Servicio de préstamo de juegos de mesa

Los juegos de mesa, como producto cultural, ya forman parte de las colecciones de muchas bibliotecas en España; ahora falta tener un manual de procedimiento de cómo ponerlos en circulación y gestionar el servicio de préstamo de los juegos.

Quizá este punto sea uno de los que generan más preguntas en las formaciones que imparto a profesionales de bibliotecas públicas ¿Cómo los organizo? ¿Tengo que contar todos los componentes cuando me los devuelven? ¿Hay alguna forma de proteger las cajas y componentes? En este post voy a hacer una primera aproximación, utilizando de base el capítulo 7 «Lessons Learned form Circulating a Tabletop Game Collection at a Small, Academic Library» (Lecciones aprendidas de poner en circulación una colección de juegos de mesa) del libro Games and gamification in Academic Libraries editado por Stephanie Crowe y Eva Sclippa con la Asociación de bibliotecas universitarias y de investigación, una división de la American Library Association (ALA).

También he conversado con Fernando Sánchez López, de la Red de Bibliotecas de Castilla y León (RBCL), donde recientemente han puesto en marcha el servicio de préstamo de juegos de mesa, y me ha contado su experiencia. Tienen un documento accesible desde la web con el catálogo de los juegos, en el que se incluye la información básica y la signatura topográfica con las tres primeras letras de la palabra juego JUE, número currens de juegos pequeños (P), medianos (M) y grandes (G) y las tres primeras letras del nombre del juego. Lo del número currens y los tamaños es porque los tienen en el depósito y no están de acceso libre.

En el caso de tenerlos en acceso libre, mi recomendación es la ordenación por intereses. En la entrada «Propuesta de una colección de juegos de mesa para una biblioteca» ofrezco una clasificación que se ajusta a las preguntas que pueden hacer las personas que quieren jugar o llevarse un juego en préstamo.

Para el préstamo, en la RBCL, han optado por crear unas fichas que detallan los componentes para hacer el recuento cuando se devuelven los juegos: «La devolución la realizará el personal de audiovisuales. Comprobará su estado y que estén todos sus componentes». Se podrían crear unas hojas para incluir con el préstamo para que fuera la persona que lo ha prestado la que hiciera el chequeo; una forma de involucrarla en el cuidado de los componentes y para que pueda notificar si alguna pieza se ha dañado o perdido.

Mi recomendación es probar una balanza de precisión de las que se usan en los laboratorios y pesar el juego para no tener que hacer esa comprobación mientras el peso coincida con el registrado previamente. Si finalmente alguna biblioteca se anima a probarlo, agradecería que compartiera su experiencia.

Lecciones aprendidas

En el capítulo mencionado anteriormente «Lessons Learned form Circulating a Tabletop Game Collection at a Small, Academic Library» del libro Games and gamification in Academic Libraries, Emily Moran relata como comenzó la colección de juegos de mesa en la biblioteca del Lycoming College (Pennsylvania).

Localización y espacio

La localización de la colección está en una zona accesible donde se puedan ver los juegos a primera vista. La colección de juegos puede servir como una herramienta de marketing. Por eso recomienda colocar algunas cajas, con portadas llamativas, verticalmente y a la vista. Algunas bibliotecas con miedo a los robos tienen las cajas vacías, guardando los componentes en bolsas detrás del mostrador de préstamo. Aquellas que no tengan espacio y no puedan colocar los juegos en las estanterías, una opción puede crear hojas informativas de los juegos y colocarlas en una carpeta en el mostrador.

En un informe de 2015 hecho en 119 bibliotecas (públicas, universitarias y especializadas), se confirmó que de las 80 bibliotecas que contestaron sobre el almacenamiento de sus juegos de mesa, el 25% los tenían detrás del mostrador, pero visible a las personas usuarias, 36% estaban detrás del mostrador y no visibles, y el 39% los disponían en áreas de libre acceso.

Adquisición

Antes de seleccionar los juegos de mesa para la colección, es importante familiarizarse con los tipos de juegos disponibles en el mercado y que estén en línea con los criterios de selección de la colección de la biblioteca.

En el artículo «Propuesta de una colección de juegos de mesa para una biblioteca«, citado anteriormente, hay una clasificación de juegos por mecánicas, con una selección variada de editoriales, número de personas a jugar, tiempo de juego y edad recomendada. Una muestra de esa propuesta es la Guía de selección de juegos de mesa que elaboré en 2021 para el Col·legi Oficial de Bibliotcaris i Documentalistes de la Comunitat Valenciana (COBDCV) donde se puede descargar «la guía de selección sobre juegos de mesa para escoger bien».

Además, hay muchas tiendas especializadas, páginas web, podcast, canales de vídeo y eventos de juego con recursos para hacer una selección variada.

Catalogación y proceso técnico

Al igual que se hace con otros recursos como libros, películas o música, los juegos de mesa pueden catalogarse (MARC/RBA) en el Sistema Integrado de Gestión Bibliotecaria (SIGB) con la información de autoría, título, editorial, año, edad recomendada, duración de la partida, dimensiones y componentes del juego.

