No todos somos bibliotecarios

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida. Confucio

No, no todos somos bibliotecarios

Hace poco más de un mes leí un post de la periodista y community manager Amalia López Acera, a quién os invito a seguir (si aún no lo hacéis). El post se titulaba “No todos somos community manager” y empezaba textualmente así: “Una amiga mía que es médico me comentó en una ocasión que en España es obligatorio estar colegiado para ejercer la medicina ya que como en este país todos sabemos de todo se corre el riesgo de que la gente termine operando en el salón de su casa. La tendencia a opinar de todo está bastante generalizada, pero cuando lo llevamos al ámbito profesional generalmente la opinión de aquellas personas más preparadas y expertas en una materia o asunto tienen más peso a la hora de tomar una decisión. Pensemos por ejemplo si tenemos que construir una carretera o si debemos operar o no a un paciente. Pues bien, hay un ámbito profesional en el que siempre todo el mundo opina e incluso pueden imponer su criterio. Hablamos de aquellas profesiones relacionadas con el mundo de la comunicación como son periodistas o community managers…”

Serie: The Librarians

Me parece que en determinadas ocasiones, quién más, quién menos (se agarró a un clavo ardiendo por no caer, como canta Sabina), entre nuestro sector profesional, entre los bibliotecarios, documentalistas o archiveros, ha pensado algo parecido ante determinados incursiones laborales que otras profesiones hacen en la nuestra. Y llegados a este punto es conveniente aclarar una serie de cuestiones, cinco o así, sobre el más o menos nuevo, perfil de los bibliotecarios y las características de los profesionales de la información, que ya han sido tratadas en repetidas ocasiones, por otros compañeros, en este mismo blog y en otros:

1. Definición de perfiles profesionales

Como recogió en 2013 el Grupo de Trabajo de Perfiles Profesionales del Consejo de Cooperación Bibliotecaria en el documento “Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español: fichas de caracterización”, es necesaria una definición de perfiles profesionales que trate de resolver dos problemas. El primero de ellos es que en muchas bibliotecas (sobre todo en el ámbito de la Administración Local) la figura del bibliotecario no está bien definida y eso se traduce en convocatorias de oposiciones o relaciones de puestos de trabajo en ocasiones muy alejadas de nuestras competencias profesionales; y el segundo es que por nuestro cambio profesional nuestros ámbitos de actuación están en continuo crecimiento. La relación de perfiles profesionales elaborada puede ser de ayuda para las bibliotecas ya que les facilitará la elaboración de sus relaciones de puestos de trabajo, les ayudará a descripción de los perfiles que su institución precisa, y les servirá de referencia para otros asuntos de la gestión de su personal.

2. Relación de perfiles profesionales

Los recogidos en “Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español: fichas de caracterización” son :

  • Director de biblioteca
  • Jefe de área
  • Técnico responsable de colección
  • Técnico responsable de servicios a los usuarios
  • Técnico de biblioteca
  • Técnico auxiliar de biblioteca
  • Técnico responsable de tecnologías de la información
  • Director de red de bibliotecas
  • Bibliotecario
  • Especialista en formación de usuarios y alfabetización informacional
  • Analista documental
  • Bibliógrafo y encargado de fondo antiguo
  • Bibliotecario encargado de la web social
  • Bibliotecario encargado de la biblioteca virtual y de la preservación digital
  • Bibliotecario especialista en dinamización sociocultural
  • Bibliotecario experto en asuntos jurídicos
  • Especialista en el diseño de recursos electrónicos y multimedia
  • Bibliotecario unipersonal
  • Bibliotecario escolar
  • Bibliotecario especializado por fondo o por usuarios
  • Bibliotecario de servicios para niños y jóvenes

3. Perfiles híbridos, flexibles y cambiantes

Como indica el documento, la aplicación de esta relación de perfiles debe de ser muy flexible y, dependiendo del tipo de biblioteca, los perfiles señalados se pueden fusionar o dar lugar a perfiles aún más específicos. Es importante también recordar que la biblioteca es un ente que se debe a los usuarios. La realidad de los servicios bibliotecarios necesita muchos perfiles híbridos con funciones y competencias que en muchas ocasiones van más allá de las descritas en el documento y que en muchas ocasiones van más allá de nuestra disciplina de Información y Documentación.

4. Nuevos conocimientos, habilidades profesionales (y otros poderes paranormales…)

Creatividad. En la mayoría de las ocasiones no se dispone de todos los recursos que nos permitirían grandes acciones. Es por ello que es muy importante que el bibliotecario, que el profesional de la información sea creativo y sepa cómo plantear acciones novedosas y notorias sin apenas inversión económica.

Innovación. No siempre la mejor salida para los retos que se nos plantean es la tecnología. Todo lo contrario, en ocasiones reinventar métodos y procesos son buenas opciones para innovar, siempre pensando en los usuarios. Conceptos como inquietud, compartir ideas y experiencias, conversar, lecturas, observación… son patas de una misma mesa: la innovación. Y en ellos no aparece ninguna tecnología innovadora, ni se ha empleado mucho dinero en desarrollarlas, algo que choca con la idea de grandes inversiones que se piensa que requiere la innovación para llevarla a cabo.

Asertividad. Tan válidas son las opiniones favorables como las críticas. Por lo que tendrá que aceptarlas con asertividad, ni mostrándose indiferente ni agresivo.

Empatía. Debe saber ponerse en su lugar de los usuarios. Trabajar para los usuarios, pensando en los usuarios y con los propios usuarios.

