“Lo normal hubiera sido que le espantara con unos buenos ladridos y mordiscos, ya que Sannie Langtand no es aficionada a las visitas. Pero, teniendo en cuenta los silbidos y gritos que salían de la cueva, pensé que un interesante caballero extranjero vendría bien para relajar el ambiente..” (SANNIE LANGTAND Y EL VISITANTE) Pequeño