El bibliotecario docente: ¿formador o aprendiz?

Después de un tiempo escribiendo posts sobre otros temas relacionados con las bibliotecas y con la información, vuelvo a uno de los temas que más me gustan e interesan desde el punto de vista profesional, el del bibliotecario formador. Aunque personalmente esta denominación de “bibliotecario formador” me gusta mucho más que la de “bibliotecario docente”, va a ser esta la que use en el post por ser la más aplicada en la bibliografía profesional.

Es un tema de sobra tratado por otros compañeros como Rafael Ibáñez aquí mismo en Biblogtecarios o por Julián Ochoa en nuestro blog hermano Infotecarios, y por otros colegas que puntualmente iré citando, aunque en este post me voy a centrar fundamentalmente en dos documentos oficiales que hablan sobre el tema. A nivel nacional el trabajo “Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español: fichas de caracterización”, elaborado en 2013 por el Grupo de Trabajo sobre Perfiles Profesional del Consejo de Cooperación Bibliotecaria y a nivel internacional el documento “Roles and Strengths of Teaching Librarians” realizado por la ACRL en 2017, bastante útil para pensar en las cualidades que deben tener los bibliotecarios formadores, los que enseñan, los bibliotecarios docentes para tener éxito en su trabajo.

Antes de entrar en definiciones, características o funciones del bibliotecario docente, partamos de una pregunta para la reflexión, la que se hacen Wheeler y McKinney y que recoge Julio Alonso en Universo Abierto, ¿somos los bibliotecarios maestros, formadores, docentes?. Esta es una de las preguntas que hago siempre al inicio de mis cursos y talleres sobre ALFIN en las bibliotecas, y como a los participantes en los mismos os invito a que lo penséis, pero que no contestéis ahora, intentaremos hacerlo al final del curso o post en este caso.

¿Qué es un bibliotecario formador, maestro, docente…?

Ahora ya sí vamos a por las definiciones. El documento Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español: fichas de caracterización habla de especialista en formación de usuarios y alfabetización informacional, y recoge otras denominaciones como Instructor de usuarios; – Formador de usuarios y en ALFIN; Especialista en el uso de la información; Bibliotecario especialista en atención a los usuarios, que tiene como misión:  ayudar y enseñar a los usuarios a utilizar la información de forma autónoma y responsable a través de instrumentos, materiales y propuestas formativas.

El documento “Roles and Strengths of Teaching Librarians” de la ACRL de 2017 es una revisión del documento “Standards for Proficiencies for Instruction Librarians and Coordinators” del  2007. Los cambios más importantes en la revisión incluyen cambios en la denominación, cambio de «competencias» a «roles» y de «bibliotecario de instrucción (o formador)” a «bibliotecario de enseñanza (o docente)», un cambio que pasa de hablar de habilidades a hablar de las fortalezas necesarias para prosperar en cada uno de los roles, en definitiva se trata de un cambio estructural de una lista a un modelo conceptual que tiene como objetivo construir categorías amplias y con frecuencia superpuestas dentro de las cuales operan los bibliotecarios, e identificar las fortalezas necesarias para llevar a cabo El trabajo diario dentro de esos roles. El documento Roles y Fortalezas utiliza la denominación «bibliotecario docente», definido como un bibliotecario que enseña en diversos contextos y para quien la enseñanza puede su responsabilidad profesional o parte importante de la misma. Esta acepción se usa porque se considera más amplia y más participativa que la de «instrucción/formación», lo cual es un indicador de la importancia de la enseñanza y los objetivos educativos más amplios que tienen los bibliotecarios docentes en la actualidad.

Según la Declaración de ALIA / ASLA sobre bibliotecarios docentes en Australia (2002), los bibliotecarios docentes apoyan e implementan la visión de sus comunidades escolares a través de la promoción y la construcción de bibliotecas, servicios y programas de información eficaces que contribuyen al desarrollo de aprendices de por vida. Un bibliotecario docente posee competencias docentes y en biblioteconomía. Dentro de los amplios campos de la educación y la bibliotecología, los bibliotecarios docentes están calificados de forma única. Esto es valioso porque el conocimiento del currículo y la pedagogía se combinan con el conocimiento y las habilidades de gestión de bibliotecas e información.

