Sally Salinger, abandonada por su marido hace cuatro años, mantiene abierta la agencia de detectives en la trastienda del salón de manicura. Ha estado practicado tiro y ahora es sólo cuestión de esperar a que las cosas se compliquen. Siempre lo hacen. Anthony Pastor recupera en Caramelos Atómicos a los personajes de Castilla Drive