¿Quién no se lleva un libro para leer en el tren , bus o metro… o para mitigar una espera en cualquier parte?. Confieso, apreciados lectores, que quien esto escribe siempre hace hueco en sus maletas de viaje para uno o dos libros. En formato bolsillo,  por supuesto. Indagaremos en los orígenes de este práctico