Para Nieves González Fernández-Villavicencio, Juan Antonio Barrera Gómez, Eloísa Saen de Casas y  Víctor M. Moya Orozco, en su artículo «Bibliotecarios e innovación docente : la oportunidad de los planes tutoriales y los trabajos de fin de grado«, “se trata de un profesional que planifica, diseña, imparte, evalúa y promociona las competencias de gestión de la información en su comunidad universitaria. La docencia forma parte de sus tareas habituales como bibliotecario”, una definición de la propia Nieves González. Para estos autores, “La tarea bibliotecaria tradicional de formador de usuarios se queda lejos de la magnitud y significado de estas tareas y responsabilidades nuevas, que requieren otra denominación para comprender su alcance. Ya no se enseña a usar una herramienta desde un punto de vista instrumental, se enseña a concretar el tema de la búsqueda; reflexionar sobre el sentido de lo que se va a buscar; definir la estrategia; presentar una metodología científica; desarrollar por escrito un trabajo científico; conocer y respetar los derechos de autor; presentar resultados de forma escrita, pero cada vez más de forma visual, mediante infografías y mapas mentales; defender en público unas ideas y resultados; etc.”

Para Wheeler y McKinney, la labor del bibliotecario formador incluye cada vez más responsabilidades y habilidades docentes, por lo tanto, los bibliotecarios tienen que saber más acerca de la teoría de la enseñanza y sus técnicas con el fin de proporcionar información de alta calidad en las sesiones de alfabetización informacional (ALFIN).

Es evidente que los bibliotecarios docentes han explorado cada vez más los roles innovadores y creativos dentro de sus instituciones, y el documento pretende reflejar la miríada de actividades, proyectos y responsabilidades que los bibliotecarios docentes de una amplia variedad de instituciones pueden encontrar en diferentes momentos de su vida laboral y profesional, a lo largo de sus carreras, así como las características y fortalezas necesarias para desarrollar estos roles.

Competencias y funciones del bibliotecario docente en el documento Perfiles profesionales del Sistema Bibliotecario Español: fichas de caracterización

Las competencias recogidas son:

  • Relaciones con los usuarios y los clientes.
  • Búsqueda de información.
  • Diseño de productos y servicios.
  • Publicación y edición.
  • Tecnologías de Internet.
  • Tecnologías de la información y la comunicación.
  • Capacidad de comunicación oral, escrita, audiovisual.
  • Comunicación a través de (herramientas) informáticas.
  • Práctica de una lengua extranjera.
  • Comunicación interpersonal e institucional.
  • Formación y acciones pedagógicas
  • Empatía.
  • Espíritu de equipo
  • Curiosidad intelectual.
  • (Sentido) Pedagógico
  • Espíritu Crítico.
  • Espíritu de Síntesis.
  • Capacidad de respuesta rápida y de adaptación.
  • Sentido de la anticipación.
  • Espíritu de Iniciativa.
  • Sentido de la Organización.

Las funciones recogidas son:

  • Analizar las áreas de interés de los diferentes segmentos de usuarios y su comportamiento informacional con el objetivo de identificar los cursos y programas apropiados para la formación.
  • Planificar, diseñar e impartir actividades formativas para fomentar la adquisición de habilidades informacionales por parte de los usuarios.
  • Desarrollar e implantar materiales e instrumentos para facilitar el acceso y uso de los contenidos y recursos informativos de manera autónoma por los usuarios.
  • Desarrollar actividades formativas para manejar cualquier herramienta o recurso de información.
  • Diseñar instrumentos de evaluación de las actividades y materiales formativos.
  • Formar a los usuarios en el manejo de la información que corresponda a sus necesidades informacionales.
  • Proporcionar a los usuarios conocimientos y habilidades básicas para mejorar su formación a lo largo de la vida.
  • Dotar a los usuarios de los recursos necesarios para seleccionar y utilizar de forma eficaz y crítica la información con el fin de generar conocimiento.
  • Asesorar a los usuarios sobre el uso de los recursos de información.
  • Participar en el proceso de definición del plan estratégico del centro
  • Trabajar en colaboración con otros profesionales, especialmente educadores, pedagogos y agentes para el desarrollo cultural.
  • Identificar los sectores o instituciones con los que establecer alianzas para el desarrollo de instrumentos, materiales y propuestas formativas.

