Estamos en pleno verano, tiempo de caprichos en forma de canción, como dice Santiago Alcanda en su programa de Radio 3 “Como lo oyes”. Y no, no estoy haciendo referencia a la típica canción del verano, esas canciones cuya fórmula radica en una receta sencilla: un estribillo fácil de aprender, una melodía tan pegadiza que