En mis tiempos iniciales de estudiante, escribía mis apuntes a mano, y en el caso que fuese necesario, los pasaba a limpio. Recuerdo días y asignaturas donde la producción de apuntes era bastante amplia. Mi letra, entonces era legible y esto me facilitaba el estudio.   Recuerdo aquel bolígrafo, que se deslizaba con suavidad sobre