Roles y fortalezas del bibliotecario docente en el documento Roles and Strengths of Teaching Librarians

 

El documento Roles y Fortalezas determina siete roles que están destinados a ayudar a los bibliotecarios a situar nuestras experiencias laborales individuales dentro de diferentes contextos bibliotecarios, así como a sugerir nuevas áreas creativas para la expansión. Los roles también están destinados a ayudar a nombrar y situar algunas de las situaciones más abstractas y únicas en las que se encuentran los bibliotecarios. El objetivo es ayudar a aclarar los roles que puede asumir un bibliotecario de enseñanza competente e inspirar nuevos funciones. Además es intencionadamente amplio y abarcador y pretende ser de útil y de interés:

  • Para las instituciones contratantes, los roles pueden ayudar a pensar más específicamente sobre lo que la institución prevé para enseñar a los bibliotecarios de acuerdo con su misión, visión y objetivos estratégicos. Mientras se selecciona al personal para nuevos puestos, se pide a los responsables que describan las responsabilidades de los bibliotecarios. Estas preguntas a menudo se responden como «desarrollar sesiones de ALFIN» o «coordinar la instrucción», pero estas respuestas no definen los deberes ni los roles. Estas descripciones se pueden aclarar mediante la identificación de ciertas características que se necesitan para prosperar en roles específicos.
  • Para los bibliotecarios, unidades o supervisores individuales, el documento puede ayudar a ayudar a los bibliotecarios a enseñarles a establecer objetivos, proyectos o ideas para el desarrollo profesional y articular cómo el trabajo creativo o único puede reflejar las prioridades institucionales. El documento puede ayudar a los bibliotecarios a aclarar la función principal o funciones asociadas con su posición específica para prestar atención a su trabajo y definir más claramente su trabajo a los demás. Los roles también pueden servir como una plantilla para pensar en las posibilidades de puestos nuevos o únicos o como un medio para volver a prever y revitalizar responsabilidades y roles educativos.
  • Para los futuros bibliotecarios, administradores y profesores en los estudios de Información y Documentación, el documento proporciona un retrato matizado de la gama de posibilidades y expectativas para la práctica docente de los bibliotecarios.

Es muy posible que ningún bibliotecario que se dedique a la formación encarne completamente todos los roles o fortalezas. Como ya se ha comentado, el objetivo del documento no es deprimirnos por ver todo aquello que no cumplimos, más bien al contrario, pretende ayudar a los bibliotecarios docentes a identificar y aclarar las áreas de enfoque para el desarrollo profesional, así como a identificar nuevas posibilidades de colaboración, expansión o proyectos creativos.

Roles y Fortalezas:

DEFENSOR (Advocate)

La defensa por parte del bibliotecario docente puede implicar persuasión, activismo, estímulo y apoyo en muchas formas. Un bibliotecario docente deberá poder situar de manera contextual la ALFIN y comunicar su valor a través de una variedad de audiencias. Se requiere defensa cuando se trabaja con líderes de bibliotecas y de la comunidad para promover la ALFIN, el aprendizaje de los alumnos y el programa de ALFIN dentro de la organización general de bibliotecas.

