“En Egipto se llamaban a las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”, dijo Jackes Benigne Bossuet, religioso, predicador y escritor del siglo XVII. Las Bibliotecas son realmente un tesoro y como tal