Entre 1921 y finales de los 50 funcionó en Montana (EE.UU.) un vagón biblioteca destinado al servicio de los campamentos de leñadores que la Anaconda Cooper Mining Company tenía dispuestos por sus bosques. El vagón tenía unas dimensiones estándares, de aproximadamente 12 por 40 metros, y había sido acondicionado especialmente para poder dispensar prestaciones bibliotecarias,