Fortalezas:

  • Defiende las oportunidades de desarrollo profesional y otras formas de avance profesional para los bibliotecarios docentes.
  • Comunica el valor de la ALFIN a los colegas de la biblioteca.
  • Aboga por el papel de la biblioteca en el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes en todo el plan de estudios.
  • Se asocia con la facultad para fomentar la ALFIN dentro de los cursos y dentro del currículo.
  • Participa con representantes de los programas e iniciativas del campus para integrar la ALFIN en actividades co-curriculares.
  • Promueve y promueve la alfabetización en información a los líderes de bibliotecas y administradores.
  • Aboga por la ALFIN en relación con el éxito de los estudiantes en el contexto de los objetivos de aprendizaje institucional y los resultados de aprendizaje.

COORDINADOR

Un coordinador dirige, desarrolla y mantiene el programa de ALFIN de una biblioteca y/o institución. Esta función requiere habilidades de organización y comunicación altamente efectivas para gestionar múltiples proyectos, eventos, recursos, evaluaciones, informes estadísticos y coordinación simultánea con los administradores y los departamentos académicos. El coordinador debe tener habilidades diplomáticas para trabajar con la gente y navegar con confianza en las políticas de formación, entendiendo el clima, la cultura y las expectativas de los actores involucrados en los objetivos ALFIN de la institución.

Fortalezas:

  • Alienta, dirige y empodera a otros bibliotecarios docentes en su desarrollo profesional y gestión de la carga de trabajo.
  • Utiliza la inteligencia emocional y perspicacia política con habilidades de comunicación inclusivas y altamente desarrolladas para manejar situaciones complejas y sensibles.
  • Colabora en el desarrollo de iniciativas y objetivos de ALFIN y facilita el cambio al tiempo que genera confianza, apoyo y compromiso por parte de la administración y los socios de la biblioteca.
  • Crea y cultiva un entorno de evaluación y valor para el programa de ALFIN.
  • Mantiene un programa de alfabetización de la información consistente y efectivo al liderar los cambios en la administración, los recursos y la financiación.
  • Asume la responsabilidad de los resultados de la evaluación, la gestión de proyectos y las mejores prácticas para los programas de instrucción.

DISEÑADOR INSTRUCCIONAL

El bibliotecario docente como diseñador instruccional crea experiencias educativas a través del diseño de materiales instructivos y el desarrollo de resultados de aprendizaje, herramientas de evaluación y objetos de aprendizaje en diversos entornos de aprendizaje. Los entornos de aprendizaje pueden incluir aulas presenciales, híbridas y en línea. El diseñador instruccional realiza elecciones pedagógicas apropiadas para el entorno educativo, teniendo en cuenta las dimensiones de audiencia, cultura y accesibilidad. El diseñador de instrucción se basa en una sólida comprensión de la teoría del aprendizaje, prácticas pedagógicas como el diseño hacia atrás, la alineación de resultados y la metodología de evaluación, así como la habilidad técnica para crear materiales de instrucción digitales. La comunicación y la capacidad de trabajar en colaboración también son esenciales para este rol. Los diseñadores instruccionales pueden trabajar estrechamente con bibliotecarios y profesores de enseñanza para diseñar experiencias de aprendizaje que integren la ALFIN y mejoren la instrucción.

Fortalezas:

  • Analiza el entorno de instrucción y dirige la entrega de la instrucción hacia las audiencias apropiadas.
  • Identifica las necesidades de aprendizaje de los destinatarios y aborda de forma creativa las necesidades identificadas en múltiples contextos basándose en un repertorio de herramientas, métodos y teorías.
  • Define metas y resultados para experiencias de aprendizaje.
  • Crea lecciones innovadoras y atractivas con materiales de instrucción de apoyo alineados con los resultados de aprendizaje y de apoyo.
  • Evalúa el éxito y el impacto de las experiencias de aprendizaje y hace los ajustes apropiados para mejorar la participación y el aprendizaje de los estudiantes.
  • Se mantiene al día con las tendencias e innovaciones en tecnologías de aprendizaje e instrucción.

