Leyendo un interesante artículo de Antonio Muñoz Molina titulado Lo mínimo, lo inmenso en el que reflexiona sobre los lectores y la lectura al tiempo que comenta dos de los libros que está leyendo, La montaña mágica de Thomas Mann y El viajero y su sombra de Friedrich Nietzsche, descubro una curiosa afirmación: Ahora se