Paciencia. Es frecuente que los usuarios no estén de acuerdo con la gestión de determinados aspectos de las bibliotecas. Ante esta deberemos tener paciencia y dar respuesta o solución a sus quejas o críticas, y si no estuviese en nuestra mano, remitirle a otras vías para solucionarlo.

Organización. Seguramente le toque desempeñar varias tareas a la vez por lo que debe saber priorizar y gestionar su tiempo.

Resolución. Más importante es saber responder correctamente que hacerlo rápidamente. Pero el bibliotecario deberá combinar rapidez con dar la mejor respuesta a los usuarios.

Autodidactismo y reciclaje. Un buen profesional debe conocer las novedades que se publican en los principales blogs o sites especializados en el tema y estar al tanto de lo que comparten o publican otros compañeros en los blogs, foros, redes sociales…

Community manager. Conocer y saber utilizar las redes sociales, desde el punto de vista táctico como estratégico. Las redes sociales están en continua actualización. Incorporan con frecuencia novedades o nuevas funcionalidades que los bibliotecarios deben conocer y saber incorporar a su desempeño profesional.

Conocimiento de aspectos legales. Para la gestión de recursos, la propiedad intelectual y combinación de derechos y libertades.

Negociación. En la cultura de la globalización es fundamental replantear el normal desempeño de las relaciones de las bibliotecas con sus usuarios y proveedores; esto implica en muchos casos pensar en una reingeniería de servicios y reducciones o reemplazo de proveedores. Además, la negociación forma parte de las actividades cotidianas del líder de la unidad de información con personas de su equipo o de otros grupos de la institución en la que está inserta.

Comunicación. Los bibliotecarios deben adaptarse a una nueva filosofía: ellos ya no son los silenciosos conservadores de documentos, pero ellos deben intentar de comunicar con un público más diverso y exigente. Ahora los bibliotecarios deben satisfacer los requisitos de varios lectores porque este público viene a la biblioteca para formarse o solo para ser informado, pero en cualquier caso es importante hacerse entender.

Trabajo en equipo. Bajo una misma dirección para alcanzar los mejores resultados.

Liderazgo. Tener presencia en la comunidad y lograr la mayor interacción posible con los usuarios y otros sectores sociales y culturales de la comunidad.

Remuneración. Por si alguien aún lo duda, es una profesión que amamos, que nos encanta, que ha requerido una formación, unos estudios universitarios y que como el resto, se paga. Porque tenemos que comer, pagar facturas, vivir y ser felices. Pero por si alguien aún cree que como profesionales somos caros, que compruebe lo que cuesta un incompetente.

Sentido común. Aunque a veces sea el menos común de todos los sentidos.

Sentido del humor. Esta habilidad puede ayudar a interaccionar fácilmente con otros, mejorar la salud e incluso disipar las situaciones difíciles.

5. Contenidos actualizados en las facultades formadoras de los profesionales bibliotecarios.

En relación con el punto anterior los centros de formación deben apuntar a un perfil más acorde a las nuevas realidades laborales que se enfrenta este profesional de la información, los acelerados cambios producidos y la incorporación de las nuevas tecnologías y las redes sociales en las bibliotecas y en las unidades de información hace que los profesionales requieran nuevas competencias para enfrentar los nuevos escenarios que se presentan. En la actualidad el perfil del profesional ha evolucionado en consonancia con el desarrollo científico-técnico de la sociedad, y aunque nuestra “imagen” se ha transformado, seguimos siendo bastante invisibles y desconocidos. Bibliotecarios, gestores de información, gestores del capital intelectual, ingenieros de información o mediadores de información, son algunas de las denominaciones para definir este trabajo relacionado con la información, que es el recurso vital, la materia prima, a la cual debe sacarle el mayor provecho para convertirla en capital activo para la comunidad. Los perfiles profesionales de los trabajadores de la información tienden a diversificarse cada día más, debido al aumento y variedad de medios tecnológicos y a las nuevas demandas de las organizaciones y la sociedad.

Ya de paso, y para ir terminando, os invito a que escuchéis este programa de “Preparadas, listas, ya” Radio USAL que han grabado algunos de los profesores del Grado de Información y Documentación de la Universidad de Salamanca, sobre los perfiles profesionales del Grado en Información y Documentación, en el que se revisan los puestos de trabajo que ocupan quienes han cursado esta titulación, partiendo de cinco ámbitos: Archivos, Bibliotecas, Comunicación, Documentación y Edición.

Después de todo esto, realmente, ¿la gente seguirá pensando qué para ser bibliotecario vale cualquiera? En fin, que piensen lo que quieran, mientras tanto nosotros seguiremos disfrutando de nuestra profesión y preguntándonos que qué culpa tenemos nosotros de tener el mejor trabajo del mundo…

Felicidad Campal

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria que apuesta por el poder formativo, social, integrador e igualador de las bibliotecas. Eterna aprendiz y en fase beta en constante renovación. Coordinadora del Grupo de Trabajo “Banco de recursos ALFIN/AMI” del CCBiblio.

6 Comentarios a “No todos somos bibliotecarios

  1. Felicidad, gracias por tu texto escrito. Estoy de acuerdo con tigo. Tenemos el mejor trabajo del mundo. Somos privilegiados por mantener más de 12 horas diarias, detras de una variedad de recursos de información para que nuestro entorno construya conocimiento de la mano de los bibliotecólogos o bibliotecarios, entre otras denominaciones de esta bella profesión. Saludos Gilberto.

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