¿Alguien se imagina como habría sido su infancia sin libros, sin bibliotecas, sin imágenes impresas, sin palabras escritas? ¿Y si, además, tampoco hubiéramos tenido suficiente agua, comida, juguetes, ropa…? ¿Y si nuestros mayores nos hubieran contado que el lugar en el que vivimos no es nuestro, sino que estamos de prestado porque alguien los expulsó