Sábado en la biblioteca. Atrás quedó la barahúnda de la campaña electoral. En la sala de lectura los lectores hacen lo esperado. Algunos, entre susurros, intentan entablar una conversación. –Mañana habrá que ir a votar, ¿no? El compañero de mesa retira la vista de su lectura por un instante. En sus ojos se percibe extrañeza