Una biblioteca en el parque

Os traemos un post muy especial de la mano de Rebeca Martín que, junto con Soraya Herráez, forma parte un proyecto que nos encanta y que no es la primera vez que habita este blog. Sí, hablamos de unpuntocurioso.com y esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotr@s.


Decía Carmen Martín Gaite que el Campo de San Francisco estaba lleno de historias. Y no se equivocaba. Históricamente ha sido un espacio de referencia en Salamanca por dónde paseaban los enamorados, se reunían las familias, acudían a recoger agua de la fuente cuando el agua no llegaba a las casas y a leer bajo la sombra de los árboles, como hacía la propia Carmen.

Del campo abandonado que fue en el siglo XVIII pasó a convertirse en plaza de toros, cosas de la vida y de las aficiones populares. Luego en el XIX apostaron por llenarlo de árboles y fue así como llegaron los 600 álamos. Ese paseo se convirtió en refugio de los salmantinos que buscaban un remanso de paz, un encuentro de amor o simplemente acudían a por agua a la fuente, que se convirtió en centro de cotilleos, historias, vidas. Entre ellos, Miguel de Unamuno, que encontró en sus paseos la inspiración para escribir sobre la Salamanca a la que amaba.Una biblioteca en el parque Rebeca Martín García

Unamuno dijo del Campo de San Francisco:

El cuerpo canta;

 la sangre aúlla;

 la tierra charla;

el mar murmulla;

 el cielo calla

 y el hombre escucha.

Y no se equivocaba. Cuando en 1926 la Caja de Ahorros abrió la pequeña biblioteca escondida en lo alto, encontró el vínculo perfecto entre los árboles y los libros que el parque necesitaba. Se llenaba de lectores que podían llevarse historias prestadas a cambio de una canica o un cromo, y siempre enseñando su cartilla. Los libros vienen de los árboles, que a nadie se le olvide, y en el parque encontraron su hueco.

Ahora, casi cien años después de su apertura, la biblioteca vuelve a estar llena de historias gracias a la Fundación Ciudad de Saberes de Salamanca, que ha apostado por llenar las mañanas del verano de cuentos y creatividad, demostrando que hay cultura de sobra para los más pequeños y que la disfrutan mejor cuando están acompañados. Allí, en la biblioteca, desde Unpuntocurioso, empresa salmantina dedicada a la promoción de lectura y creatividad, nos encargamos de encontrar libros que conecten con los lectores, de sacar las historias de las páginas y contarlas entre los árboles.

Una biblioteca en el parque Rebeca Martín García

Realizamos sesiones de cuentos sin edad, para todos los que acuden a disfrutar de la lectura en el parque y quieren descubrir las historias que esconde todo lo que nos rodea: los árboles, las piedras, las hojas, las palabras… También preparamos talleres y sesiones de animación lectora para instituciones interesadas en contar, crear y compartir la magia del Campo. Y por último, hemos preparado una sección especial para descubrir una “Salamanca de cuento” en la que, después de un gran trabajo de investigación, recopilamos muchas de las historias que se han publicado sobre la ciudad, algunas vinculadas a las leyendas, otras al Patrimonio, a la actualidad, a descubrir rincones secretos de la capital salmantina o incluso conocer hechos que nos permitirán curiosear juntos una parte desconocida de Salamanca. 

Una biblioteca en el parque Rebeca Martín García

A veces, en alguna de las mañanas de verano, entre los cuentos y las canciones, aún nos parece ver a Unamuno y a Carmen Martín Gaite, sentados, leyendo, y disfrutando de todas las historias que nunca llegaron a marcharse del parque.

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