Para el proceso técnico en la biblioteca del Lycoming College, se cuentan que están todas las piezas que se referencian en el juego, se embolsan, se sella la hoja de reglas y se pone el código de barras para el préstamo. Si el juego está en libre acceso, se magnetiza con el sistema antirrobo.

Conservación

Este punto del artículo es muy interesante porque menciona un estudio de 2018 donde se determinaba los mejores métodos para aumentar la longevidad de los juegos de mesa, tomando en consideración el tiempo y el esfuerzo del personal. Para el experimento, compraron 4 copias nuevas de dos juegos diferentes y les aplicaron diferentes métodos de preservación. Pusieron en circulación los juegos durante ocho meses, tras los cuales estudiaron los desperfectos y pérdida de piezas. Aunque los artículos con mayores medidas de protección no sufrieron ningún daño o pérdida, se concluyó que este proceso no merecía el tiempo y el esfuerzo del personal; los daños podían repararse y los juegos a los que les faltaban piezas podían seguir jugándose.

Cuando se trata de prevenir los daños, la mayor preocupación es mantener la estructura de la caja y evitar que el agua u otros líquidos dañen los componentes. Para minimizar los daños, se puede añadir cinta adhesiva para libros, o tela, a las esquinas exteriores de la caja. Este fue uno de los pocos métodos de conservación que eligieron para su propia colección quienes realizaron el estudio (Robinson et al.). La mejor manera de proteger las cartas es comprar fundas finas y flexibles, y más resistentes para los juegos de construcción de mazos.

El método de almacenamiento de una colección de juegos, incluidas las cajas y las piezas de su interior, puede tener su efecto en la conservación y prevención de pérdidas. Las personas que juegan se dividen en aquellas que optan por almacenar los juegos horizontalmente o las que lo hacen verticalmente. Apilar los juegos horizontalmente facilita que las piezas dentro de las cajas permanezcan en su sitio, pero las cajas de la parte inferior pueden sufrir daños y disminuye la accesibilidad para los juegos de la parte inferior. Al elegir el método vertical de almacenamiento, hay que cerciorarse de asegurar las piezas dentro de la caja. Las bandas en H o las bandas cuádruples son excelentes herramientas no solo para mantener las cajas seguras durante el proceso de almacenamiento y circulación, sino también para mantener juntas las barajas con o sin funda.

Una forma fácil de guardar la mayoría de las piezas de un juego es con pequeñas bolsas, que a veces vienen con los juegos nuevos. Al concluir su estudio, Robson et al. coincidieron en que embolsar las piezas del juego es «la única forma de minimizar las pérdidas sin aumentar en gran medida el tiempo del personal». El inconveniente de embolsar todas las piezas de un juego es que puede crear demasiado volumen y no entrar después bien en la caja.

Una colección de juegos de mesa necesitará reparaciones simplemente por su fragilidad y el constante contacto físico de los materiales. Los daños son inevitables con las colecciones de juegos, especialmente con los que circulan fuera de la biblioteca. Los daños más comunes son desgarros en la caja o en el tablero de juego, deformaciones o daños por líquidos. Aunque el uso de cinta adhesiva transparente es una manera fácil de reparar las cajas, la cinta de tela utilizada para libros es mucho más resistente y adecuada. Para daños en los componentes, se debería preguntar primero a las editoriales de juegos por si pueden sustituir las piezas de forma gratuita o por un módico precio, e incluso si las piezas dañadas son de aspecto genérico, compararlas a terceros. Además, antes de sustituir las piezas dañadas, hay que considerar si el juego se puede jugar sin ellas.

Circulación

Una de las barreras a la hora de prestar los juegos de mesa a domicilio es el trabajo de contar los componentes una vez se haga la devolución. En cualquier caso, Emily Moran comenta que de los 17 juegos que tienen en préstamo, solo han perdido 3 piezas que han podido reponer.

El número de días de préstamo que tienen estipulado es de 3, con posibilidad de renovaciones.

Para finalizar, si se desea que la colección circule, es necesario hacer promoción, formar al personal, crear eventos y buscar sinergias con otros agentes del mundo lúdico.

Otros capítulos referenciados de «Juegos y gamificación en bibliotecas universitarias»

Sección I. Una visión general de los juegos y la gamificación: Capítulo 1. Programa de juegos en la Biblioteca Oxford College

Sección III. Juegos y gamificación en la enseñanza de la Alfabetización Informacional: Capítulo 8. Jugar es lo importante: Usando los juegos para crear auténticas experiencias de aprendizaje en el taller ‘One-Shot’

Ana Ordás

Colaboradora en BiblogTecarios. Con amplia experiencia en gestión de proyectos de transformación digital en bibliotecas, es una constante exploradora de mundos que aplicar a las Bibliotecas para darles visibilidad, lo que le ha llevado al marketing digital, los juegos y la gamificación.

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