Educación financiera

La COVID-19 no es solo una crisis de salud, para mucha parte de la ciudadanía la pandemia también ha causado y causará serios problemas económicos. El próximo lunes, 5 de octubre, se celebra el Día de la Educación Financiera con el lema “Finanzas responsables, finanzas para todos». Es una iniciativa promovida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España en el marco del Plan de Educación Financiera en colaboración con diversas instituciones y entidades. Lleva celebrándose desde el año 2015 cada primer lunes del mes de octubre, a través de numerosas actividades por toda España y para todos los públicos.

Plan de Educación Financiera

El objetivo de esta convocatoria, impulsada desde el Plan de Educación Financiera, es concienciar a la sociedad de la importancia de que los ciudadanos adquieran conocimientos sobre finanzas personales. Busca transmitir la necesidad de adquirir hábitos financieros responsables a la hora de gestionar las finanzas de ciudadanos y familias, especialmente relevante en el momento actual, marcado por la crisis del coronavirus.

La CNMV y el Banco de España trabajan con el objetivo de contribuir a la mejora de la cultura financiera de los ciudadanos, dotándoles de herramientas, habilidades y conocimientos para adoptar decisiones financieras informadas y apropiadas a lo largo de su vida.

Ambas instituciones firmaron el 19 de mayo de 2008 un Convenio de colaboración para el desarrollo de un Plan de Educación Financiera a nivel nacional. El hecho más visible del Plan es la página web www.finanzasparatodos.es . Un portal de referencia a nivel nacional para todos los ciudadanos en materia de educación financiera. Este portal ofrece información práctica y las herramientas necesarias para la formación de las personas de todos los niveles culturales sean cuales sean sus conocimientos previos sobre finanzas. Puede consultar los documentos que definen las líneas de acción básicas y las actuaciones llevadas a cabo por el Plan, definidas para los ciclos, el actual es el Plan de Educación Financiera 2018-2021 que sigue las recomendaciones y los Principios de Alto Nivel sobre estrategias nacionales de educación financiera definidos por la OCDE/INFE (International Network for financial Education) de la OCDE y respaldados abiertamente por el G-20 en la cumbre celebrada en Los Cabos (México) en junio de 2012.

En el contexto del Plan de Educación Financiera se ha realizado la Encuesta de Competencias Financieras (ECF) que mide el conocimiento y la comprensión de conceptos financieros de la población española de entre 18 y 79 años. Esta encuesta está incluida en el Plan Estadístico Nacional y presenta características relevantes que permiten una descripción rigurosa y comprensiva de los conocimientos financieros de la población adulta en España y de su relación con el sistema financiero. Más de un 40% de los españoles no entiende los efectos de la inflación o más de la mitad no saben calcular el interés de una cuenta de ahorro.

Los objetivos que las entidades persiguen en el desarrollo de las actividades relacionadas con la educación financiera son variados y diversos en su formulación pero muy parecidos en su esencia. Básicamente, los objetivos son los siguientes:

  1. Mejorar la educación financiera de los niños y jóvenes en centros de enseñanza
  2. Promover/divulgar el conocimiento de las características de determinados productos.
  3. Contribuir a una mayor y mejor percepción por parte de los usuarios de productos y servicios bancarios y financieros.
  4. Fomentar el ahorro y el control del gasto.
  5. Dar formación para obtener una especialización en los mercados financieros.

¿Qué beneficios tiene la educación financiera en nuestro día a día?

  • Facilita la gestión de tu dinero de forma responsable y a controlar los gastos para llegar a fin de mes sin desahogo.
  • Nos ayuda a ahorrar.
  • Nos permite entender el funcionamiento y la letra pequeña de los productos financieros que contratas y te evita disgustos como el pago de comisiones o la contratación de productos con cláusulas abusivas. Y, además, nos evita caer en estafas y ser víctima de un chiringuito financiero.
  • Nos aporta herramientas básicas para mejorar la gestión de tus finanzas como la capacidad para crear un presupuesto, para entender tu nómina o para saber qué impuestos pagas.
  • Nos proporciona los conocimientos suficientes para comprender el contexto económico actual y el efecto que tienen las políticas económicas en tu día a día.
  • Nos Te permite educar a tus hijos para que en el futuro tengan los conocimientos necesarios para desenvolverse en un mundo en el que el dinero y la economía juegan un papel fundamental.

El Código de Buenas Prácticas para las iniciativas de educación financiera parte de las recomendaciones de la OCDE que se basan en los siguientes principios:

  • La consideración de la naturaleza de bien público de la educación financiera.
  • La consideración de la educación financiera como actividad de Responsabilidad Social Corporativa que pretende contribuir al desarrollo de la sociedad y redundar en beneficio de la misma y no de una entidad concreta.
  • La necesidad de que los entes públicos se impliquen en la promoción y coordinación de las iniciativas de educación financiera facilitando información útil, neutral y libre de cualquier interés comercial.
  • El deber de las autoridades nacionales de identificar y abordar las potenciales deficiencias, incluyendo la escasa coordinación de iniciativas, la duplicidad de esfuerzos, la falta de evaluación de programas y un uso potencialmente ineficiente de los recursos.

