A Florencio le pica la cabeza

A Florencio le pica la cabeza
A Florencio le pica la cabeza / Sara Fernández (Ed. Milrazones) 2019

Una mañana Florencio, el gran rey de la selva, se despierta con un fuerte picor en su cabeza:

– ¡Ayyy, me pica la cabeza! ¡Justo detrás! ¡Y no llegooo! 

A partir de ese momento comienza su peregrinaje por toda la sabana pidiendo ayuda. Primero fueron sus hijos, tres adorables cachorros que, aunque con muy buena intención, terminaron enredando la gran cabellera de Florencio. Después lo intentó Severina, su pareja. Pero no hubo nada que hacer.

Un babuino, con mucha seguridad, pensó que podía solucionar el problema del León. Pero, terminó formando parte del enredo de su melena y acompañándolo en su periplo en busca de la solución a sus picores.

Por el camino, fueron muchos los animales que prestaron su ayuda sin éxito alguno: un pájaro, una serpiente, un elefante, unas moscas… hasta que, por fin, dos cocodrilas «peluqueras» solucionaron el problema, ¿o no?

¡Si es que ni el Rey de la selva se libra de los problemas! Nadie está libre de sufrir esos malditos picores en algún momento. ¡Cuidado con ello!

Opinión personal

Sara, la autora e ilustradora de esta historia, se cuela en el mundo de la literatura infantil por la puerta grande regalando sonrisas y propiciando bonitos momentos de lectura compartida. Ingredientes básicos para el éxito entre el público menor de edad. A edades tempranas, la lectura debe ser divertida, tener enganche y ritmo. Y esto no le falta a las peripecias de Florencio. Toda una comedia de enredos.

La estructura clásica y sencilla que plantea, funciona a la perfección con los niños y niñas. Los hace participar de la lectura conjunta desde las primeras páginas. Incluso, facilita la lectura autónoma a prelectores y primeros lectores. Es maravilloso comprobar como esta historia cautiva a una pequeña de 3 años (mi hija) hasta el punto de que, ella misma, sin saber leer, me la cuenta interpretando las imágenes y recordando nuestras lecturas compartidas y teatralizadas. No hay mayor éxito para un álbum ilustrado que este.  El público infantil es muy exigente y sincero.

Florencio es todo ternura, nada que ver con su figura de rey de la selva. Su desesperación pidiendo ayuda, muestra la cara más solidaria del resto de animales que conviven con él en la sabana. Animales que, en principio, deberían temer la presencia de un león, se prestan a  ayudarlo sin pensarlo. Da igual las diferencias y los miedos, cuando alguien tiene problemas, todo eso se aparca y nos lanzamos en su ayuda. Aprender esta lección con naturalidad y sin prejuicios es importante cuando somos pequeños.

Caracterizar a los personajes no solo desde los pinceles sino también desde la escritura y su forma de hablar y expresarse, es otro recurso más que facilita la interpretación de los mismos y que garantiza las risas entre los y las oyentes. Leer, de manera exagerada,  pronunciando la z en lugar de la s, es garantía de carcajadas.

Además de todo esto, un poco de «culturilla» general, animal y vegetal, no viene mal ¿verdad?. ¿Sabíais que es un carambuco? ¿Y una mamba negra? ¿Qué es eso de la marabunta? ¿Cuánto duele la picadura de un tábano? ¿Existen pájaros tejedores?. Hay mucho partido que sacar a este álbum, os lo aseguro.

A mí, el babuino, su fiel escudero, me ha encantado. Tengo que reconocerlo. ¿Se puede ser más patoso?

Las ilustraciones de Sara, a lápiz y acuarelas,  acompañan al texto en perfecto equilibrio aportando muchos detalles que complementan a la historia. Todos los personajes del cuento están cargados de grandes dosis de expresividad, ternura e inocencia. Es una maravilla de álbum.

Sin duda alguna, estamos ante un álbum que garantiza un buen rato en familia. Doy buena fe de ello. Desde que Florencio ha caído en nuestras manos, nos ha robado el corazón y nos ha hecho pasar unos momentos maravillosos de risas. 

Lectura recomendada a partir de 3 años acompañada de un adulto.

Puedes oír la historia en El ojo crítico, un programa de Radio Nacional de España.

Hablando con Sara Fernández (autora e ilustradora) 

Sara es ingeniera de montes e ilustradora. Ha realizado exposiciones individuales y dirige talleres de ilustración para niños y para adultos. Si queréis conocerla un poco más podéis entrar en su web personal.

David: Hola Sara, con la historia de Florencio, acabas de dar el salto al maravilloso mundo de la literatura infantil, ¿cómo has llegado hasta aquí? ¿qué tal la experiencia?

Sara

Supongo que ha sido un camino que he encontrado mientras lo andaba, porque realmente no sabía que me lo iba a pasar tan bien haciendo esto. Hace tres años decidí por fin “re-formarme” como ilustradora. Cuando terminé me di cuenta de que me gustaba contar historias pero que me faltaban muchas herramientas, así que me apunté a un curso de escritura infantil y juvenil. Ahí empecé a combinar las dos cosas, texto e imagen, y descubrí que también disfrutaba un montón con la parte escrita. Así que la experiencia ha sido muy buena, y además, como novata, he tenido la suerte de que me he sentido muy apoyada durante todo el proceso por la editorial Milrazones.

Para desarrollar los personajes yo tiro bastante de trabajo teatral…

David: ¿Puedes contarnos algo del proceso de creación de este álbum? ¿cómo terminas llevando a imágenes esta historia que tú misma has escrito?

