me encantan los retos. Mis áreas de interés crecen porque no hay nada que me guste más que el mundo en el que habito.

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