Evalúa que algo queda: ¿qué fue de los propósitos bibliotecarios con los que empezamos el año?

Allá por el mes de enero de este año, escribí un post que se titulaba «Los 10 propósitos (bibliotecarios) que podemos (y debemos) cumplir fácilmente en 2019«, sí ya se que parece que fue ayer, y realmente lo fue, pero en realidad fue ayer, de ayer, de ayer y así ha pasado un año entero y es lo que tiene el inexorable e imparable paso del tiempo.

Estamos a finales de año y llega el difícil momento (o no) de hacer balance, de hacer revisión de lo que hemos hecho a lo largo del año, de la evaluación profesional y de la autoevaluación. ¿Hacéis esta parte del proceso en vuestros repasos anuales, o sois de los que cierras los ojos y mira para otro lado? Ya sabéis el dicho de «lo que no se mide no se puede mejorar»; no hay planificación, no hay propósito sin medición y sin evaluación. Hay que analizar los éxitos, pero también los fallos o no-logros de los últimos meses para poder aprender de ellos, y se trata precisamente de eso, de mejorar y de aprender, ya que que como dice Kasparov «un mal resultado es también un resultado».

Evalúa primero

Comparto con vosotros un cuestionario de Gemma Fillol para hacer balance, que me parece interesante tanto a nivel personal como profesional, ya que los propósitos que plantee para este año mezclaba ambos aspectos. Así pues, ¿estáis preparados para esta introspección?:

  1. ¿Cómo te sientes hoy?
  2. ¿Cómo ha ido el año? (en una palabra)
  3. ¿En qué has tenido que poner más energía?
  4. ¿Qué te ha emocionado?
  5. ¿Qué no ha salido como esperabas?
  6. ¿Qué has aprendido de ello?
  7. ¿Cuál ha sido tu logro más grande?
  8. Ponle nota a tu año (del 1 al 10).
  9. ¿Con qué imagen te quedas?
  10. ¿Quién te ha sorprendido para bien?¿Se lo has agradecido como merece?
  11. Para un minuto, respira: y agradece todo lo que ha sucedido este año.
  12. ¿Qué objetivo/visión tienes para el año nuevo (3 máximo)?
  13. Escoge el más importante y ponle una palabra.
  14. ¿Cómo vas a conseguirlo? Manifiesta.
  15. ¿Qué te apetece hacer más?
  16. ¿Qué no te apetece hacer -porque te da respeto- y por eso lo vas a hacer?
  17. ¿Cómo puedes protegerte de energía negativa (cansancio, críticas, malas sensaciones)?
  18. ¿Qué cosa nueva quieres aprender?
  19. ¿A cuánta gente has impactado positivamente este año?
  20. ¿Qué producto o servicio ha tenido mejor acogida entre los usuarios de tu biblioteca?
  21. ¿Por qué?
  22. ¿Qué producto o servicio no ha funcionado cómo esperabas?
  23. ¿Por qué?
  24. ¿Qué producto o servicio nuevo vas a crear en la biblioteca?
  25. ¿Qué quieres obtener con ello?
  26. ¿Qué tarea puedes delegar?
  27. ¿Con qué recursos nuevos cuenta la biblioteca este año (o ya no cuenta): presupuesto, personal…?
  28. ¿Puedes quedarte con una palabra para el año que viene?
  29. Coge una hoja en blanco y escribe, o simplemente reflexiona sobre toda esta información.
  30. Agradece lo bueno y lo no tan bueno, pero que te ha permitido aprender y crecer este año.
Aprende y avanza después: «Manifiesto por una nueva cultura digital«
Algunos de los propósitos con los que empezábamos el año pasado tenían que ver con los objetivos de la Agenda 2030, con tener una dieta informacional y digital, con el desarrollo del pensamiento crítico y analítico y con uso responsable de la tecnología e incluso con la desconexión digital, en definitiva estaban relacionados con la cultura digital. Y dado que la evaluación solo tiene sentido cuando proporciona información que permita mejorar y avanzar, hacemos nuestro el «Manifiesto por una nueva cultura digital» de Jordi Jubany y Liliana Arroyo: que dice textualmente que: «Necesitamos dibujar un nuevo mapa para interpretar el mundo que nos permita tejer un nuevo consenso social. Por eso queremos reflexionar, compartir y conectar personas y entidades para actuar desde un posicionamiento ético, reflexivo e informado. Queremos que se hable, se debata, se reflexione, pero sobre todo, que nos apropiemos de nuestro presente para construir el futuro. Aquí está la cuestión: quedarnos como consumidores pasivos o reivindicar la ciudadanía digital, con el derecho a participar y transformar la sociedad, aprovechando las herramientas que tenemos al alcance para aprender y construir juntos un futuro más digital, inclusivo, responsable y donde las oportunidades superen los riesgos».