APRENDIZ DE POR VIDA

El bibliotecario que forma es un aprendiz de por vida, es curioso, abierto y flexible y busca nuevas oportunidades para el aprendizaje continuo. A lo largo de la carrera profesional, el bibliotecario mantiene el entusiasmo por la enseñanza a través de la práctica reflexiva y la exploración de nuevos enfoques para la instrucción. Los aprendices de por vida se motivan a sí mismos en su búsqueda de nuevos conocimientos, ideas y experiencias.

Fortalezas:

  • Persigue oportunidades profesionales para mejorar y actualizar las habilidades de enseñanza.
  • Se mantiene actualizado tanto en cuestiones pedagógicas como en ALFIN .
  • Participa activamente en discusiones sobre enseñanza y aprendizaje con colegas en línea y en otros foros.
  • Demuestra apertura para implementar nuevas ideas y nuevas prácticas pedagógicas y para explorar nuevas técnicas de formación.
  • Participa en asociaciones profesionales locales, regionales o nacionales.

LÍDER

El bibliotecario docente demuestra liderazgo con su ejemplo en los contextos bibliotecarios. Liderar con el ejemplo incluye trabajar para crear y mantener un ambiente de trabajo saludable al alentar nuevas ideas en la enseñanza y el aprendizaje y al apoyar los esfuerzos de instrucción de los colegas bibliotecarios. Los líderes bibliotecarios modelan las mejores prácticas de instrucción, el aprendizaje continuo y el crecimiento, facilitan el intercambio de ideas y experiencias pedagógicas y apoyan los esfuerzos de enseñanza y aprendizaje en todas las disciplinas y áreas curriculares.

El bibliotecario docente hace su trabajo en diferentes contextos, incluso fuera de la biblioteca: en el campus, en entornos profesionales y en la comunidad. Los bibliotecarios docentes trabajan junto con el personal docente y académico, otros profesionales y una amplia gama de socios en el comunidad. Los bibliotecarios pueden liderar las colaboraciones entre profesionales, como el diseño curricular, el aprendizaje y las iniciativas tecnológicas, el desarrollo de resultados de aprendizaje a nivel de cursos y / o programas y el éxito de los estudiantes … Usando una perspectiva única y centralizada formada por las relaciones con los estudiantes, profesores y personal, el líder es inclusivo y diplomático. Liderar implica navegar efectivamente mientras se avanza y gestiona con éxito el cambio.

Fortalezas:

  • Trabaja para modelar la gestión efectiva del cambio.
  • Construye y modela un registro personal de excelente práctica de instrucción, que incluye modelar nuevas pedagogías.
  • Establece alianzas con otros bibliotecarios en el lugar de trabajo.
  • Crea un ambiente de aprendizaje positivo, confianza y reflexión, abordando conflictos pedagógicos o relacionados con la instrucción y fomentando el desarrollo de la confianza en la enseñanza.
  • Aboga por los recursos financieros y de otro tipo para el programa de instrucción para apoyar los recursos humanos y el desarrollo profesional.
  • Aporta valiosas perspectivas como participante en la comunidad.
  • Comunica los beneficios de la ALFIN dentro y entre las entidades y estructuras de la comunidad en la que está inserta la biblioteca.
  • Desarrolla la autoridad organizacional con respecto a la ALFIN sin importar el lugar dentro de la jerarquía organizacional

PROFESOR

Este rol enfatiza la actividad en el aula u otros entornos educativos donde el bibliotecario interactúa directamente con los asistentes. El bibliotecario emplea las mejores prácticas de enseñanza y aprendizaje para integrar la ALFIN: se involucra con los alumnos, se asocia con el personal docente y los administradores, motiva el aprendizaje con respecto a la importancia de la aplicación de la ALFIN en determinados contextos reales y emplea un enfoque centrado en el alumno, alentando a los alumnos a ser agentes en su propio aprendizaje.