Sara

Yo estaba haciendo otra historia de leones, ya tenía el texto, un montón de bocetos… pero había algo que no acaba de convencerme. Un día mis hijos trajeron del cole el típico papelito de “aviso de pediculosis”. Asocié ideas y de repente me encontré con un protagonista (un león), un problemón (unos piojos recalcitrantes) y me puse a escribir la historia. Creo que la estructura es bastante clásica, aunque con variaciones, ya que los oponentes son los propios personajes que intentan ayudar y a los que sin querer les sale mal. También hay un escudero que contribuye a esta “comedia de enredos” liando incluso más la situación.

Después de escribir me puse a hacer los bocetos de las ilustraciones y entonces empecé a recortar todo el texto que ya estaba contando en imágenes. Cada vez menos texto, cada vez menos texto… Ahí ha tenido un papel fundamental la parte editorial, porque yo me estaba peleando bastante conmigo misma.

Para desarrollar los personajes yo tiro bastante de trabajo teatral, así que para la elección de la técnica, pensé que iba a hacer lo mismo. Me dije, ¿cuál es la que peor se me da, con la que controlo menos la situación, la acuarela? Pues esa voy a utilizar. Porque quería entrar en cierto estado de nervios para empatizar con mi personaje. Aunque para no sufrir demasiado me apoyé también en los lápices.

…las historias que más les gustan [a los niños y niñas] son las que les tratan de igual a igual, sin infantilizar la forma de contar.

David:  Según tu propia experiencia, ¿qué ingredientes básicos crees que debe cumplir una historia para que sea un éxito entre el público infantil?

Sara

Por lo que yo veo con las niñas y niños que tengo cerca (mis hijos, mis alumnos de talleres) las historias que más les gustan son las que les tratan de igual a igual, sin infantilizar la forma de contar. Además, es un público que a nivel visual está muy preparado, incluso más de lo que lo estamos los adultos.

David: La literatura infantil está viviendo una etapa dorada. Muchos y muchas hablan, incluso, de la saturación del mercado, ¿echas algo de menos, o de más, en el mercado editorial infantil?

Sara

Puede que haya cierta tendencia de trasladar a los más pequeños la responsabilidad de resolver algunos temas que, sinceramente, ni siquiera los adultos somos capaces de resolver. Aunque esto no existe solamente en el mundo editorial, porque lleva pasando más de veinte años, por ejemplo, también en educación ambiental. Creo que la literatura nos ayuda desde pequeños a aprender sobre el mundo, sobre la vida, sobre las relaciones, los comportamientos, las contradicciones y los sentimientos por el mero hecho de ser literatura, pero no es necesario que sea algo explícito. A las niñas y niños les gusta que no lo sea, les gusta sentir que son ellos los que, como sujetos activos, van descubriendo todo lo que hay en una historia, las múltiples lecturas que hay escondidas tanto en el texto como en las imágenes. Y personalmente pienso que es así como pueden disfrutar de los libros y ser futuros lectores.

…[el público infantil] es un público que, a nivel visual, está muy preparado.

David: Estoy seguro que éste será el primer álbum de otros tantos que vendrán. Muy posiblemente ya tendrás nuevos proyectos o ideas en marcha. ¿Te apetece compartir algo con nosotros? No se lo diremos a nadie, no te preocupes 😉

Sara

Es un secreto, pero dentro de poco me publicarán el texto de una novelita infantil con la que me lo he pasado muy bien. Ahora mismo también estoy trabajando en un libro informativo y en otro álbum.

David: Un pequeño reto, si tuvieras que recomendarnos un título de infantil, ¿cuál sería?

Sara

Creo que Papá Noel, de Raymond Briggs. Aunque es un libro de los años 70 yo lo descubrí hace 2 años. Me encantan los recursos gráficos que utiliza y, sobre todo, me encanta el personaje. Ese Papá Noel tan gruñón y tan disfrutón de la vida. Está reeditado, y me alegro muchísimo de que, al contrario de lo que ha pasado con otros títulos de esa época, no lo hayan censurado.

la literatura nos ayuda desde pequeños a aprender sobre el mundo, sobre la vida, sobre las relaciones, los comportamientos, las contradicciones y los sentimientos…

David: Y, por último, una curiosidad: ingeniera de montes e ilustradora, ¿qué fue antes?

Sara

Realmente como ilustradora llevo muy poco tiempo. Antes fui ingeniera de montes y, aunque llevo casi un par de años sin ejercer, creo que en temas de divulgación ambiental (tan urgentes y tan necesarios) sí puedo compatibilizar las dos facetas.

Datos de la publicación

Editorial: Milrazones Autora e ilustradora: Sara Fernández Sainz Referencia bibliográfica: Fernández Sain, Sara. A Florencio le pica la cabeza.  Santander: Milrazones, 2019. 32 p.  ISBN: 978-84-947555-7-6. Colección: Milratones

Enlace: Para más información…

Sinopsis

Florencio, el rey de la selva, despierta un día con picores en la cabeza. No consigue calmarlos rascándose, ni siquiera cuando su señora y sus cachorros le ayudan.

Florencio comienza entonces un viaje para buscar remedio. Los más diversos animales de la selva intentan acabar con sus picores, pero sin éxito. Por el camino incluso un mono queda enredado en la abundante melena del león.

Encuentra alivio en una charca, y también en la charca unos cocodrilos le aplican un remedio drástico. ¡Por fin! Ahora Florencio puede dormir tranquilo. Aunque… espera un momento. 

 

David Gómez

Gestor del conocimiento en el Observatorio de la Infancia en Andalucía. Me interesa la evaluación científica y la literatura infantil. Disfruto, día a día, de los pequeños momentos en familia.

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