Para poder seguir avanzando, dicho Manifiesto ha determinado las prioridades, y se han elegido 10 ejes o ámbitos, que representan 10 grandes retos que debemos abordar en el tiempo que viene:

1. Sociedad Dinámica
¿Cómo podemos conseguir que toda la tribu sea digital y pueda estar al día de los avances si las tecnologías sociales cambian tan rápido? Educa toda la tribu. Si la tribu hoy es digital, la tribu se educa también en Internet. Aprender a vivir en sociedad implica poder crecer en todos los ámbitos, también el digital.

2. Derechos Humanos
¿Podemos conseguir que la conexión y la desconexión sean siempre actos voluntarios? ¿Cómo conseguimos que la conexión sea un derecho garantizado? Toda persona tiene derecho a estar conectada con el mundo y a conocer de forma comprensible los avances de las nuevas tecnologías, sometiéndolos a debates éticos y sociales.

3. Educación Universal
¿Dónde está la línea que marca el éxito de la alfabetización digital adecuada, neutra e informada que no aumente las desigualdades sociales existentes? La red entre familias, entidades, empresas e instituciones educativas debe asegurar la educación digital de criaturas, jóvenes, personas adultas y personas mayores.

4. Competencias Digitales
¿Necesitamos entender cómo funciona un algoritmo, la inteligencia artificial o la economía de la atención? Desarrollamos competencias digitales a lo largo de la vida, donde el uso adecuado de las herramientas reside más en el ‘para qué’ y el cómo, y menos el ‘cuándo’ o ‘cuánto’.

5. Gestión de la Identidad
¿Cómo hacer de la red un espacio de relación donde mostrarnos no esté sujeto a normas y a repercusiones de las que no somos aún conscientes? Debemos gestionar las emociones en la red para preservar la propia privacidad, la seguridad y la identidad, equilibrada entre el yo presencial y el virtual.

6.Desarrollo Profesional
¿Qué implicaciones tiene la cultura digital para nuestro desarrollo personal y laboral a lo largo de toda la vida? Debemos replantear el diseño y la función los sistemas educativos, las nuevas formas de trabajo y las relaciones entre ciudadanía e instituciones públicas y privadas.

7. Cultura Colaborativa
¿Cómo podemos construir conocimiento pensando en el bien común y no con visiones interesadas al servicio de grandes capitales? Participemos creativamente en el diseño de una cultura de datos abiertos con nuevas apropiaciones de la tecnología y formas de relaciones humanas.

8. Comunicación Crítica
¿Cómo hacer explícitos los valores, ideologías y finalidades de los mensajes comunicativos para hacer que la comunicación sea efectiva, respetuosa, veraz e informada? Los medios de comunicación y las redes sociales son responsables de los mensajes y valores que transmiten. Productores y consumidores debemos tener espíritu crítico.

9. Consumo Consciente
¿Debemos ser consumidores de productos con obsolescencia programada y de contenidos bajo la dictadura de los medidores de audiencias a la vez que incansables generadores de datos para la red? El consumo digital responsable genera hábitos saludables y respetuosos en la conexión con un nuevo equilibrio entre horarios, espacios y usos conscientes.

10. Uso Responsable
¿Es posible un escenario en el que sepamos cómo se utilizan los datos que generamos, podamos modificar permisos y generar con ello beneficios para la comunidad? Usemos los recursos adecuados de forma justa, equitativa y solidaria, en favor de la transparencia, la neutralidad, la reutilización y la soberanía tecnológica.

Vamos a dedicar un tiempo a analizar qué podemos mejorar como personas y como profesionales y a pensar como pueden las bibliotecas seguir las prioridades marcados en este manifiesto. Empecemos ya a trabajar y a enfocarnos positivamente en todo lo que, tanto a nivel personal como profesional va a venir, ¿estamos preparados?. En breve tendremos otro nuevo año para trabajar en ello, porque esto es, sencillamente, un no parar, ¿seguimos?.

 

Felicidad Campal

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria que apuesta por el poder formativo, social, integrador e igualador de las bibliotecas. Eterna aprendiz y en fase beta en constante renovación. Coordiné desde su creación en el 2001 el Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional, hasta su reconversión en el 2017 en el Grupo de Trabajo “Banco de recursos ALFIN/AMI” del CCBiblio.

2 Comentarios a “Evalúa que algo queda: ¿qué fue de los propósitos bibliotecarios con los que empezamos el año?

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