Escape rooms en bibliotecas

Hoy en día, hablar de escape room no nos resulta desconocido. Quien más quien menos ha participado alguna vez en alguna o conoce a gente que lo ha hecho. ¿Me equivoco?

Para quien ande un poco despistado podríamos resumir esta actividad como un juego donde varias personas se encierran en una sala (o grupo de salas) y a través de enigmas y pistas se debe “escapar” antes de que se agote el tiempo. Normalmente son temáticas y se trata de resolver un misterio o de escapar de una posible muerte (^^).

Las escape rooms empezaron en el 2006 en Sillicon Valley, pero en nuestro país no empezó hasta finales del 2013 (aunque no fue hasta 2016/17 que hubo el auténtico boom y había una escape en cada esquina 8-)).

Obviamente si estamos hablando de escape rooms en este blog es porque vamos a hablar de los que se han realizado en bibliotecas. No pretende ser un post exhaustivo: simplemente se quieren mostrar algunas iniciativas y desde bibliotecas de distintas tipologías. Como siempre, ¡os animamos a compartir vuestras experiencias a través de los comentarios!

 

Biblioteca pública

Las Bibliotecas de Badalona se unieron a la compañía teatral La Fura dels Baus para impulsar un proyecto que pudiera acercar la lectura a los jóvenes con la complicidad de las nuevas tecnologías. La principal característica de esta iniciativa es que permitió que fueran lo mismos adolescentes (un perfil de usuario a menudo olvidado) quienes diseñaran el juego.

¿Cómo? La Fundació Èpica, creada por la Fura dels Baus, surgió como una entidad sin ánimo de lucro para ofrecer un espacio multidisciplinar entorno a las artes escénicas. Junto a las bibliotecas de Badalona hicieron posible que varios jóvenes de 12 a 16 años crearan su propio juego y lo compartiesen con amigos y familiares. El único requisito que se pedía era compromiso de asistencia y participación una vez formalizada la inscripción.

El resultado fue muy satisfactorio porque consiguió unir en un solo proyecto a chavales de distintas culturas y barrios, además de poder trabajar con una entidad de la magnitud de La Fura dels Baus. Fue una forma de integrar la biblioteca y dar a conocer su fondo y sus servicios, no siempre del todo presentes. Además, ¡que los jóvenes fueran quien lo montaran todo les dio mucha seguridad personal!

Para el desarrollo de la actividad los participantes tuvieron que instalarse una app, Kalliope, donde se recibían instrucciones y posibles pistas.

Otras bibliotecas públicas se han planteado la posibilidad de realizar escape rooms y, en general, el resultado es positivo. Aquí van algunos ejemplos más:

  • La Biblioteca de Martorell, que fue la primera pública de Cataluña en incorporarlos. Bajo el lema «Ya no solo para ir a leer», ofrecieron una escape y varias actividades y talleres para acercar a los adolescentes a la biblioteca.
  • Biblioteca Pública Municipal de Galápagos (Guadalajara), que básicamente se creó con el objetivo de dar a conocer la CDU entre los usuarios, ya que no se conoce mucho. Se intentó que los participantes fueran familias completas. Podéis ver el vídeo resumen aquí!!
  • Por último, en motivo de las III Jornadas de Ciencia-Ficción y Terror de Girona (dedicadas este año a Stephen King), la Biblioteca Carles Rahola se convirtió en un lugar terrorífico en donde los espíritus podían aparecer desde cualquier punto. Por suerte, nadié murió intentando salir de allí 😉

 

Biblioteca universitaria

¿Hay juegos de escape en bibliotecas universitarias? Pues no tantos como en públicas… pero alguno hay.

Un buen ejemplo de ello es el que se estrenó este mismo año en la biblioteca CRAI Mundet, de la Universitat de Barcelona. Todo empezó hace ya más de un año, cuando a través de algunos tuits preguntaron a sus usuarios sobre qué actividades de dinamización preferían. Se podía escoger entre juegos de mesa, rol en vivo o una escape room (obviamente ganó esta última). En abril del siguiente año se presentaba “Misteri a Mundet

Se realizó en horario nocturno y se destinaba básicamente a los alumnos del Campus. La actividad se planteó como lúdica y no competitiva donde el objetivo era resolver un misterio un tanto escabroso relacionado con el pasado del edificio.
Para resolver el juego los participantes tenían que buscar pistas a lo largo y ancho de la biblioteca, algo que sirvió para conocer todos los espacios de la misma (hemeroteca, aulas de trabajo en grupo, etc.)