Los principios esenciales en los que se basa el contenido del Código son los siguientes:

  1. Facilitar una educación financiera al servicio de las personas.
  2. Promover una educación financiera imparcial y de calidad.
  3. Separar la educación financiera de la actividad comercial.
  4. Adecuar la educación financiera al público al que se dirige.
  5. Facilitar una educación financiera clara, veraz y precisa.
  6. Proporcionar una visión completa y libre de cualquier sesgo de las materias que abarque la educación financiera.
  7. Utilizar un lenguaje sencillo, pedagógico y adecuado a las características del público al que se dirige.
  8. Evitar el uso de logos y marcas propios, cuando se trate de entidades con ánimo de lucro.
  9. Disponer de formadores debidamente capacitados.
  10. Evaluar los resultados obtenidos con las iniciativas de educación financiera.

Colaboración

Para el desarrollo y ejecución del Plan es imprescindible la colaboración de todos los actores implicados en la educación financiera tales como administraciones públicas, industria financiera, empresas, instituciones de investigación, asociaciones de consumidores o sistema educativo. Su cooperación resulta esencial para afrontar los objetivos del Plan y aportar la capilaridad suficiente para llegar a todos los segmentos de la población y, así, incrementar los niveles de cultura financiera de la población.

La colaboración de los citados actores en el Plan de Educación Financiera se articula a través de Convenios de Colaboración que firman cada entidad o institución que desee ser colaborador, con la CNMV y el Banco de España. En dichos Convenios se recoge el compromiso del colaborador de desarrollar dentro de su ámbito de actuación actividades que fomenten la educación financiera y las líneas generales en las que se basará la colaboración.

Con carácter general, los colaboradores del Plan son entidades sin ánimo de lucro, particularmente fundaciones o asociaciones sectoriales, que imparten programas de educación financiera destinados a todo tipo de público.

Entre los colaboradores del Plan se encuentran instituciones dedicadas a la investigación o realización de estudios de áreas relacionadas con la educación financiera, otras que agrupan colectivos de público concretos y que son considerados segmentos objetivos de la educación financiera, como las asociaciones educativas o de jubilados, y algunas que se dirigen específicamente a los colectivos menos favorecidos o necesitados de inclusión financiera, así como las administraciones públicas con una responsabilidad directa o indirectamente relacionada con la educación financiera.

¿Y las bibliotecas…?

Y como siempre acabo con más preguntas que respuestas… ¿Podrían las bibliotecas en este momento una de esas instituciones que puedan contribuir al tema de la educación y alfabetización financiera, en este momento tan delicado?

¿Podemos tener listas de recursos virtuales y en papel de la biblioteca para finanzas personales: bases de datos, libros electrónicos, grabaciones de talleres en línea anteriores, revistas digitales o materiales impresos que cubran temas de educación financiera

¿Podemos involucrar a algunos socios para ampliar nuestra capacidad y proporcionar una inmersión más profunda en los temas financieros? Tenemos claro que han de ser los expertos financieros los que compartan sus conocimientos mientras el personal de la biblioteca muestra a los usuarios cómo acceder y utilizar recursos y herramientas de información para la administración del dinero.

¿Estas sesiones se pueden hacer presencialmente en la biblioteca o podemos ofrecer programas en línea, sabiendo que podemos llegar a hartarnos del ZOOM? Estos programas puede que ya estén elaborados por y para otros y nosotros podamos reutilizarlos, por ejemplo los del plan mencionado o el NOOC sobre Educación Financiera elaborado por el INTEF . Quizá también nos sirvan las ideas y las experiencias sobre alfabetización financiera que las bibliotecas americanas han estado desarrollando estos meses…

Haz lo que puedas…

No todas las soluciones funcionarán para todos los usuarios. Tratemos de obtener la mayor cantidad de retroalimentación posible sobre los tipos de cosas sobre las que los usuarios tienen preguntas y cuál creen que será la forma más efectiva de aprender sobre este tema. Parece que las reuniones presenciales en la biblioteca aún se retrasan. Seamos creativos nuestros usuarios apreciarán lo que podamos hacer. ¡¡Pero hagamos algo!! ¿Debemos, podemos, sabemos…??

Felicidad Campal

Colaboradora en BiblogTecarios Bibliotecaria que apuesta por el poder formativo, social, integrador e igualador de las bibliotecas. Eterna aprendiz y en fase beta en constante renovación. Coordiné desde su creación en el 2001 el Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional, hasta su reconversión en el 2017 en el Grupo de Trabajo “Banco de recursos ALFIN/AMI” del CCBiblio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *