Mi abuelo pirata

Mi abuelo pirataEn la isla de los tres piratas, en un banco a media sombra, todos los domingos, dos hermanos disfrutaban de las historias de su abuelo. A veces, eran historias inventadas. Otras, vividas.

Al abuelo solo le hacía falta un abrir y cerrar de ojos para ahondar en su imaginación o rescatar algunos de sus recuerdos de infancia. El parque se inundaba de historias de lobos de mar, tesoros perdidos, mapas secretos, … de constructores de juguetes, de la dureza de la guerra o de un gran cazalargatijas…

Todo cambió cuando, un día, el abuelo tuvo que acudir al hospital. La isla de los tres piratas enmudeció y las tornas se giraron. Después de ese acontecimiento, el abuelo nunca volvió a ser el mismo. Solo el amor podía curar y revertir esa situación.  Así fue como ocurrió.

¡Y es que el amor puede curarlo todo!

Opinión personal

“Mi abuelo pirata” es una historia tierna y triste a la vez, como  la vida misma. Una historia que describe con gran maestría el hilo invisible que une a los abuelos con los nietos. Un hilo cargado de sensibilidad, pero indestructible a pesar de los imprevistos de la vida.

La infancia, representada por dos hermanos en esta historia, es más resiliente de lo que imaginamos. Los niños son capaces de anteponerse a las adversidades con mucha espontaneidad y naturalidad. Incluso diría que con mucha inocencia. Pueden pasar de ser cuidados a cuidadores de un día para otro. Y es que, realmente, la vida termina acercando a los extremos de una manera maravillosa: la infancia y la senectud.

Quien tiene un abuelo o una abuela, tiene un tesoro.  Así es, los abuelos son grandes tesoros para disfrutar y cuidar a partes iguales. Grandes pozos de sabiduría y doctorados de vida. Guardianes de la memoria capaces de hipnotizar a los más pequeños con sus historias.

Los abuelos son unos cuentistas 😉

Este texto de Laila ha removido en mí muchas emociones. Un texto precioso. He conectado con la historia a tumba abierta desde la primera página.  Yo he podido disfrutar de un abuelo pirata casi centenario hasta hace muy poquito. Sobre todo, he disfrutado de sus historias de vida. Casi cien años dieron lugar a muchas vivencias de todo tipo. Todas para ser oídas, una y otra vez, sin descanso. Pero además, también he disfrutado de la risa contagiosa de mi abuela y sus divertidas anécdotas. Una mujer, que cercana a los noventa, sufrió el mismo revés de la vida que el protagonista de esta historia. Pero, con peor suerte.

Mis hijos también tienen un abuelo pirata que, de momento, tira más de imaginación que de recuerdos, pero todo llegará. Espero que tengan la misma suerte que la mía y oigan sus historias por muchos años.

Sobre las ilustraciones…

La ilustraciones de Zuzzana Celej, en formato collage, son el acompañamiento perfecto al texto. Sus tonalidades cálidas y suaves te hacen conectar con la lectura desde lo emocional. El viaje, como lector, es una gozada. La representación de los recuerdos en forma de pompas de jabón representan de manera exquisita la fragilidad de la memoria. Una vez leída la historia os recomiendo perderos en todos sus escenarios. Cada doble página viene cargada de detalles que requieren una mirada tranquila, relajada. Celej te introduce de forma brillante en el pequeño mundo imaginativo y real que une a los tres protagonistas. Este tipo de trabajos hacen que Zuzzana forme parte de mi club de ilustradores e ilustradoras de cabecera.

Sin duda alguna, un álbum a situar en una posición privilegiada en nuestra biblioteca personal.

Cierra este álbum una guía de lectura marca de la casa de este sello editorial.

Lectura recomendada a partir de 5 años acompañada de un adulto.

¡Gracias a Akiara Books por publicar y editar, con tanto cariño, historias como esta!

Hablando con Laia Massons (autora) 

David: Hola Laia, he visto que tu trabajo como librera de libros infantiles ha sido inspirador para ti. ¿En qué otros lugares te suelen aparecer las musas? Siempre me ha llamado la atención el origen de las historias ¿Cómo, dónde, de qué manera… surgen, en tu cabeza, las historias que luego desarrollas?