Hay alguna otra iniciativa similar en universitarias. Por ejemplo: la Biblioteca del Campus Universitari de Manresa (UPC) organizó, durante la 23ª edición de la Semana de la Ciencia, la escape room llamada “Enigma Feynman”, centrada en recuperar un informe donde se explicaban las causas reales de la desintegración del transbordador espacial Challenger en el año 1986. También hace poco la biblioteca del Campus Científico de la Universidad de León organizó, junto al FECYT, una escape room donde se marcaron como objetivos el poder desarrollar ciertas competencias y habilidades a la par de conocer mejor la biblioteca y sus servicios.

Finalmente añadimos también la escape «Operació Kopernik: salva la ciència!» que se celebró en la Biblioteca Politècnica de Catalunya (Biblioteca Campus de Vilanova) y que tenía por objetivo salvarse de la amenaza «tierraplanista». En su Instagram podéis ver alguna foto (y os recomendamos seguirlos, son toda una inspiración)

 

Biblioteca escolar

Al igual que pasa con las bibliotecas universitarias, resulta difícil encontrar escape rooms organizadas por la biblioteca. Sí que se ven muchos ejemplos creados por la escuela en sí ( donde las bibliotecas juegan su papel, ¡también!) pero poco organizado desde la misma.

Quizá una de las más completas es la que se desarrolló en el CEIP Pío XII de Don Álvaro, en Badajoz. La iniciativa surgió de una profesora de infantil que es también la responsable de la biblioteca. Se trató de una actividad de final de curso para felicitar a todos aquellos alumnos que habían ido leyendo a lo largo del curso.

El argumento era escalofriante: resolver el crimen que se había cometido contra una niña que leía día y noche en la biblioteca de la escuela. En total fueron 9 pruebas a realizar en un tiempo máximo de 50 minutos, aunque el principal reto fue mezclar alumnos, que iban desde 1º a 6º de primaria.

Otra iniciativa que vale la pena conocer es la que se ha impulsado desde BNEscolar, el portal de la Biblioteca Nacional de España que pretende impulsar la presencia y el uso del patrimonio cultural en la enseñanza y el aprendizaje. Han creado un «escape game» totalmente virtual: Cuadros de una exposición. Dadle al enlace porque vale mucho la pena (y visitad la web, ya que dispone de otro reto intercativo… esta vez via app)

Y aún una más: el CEIP Nuestra Señora de la Soledad (Badajoz) creó un Breakout educativo basado en el popular cuento de Alicia en el País de las Maravillas. En este caso en vez de salir de una habitación, se tenía que intentar abrir una caja con candados. El objetivo, también en este caso, era el fomento de la lectura. Podéis leer más info en este enlace, y aquí también.

 

Y bueno, hasta aquí los ejemplos. Como hemos dicho al principio, no se trata de ser exhaustivos, pero sí de ver distintas iniciativas desde distintas tipologías bibliotecarias. De paso os recomendamos que visitéis este post de Julián Marquina, muy relacionado con el tema de este post: 10 escape rooms sobre biblioteca, libros y lectura en los que ponerte a prueba.

Y si en vuestra biblioteca habéis realizado una experiencia similar, estaremos encantados de incluirla en el post 😊 (dejad información y enlace en los comentarios).

Eli Ramírez

Bibliotecaria. Dibujo cómics y colecciono marcapáginas :-)

6 Comentarios a “Escape rooms en bibliotecas

  1. Genial la recopilación Eli. Me gustaría añadir en comentarios el Breakout educativo (en lugar de salir de una habitación se trata de abrir una caja con candados) que se desarrolló En el CEIP Nuestra Señora de la Soledad (Badajoz) para fomentar el interés de sus alumnos por la lectura: https://www.educaciontrespuntocero.com/experiencias/breakout-edu-alicia-pais-maravillas/83725.html.
    También puntualizar que un escape room es una actividad o experiencia lúdica pero no es gamificación.

      1. Gracias a ti Eli. Estoy convencida que los juegos de escape tienen un largo recorrido tanto como actividad lúdica como para el aprendizaje. Ganas de ver esas nuevas experiencias.

  2. ¡Me encanta leer sobre tantas experiencias en Bibliotecas! En Galápagos (Guadalajara) hemos puesto en marcha una «Escape» (aunque dándole una vuelta de tuerca, lo hemos variado a «Enter Room», pues hay que «entrar» en la biblio, no escapar de ella) para dar visibilidad a la CDU, la gran desconocida en el entorno rural. Los participantes se ha pretendido que fuesen familias completas, aunque hemos aceptado grupos de jóvenes o adultos; siempre usuarios activos, eso sí.
    Gracias y ¡un saludo!

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