Luces, cámara, cine, educación y bibliotecas: ¡volvemos!

Me gustaría pensar que en realidad nunca nos fuimos, porque a pesar de que todo se cerró físicamente, casi todo continuó abierto virtualmente. Ahora, en pleno repunte de la pandemia volvemos, necesitamos volver y tenemos que hacerlo con toda la seguridad, tanto para los trabajadores como para los asistentes.

En este entorno, y por iniciativa e invitación de Mercedes Ruiz, José Luis Sánchez, desde la Biblioteca Municipal de Peñaranda –sí, el de los posavasos literarios que tanto nos ha admirado, Ana Mangas la profesora de Bachillerato Artístico en la Escuela Ideo, autora del dibujo que ilustra el post, una servidora y otras 37 personas, respetando el aforo limitado actual de la sala y la distancia de seguridad, volvimos con nuestras mascarillas al cine Van Dyck de Salamanca. Como dice la profesora y colaboradora del diario SalamancaRTV Charo Alonso en su artículo “La boda de Rosa”, una película para volver a aprender al cine”: “Salamanca es una ciudad de cine, una ciudad de espectadores y lectores que siempre ha disfrutado de la cultura y que, en estos tiempos inciertos, hace lo posible por volver a ella para disfrutarla y ver el mundo con otros ojos”.  Y volvimos no solo para sentir el placer de disfrutar del cine, sino para iniciar futuras sesiones de trabajo dentro del Plan de Alfabetización Audiovisual propuesto por Cero en Conducta, la red social para acercar el cine y el lenguaje audiovisual al mundo educativo (del que ya hemos hablado por aquí en otras ocasiones). Esta sesión de trabajo no fue la única en esos días, se celebraron actividades simultáneas en torno a la última película de Iciar Bollaín “La boda de Rosa en otras ciudades como Cartagena, Plasencia y Málaga, donde se estrenó en la 23 edición del postpuesto Festival de Cine de Málaga.

En nuestro caso particular, la sesión tenía tres objetivos:

  • En primer lugar invitar y fomentar la vuelta a los cines, una vuelta segura al espacio físico de los cines, no solo como momento de entretenimiento (del cual hemos disfrutado muchísimo en los peores meses de la pandemia sin poder salir de casa), sino también una vuelta al cine como industria cultural y al negocio del que viven muchas familias en este país y que es necesario incentivar. #CulturaSegura #YoVoyAlCine #JoVaigAlCinema #NiZinemaraNoa #EuVouAoCinema. El Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales se ha sumado a la campaña #YoVoyAlCine puesta en marcha por la Federación de Distribuidores Cinematográficos – FEDICINE, y los exhibidores cinematográficos de cara a la reactivación de las salas de cine aportando el lema ‘El cine es un lugar seguro’. El objetivo de esta acción es poner en valor el trabajo de implementación en estos espacios de las medidas recomendadas por el Ministerio de Sanidad de cara a garantizar la seguridad de los trabajadores y espectadores. Las salas de cine son un importante motor para la sostenibilidad de la Industria cinematográfica en nuestro país. Es por ello que ahora más que nunca necesitan de sus queridos espectadores. El Festival de Málaga y Academia de Cine se suman a la iniciativa. Así como lo están haciendo las salas de exhibición cinematográfica, el trabajo de la adopción de las medidas higiénico-sanitarias recomendadas es un trabajo clave que también están realizando los festivales y certámenes de cine. Tal es el caso del Festival de Málaga, que tras post-poner en marzo la celebración de su 23 edición, tuvo lugar del 21 al 30 de agosto en un formato adaptado a la actual situación y que servirá como plataforma de lanzamiento de algunas de las acciones de la campaña ‘El cine es un lugar seguro’ del ICAA, para las que se cuenta también con la participación de la Academia de Cine.
  • En segundo lugar, poner de manifiesto el poder del cine en el ámbito educativo #CineyEducación. Reflexionar sobre las diferencias sociales, asimilar valores críticos, aprender historia o conocer otras culturas y formas de vida, son algunas de las posibilidades para educar en valores a través del cine. Resaltamos el poder del cine como recurso didáctico para promover la alfabetización mediática y la comprensión crítica de los medios entre los estudiantes, como propone el Blog Alfabetización audiovisual creado por la Academia de Cine, la ECAM, Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid y El Diario de la Educación .
  • En tercer lugar, poner de manifiesto que las bibliotecas son contenedores de recursos, de esos recursos de los que tanto hemos tirado y que literalmente nos han salvado (y nos están salvando en esta pandemia) #CineyBibliotecas. Recursos tanto físicos, como virtuales a través de #eBiblio y #eFilm o #CineCyL: libros, música, prensa, cine y series, y que pueden (y deben) formar parte, no solo por los recursos, sino por las iniciativas de formación, de los planes de alfabetización mediática y audiovisual. A las bibliotecas también hemos empezado ya a ir desde hace unos meses, aunque virtualmente nunca nos fuimos: casi 7000 nuevos usuarios desde marzo, casi 11.000 activos, unos 65500 préstamos de libros electrónicos y más de 24.000 visualizaciones de películas en la Red de Bibliotecas de Castilla y León, por poner un ejemplo, así lo avalan. Pero tenemos que seguir y ampliando los servicios que actualmente estamos prestando y esto se debe hacer de de la forma más segura. En este tiempo han surgido y están sobre la mesa algunos puntos para el debate y la reflexión: siendo las bibliotecas la casa de muchos que no tienen otra, ¿se tenían que haber cerrado?; ¿no hubiera sido posible y deseable contar con servicios de acceso a internet para ese sector de la población que no dispone de otro punto?, ¿cuál era nuestra presencia digital, debemos repensarla? y otras tantas preguntas que están siendo (y lo serán en el futuro), objeto de mucho debate.

Y vosotros, ¿os animáis a #CoserRelatos?

A estas alturas, yo no voy a aportar nada nuevo de la película que no se haya dicho o se esté diciendo, ya que afortunadamente está teniendo bastante repercusión mediática. Tan solo reivindicar el canto a una misma que Bollaín nos propone y una llamada a cumplir sueños a pesar de haber cumplido algunos años, a cuidarse para poder cuidar, a estar bien, a imponer el autocuidado por encima de las demandas de los demás. Bollaín nos lleva de viaje al pasado para consolidar el presente y sobretodo para asegurar (o al menos intentar) un futuro basado en lo que se quiere hacer de verdad, a pesar de los miedos y de las dificultades. Nos hace reir y también nos hace llorar , pasando por los recuerdos, que se pueden tocar y sentir en la forma colorida de los botones y las bobinas. ¿Quién no ha conocido a alguien de su entorno que cosieran de manera más o menos profesional, quién no tenido una abuela o una tía o una vecina que cosían y solían estar con el metro al cuello y de sus ropas siempre colgaban los hilos de hilvanar? Seguro que no me pasa solo a mí, seguro que tenéis muchos recuerdos y sensaciones que contar y que compartir. Algo sencillo…como docente, como mujer, como hombre, como alumnado, como escribiente de recuerdos para que no se pierdan, como catarsis, como emociones narradas… ¿Os animáis a #CoserRelatos? Los podéis compartir en el blog:  https://labodaderosafilm.blogspot.com

Felicidad Campal

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria que apuesta por el poder formativo, social, integrador e igualador de las bibliotecas. Eterna aprendiz y en fase beta en constante renovación. Coordiné desde su creación en el 2001 el Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional, hasta su reconversión en el 2017 en el Grupo de Trabajo “Banco de recursos ALFIN/AMI” del CCBiblio.

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