Laia

La verdad es que las musas me llegan de forma imprevista. En los lugares, situaciones y en las horas más intempestivas posibles. Por ejemplo, en una ocasión me vino la inspiración en un autobús. También en la playa mientras observaba a unas niñas jugando en la arena. O, últimamente, en plena madrugada, mientras intento que se duerma mi pequeño. Nunca se sabe cuando aparecerán, pero cuando lo hacen, revolotean a mi alrededor como unas grandes luciérnagas.

Con mi libro van a encontrar un homenaje a todos los abuelos que, con sus historias, nos han llenado y nos llenan el corazón.

David: ¿Echas algo de menos, o de más, en el mercado editorial infantil?

Laia

Por suerte, cada vez más editoriales apuestan por integrar en sus sellos un apartado dedicado a los álbumes ilustrados, y estos, en su mayoría, ofrecen un catálogo variado.

David:  ¿Qué ingredientes básicos crees que debe cumplir una historia para que sea un éxito entre el público infantil?

Laia

Para los más pequeños, sin duda, el ingrediente básico es una buena ilustración, para que puedan hacer una lectura visual.

Y para los lectores ya autónomos, el ingrediente más importante es construir unos personajes sólidos y con una trama bien estructurada, que hagan que no quieras que se acabe el libro.

[Las musas] Nunca se sabe cuando aparecerán, pero cuando lo hacen, revolotean a mi alrededor como unas grandes luciérnagas.

David:

¿Podrías decirnos, brevemente, qué va a encontrar el lector o la lectora en “Mi abuelo pirata”?

Laia

Con mi libro van a encontrar un homenaje a todos los abuelos que, con sus historias, nos han llenado y nos llenan el corazón. Un libro que invita a jugar con la imaginación y el poder de los recuerdos. Y que, sobretodo, quiere mostrarnos la fuerza que tiene el Amor para seguir adelante.

Hablando con Zuzanna Celej (ilustradora)

David: Hola Zuzanna, sigo tu trabajo desde hace tiempo. Tus ilustraciones, tan delicadas, siempre me atrapan. Allá donde veo alguna rápidamente identifico tu estilo. Dicho esto, me gustaría que, en pocas palabras, contaras a nuestros lectores y lectoras, cómo llegas a este fantástico mundo de la literatura infantil.

Zuzzana

Estudié Bellas Artes en Barcelona con la especialidad de Fotografía y Grabado, prácticamente sin tocar un pincel. Bellas Artes fue la puerta a un mundo de posibilidades creativas, experimentado con muchas disciplinas y materiales. Todo aquello está presente hoy en mi forma de ilustrar.

En el último año de carrera, me apunté a una asignatura optativa de Ilustración. Aunque acabé mi especialidad de Fotografía, aquella asignatura encendió mi curiosidad. Me di cuenta de que la ilustración me permitía dar vida a mundos que solo existen en mi cabeza, ¡descubrí un súper-poder! 😉

Al acabar la Universidad me sentía algo desconcertada y perdida. Bellas Artes es una carrera muy inconcreta a nivel profesional, al menos en mi caso. No me preparó para ningún oficio en concreto y sí para muchos a la vez. Queriendo encontrar una finalidad práctica a mi necesidad de narrar, de forma plástica, empecé a estudiar en la Escuela Superior de Ilustración Llotja de Barcelona.

Y cuando me sumergí en el mundo ilustrado, con todas sus posibilidades, ya no quise salir de allí.

David: Desde el momento en el que te proponen ilustrar un nuevo proyecto, ¿cuáles son los pasos que sigues para hacerlo realidad?, ¿cómo es tu proceso de creación?, ¿sigues algún ritual?

Zuzzana

En primer lugar, realizo una primera lectura del texto, determino si ese texto me transmite sensaciones a nivel emocional y plástico. Tras determinar que me interesa ilustrarlo, se lo comunico al editor, que suele ser quién me hace el encargo, y allí empieza el proyecto. Realizo más lecturas, más profundas, busco documentación fotográfica e histórica, sobre los lugares, costumbres, la época en la que se sitúa el texto, los personajes…

Iniciado el proceso de documentación, que suele seguir a lo largo del proyecto, empieza el proceso de storyboard y primeros bocetos. Un story que me sirve como esqueleto del libro. A menudo acaba quedando lleno de notas, tachaduras y bocetos a los lados. Y bocetos y más bocetos, con ideas y composiciones cada vez más cercanas al original final.