Fortalezas:

  • Analiza las necesidades de cada entorno de enseñanza / aprendizaje, entorno o grupo y emplea técnicas pedagógicas adecuadas para satisfacer esas necesidades.
  • Articula metas y resultados de aprendizaje para la ALFIN.
  • Selecciona de un repertorio de pedagogías y técnicas para diversos aprendices y contextos de aprendizaje y experimentos con técnicas y herramientas de instrucción innovadoras.
  • Crea un ambiente de aprendizaje positivo e interactivo que reconoce la importancia del contexto.
  • Participa en la evaluación para garantizar que la instrucción cumple con los resultados de aprendizaje definidos.
  • Demuestra entusiasmo por la enseñanza y el aprendizaje y un compromiso con el desarrollo profesional, el aprendizaje a lo largo de toda la vida y la práctica reflexiva.
  • Adapta los conceptos de documentos y pautas profesionales, en el diseño y contenido de situaciones educativas.

COMPAÑERO DE ENSEÑANZA

Los bibliotecarios docentes tienen muchas oportunidades de colaborar en diferentes entornos educativos con profesores docentes, otros bibliotecarios y otros colegas de la comunidad. Ser un compañero de enseñanza requiere que el bibliotecario docente tenga confianza en las fortalezas que aportan a las relaciones de colaboración con los colegas. Esta experiencia puede incluir perspectivas más amplias sobre el conocimiento de la información, la educación formal de manera tal que la información se organice y clasifique, la experiencia en habilidades de investigación y el conocimiento de modelos y procesos de comunicación y difusión. El bibliotecario también debe respetar las fortalezas aportadas por el colaborador. En las mejores asociaciones de enseñanza, las contribuciones de cada persona se valoran por igual.

El bibliotecario docente puede articular cómo sus contribuciones son relevantes para el contexto de la ALFIN. También pueden participar en el diseño de tareas, evaluar las habilidades de ALFIN de los participantes o proporcionar comentarios sobre las tareas o proyectos de los asistentes. Las conversaciones entre el bibliotecario y el compañero de enseñanza pueden establecer el nivel de participación de cada compañero y explorar posibilidades creativas para una mayor colaboración.

Fortalezas:

  • Busca e involucra a compañeros de enseñanza, permaneciendo abiertos a varias formas de colaboración.
  • Construye respeto mutuo, confianza y entendimiento con los colaboradores.
  • Modela y fomenta la colaboración efectiva con otros socios docentes.
  • Articula los beneficios de colaborar.
  • Con otros compañeros, desarrolla una visión compartida y objetivos para la colaboración.
  • Negocia las responsabilidades y expectativas de los diferentes colaboradores.
  • Aporta la perspectiva de la ALFIN y su experiencia.

Los dos documentos citados abordan el tema del bibliotecario que forma o que enseña de una manera general, sin diferenciar los diferentes contextos bibliotecarios, aunque el de la ACRL tenga una cierta inclinación al mundo universitario. En este sentido merece especial mención el bibliotecario que se dedica a formar en el entorno de la biblioteca escolar. Para no hacer demasiado largo el post y si hay interés, “amenazo” con una segunda entrega sobre el tema. Mientras eso llega, y ya que empecé este post con una pregunta sobre la que no se si ya tenéis respuesta, lo finalizo con alguna pregunta más para la reflexión y el debate: ¿disponen los bibliotecarios docentes de habilidades pedagógicas, están recogidos todos estos roles o funciones (o la mayoría) en la formación que los bibliotecarios reciben en sus estudios?

Felicidad Campal

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria que apuesta por el poder formativo, social, integrador e igualador de las bibliotecas. Eterna aprendiz y en fase beta en constante renovación. Coordinadora del Grupo de Trabajo “Banco de recursos ALFIN/AMI” del CCBiblio.

2 Comentarios a “El bibliotecario docente: ¿formador o aprendiz?

  1. Referida a la pregunta de cierre desde mi experiencia personal la curricula no aporta formación pedagógica al bibliotecario , dejando librado a su propio interés profesional y de manera autodidacta formarse para ofrecer a sus usuarios, lectores las mejores estrategias para el logro eficaz y eficiente. Lo considero un aspecto pendiente.

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