Tras mostrar éstos bocetos al editor, y a menudo también al autor, procedo con las ilustraciones originales en color o en blanco y negro, dependiendo del encargo.

A menudo los bocetos finales se ven cubiertos por la técnica final. De aquí que en muchos originales transparente el lápiz al fondo. Me gusta esa idea de construcción por capas. Que se insinúe la lucha que ha existido para llegar hasta allí, los errores, las correcciones…

Cada paso del proceso es importante y emocionante. Además es un aprendizaje constante. Con cada nuevo proyecto aparece nueva información y nuevos retos.

…cuando me sumergí en el mundo ilustrado, con todas sus posibilidades, ya no quise salir de allí.

David:  ¿Cómo definirías tu estilo como ilustradora?

Zuzzana

Cuando inicio cada nuevo proyecto, hago el ejercicio de visualizarlo ya acabado, entre nebulosas, cuál será su esencia. Me planteo el tipo de libro que me gustaría encontrar en las librerías. En ese punto inicial en que todo es posible ya que aun está todo por definir. En muchas ocasiones consigo llegar cerquita de lo imaginado al inicio. En otras, el resultado final es muy diferente al imaginado, ya que el proyecto va evolucionando a lo largo del proceso y revelando nuevos caminos a seguir.

No sabría definir mi estilo, pero intuyo que tiene relación con esa alma que imagino que transmitirá el libro acabado…

David: Seguro que tienes referentes o debilidades, ¿podrías nombrarnos algunos ilustradores o ilustradoras que te inspiren?

Zuzzana

Me inspiran muchos pintores y fotógrafos, me fascina cualquier obra y creativo que sea capaz de llevarme a mundos extraordinarios, ya sean ilustradores, músicos, escultores, bailarines… Me cuesta mucho nombrar a unos pocos, como Egon Schele, Dino Battaglia, Robert Doisneau, Català Roca, Jonas Lauströer, Mela Mutter… y … y…

David: Con cada proyecto se aprende algo nuevo, ¿verdad? En concreto, ¿qué te ha enseñado «Mi abuelo pirata»?

Zuzzana

Con “Mi abuelo pirata” he aprendido a sintetizar más y más, a abstraer, deseando expresar la máxima emoción con poca carga a nivel plástico. Calma, serenidad, ternura, sosiego e intensidad en los elementos clave de la historia.

No sabría definir mi estilo, pero intuyo que tiene relación con esa alma que imagino que transmitirá el libro acabado…

David: ¿Puedes contarnos algo sobre tus próximos proyectos? Guardaremos el secreto, no te preocupes 😉

Zuzzana

Acabo de presentar los originales de un proyecto LIJ cuyo texto se basa en la vida y obra de una pintora fascinante, con gusto incluiría su nombre en la lista anterior de creativos que me inspiran, pero aun no puedo hacerlo ya que es un secreto hasta que salga publicado el libro 😉

Actualmente estoy ilustrando un álbum para adultos, las vivencias reales de su protagonista emocionan y sirven de guía para muchas personas.

 

Datos de la publicación

Editorial: Akiara Books Autor: Laia Massons Referencia bibliográfica: Massons, Laia. Mi abuelo pirata. Zuzzana Celej (ilustradora) ;  Isabel Llasat (traductora). Colección: Akialbum ; 11. Barcelona: Akiara Books, 2019. 32 p.  ISBN: 978-84-17440-29-9.

Enlace: Para más información…

Sinopsis

Cada domingo el abuelo contaba historias a sus nietos, sentados en el banco del parque de al lado de casa. Historias de piratas o recuerdos de infancia, que pescaba al vuelo o en las profundidades de la memoria. Hasta que un día se lo llevaron al hospital y todo cambió.

Si quieres saber un poco más accede a la «Ficha de distribución».

 

 

David Gómez

Gestor del conocimiento en el Observatorio de la Infancia en Andalucía. Me interesa la evaluación científica y la literatura infantil. Disfruto, día a día, de los pequeños momentos en familia.

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