
Bibliotecas emprendedoras
En el panorama económico en el que nos encontramos son varias las entidades que se ponen en marcha para colaborar en el enriquecimiento personal y laboral. Ofrecen información y formación a base de talleres, cursos y soporte / consulta para su público.
Parece que ahora mismo cuando oímos hablar del mundo laboral sólo se nos ocurre centrarnos en los problemas de la búsqueda de trabajo, pero no es así, el mundo laboral engloba muchas otras áreas en las que las entidades se debe centrar.

- La más aclamada quizá sea la búsqueda de trabajo: orientación laboral, currículum y entrevista, formación.
- Emprender también ha tomado un importante papel últimamente: innovación, nuevas tendencias, creación de proyectos.
- Mejora del trabajo: Conciliación de la vida laboral y familiar, coaching, formación para especializarse.
Es decir, que el mundo laboral no siempre se reduce a buscar trabajo o enfrentarse a una entrevista, sino que también es importante la reinvención: adaptarse a nuevas tendencias y formarse.
La biblioteca pública es un lugar adecuado para dar apoyo en este sentido, debido a la pluralidad del público que recoge.
¿Cómo hacer de la biblioteca un punto de encuentro para los interesados en el mundo laboral?
Existen varias maneras, en función de los recursos y del espacio de cada biblioteca. Como posibles ideas, propongo:
Creación de un centro de interés.
Las áreas que contendrá el centro dependerá de la dirección que se quiera tomar y de lo más o menos que quiera abarcarse. Después de la definición del contenido, puede crearse el centro a partir del fondo ya disponible y adquirir nuevos documentos. Es importante su ubicación y difusión.
Formación.
Por ejemplo, talleres o cursos sobre búsqueda de trabajo a través de Internet, creación del currículum, búsqueda de cursos según intereses, etc. Esta idea es interesante pero hay que desarrollarla bien sin caer en la idea de que la biblioteca es un sitio que sirva exclusivamente para buscar trabajo; es decir, no dedicarnos exclusivamente a este tipo de formación, porque hay muchísimas más.
Cooperación con otras entidades.
Trabajar conjuntamente con entidades que también dedican parte de su esfuerzo en el mismo tema puede dar más visibilidad y fuerza. Cedir espacios de la biblioteca para que una entidad de formación es un ejemplo. Hay miles de posibilidades en las que cooperar.
Punto de encuentro: tablón de anuncios.
En algunas bibliotecas suele haber este tipo de espacios, se trataría de darle mayor visibilidad y diferenciar los anuncios de este tipo. Desde ofertas y demandas de trabajo hasta cursos e intercambios... A disposición de los usuarios y empresas.
Por supuesto, sólo son ideas y no es una tendencia que tengan que adoptar todas las bibliotecas públicas. Pero teniendo en cuenta la época en la que vivimos es conveniente que algunas bibliotecas puedan adoptar esa función, no a través de búsqueda de trabajo pura y dura, sino con la combinación de varios factores como los que he comentado: formación, reinvención, nuevos proyectos, análisis de la situación actual, etc.
En cuanto a documentos, el abanico es muy amplio y depende de la área que quiera potenciar cada biblioteca. Os dejo algún ejemplo...
Emprender:
Emprender un negocio para dummies, de Colin Barrow
Innovación en el trabajo, estrategias, practicidad:
Marketing en el punto de venta: 100 ideas claves para vender más, de Ricardo Palomares Borja, del que hice una reseña hace poco
Nuevas profesiones:
Plan social media y community manager, de Julián Marquina
Analizando la situación actual:
La Crisis en 100 apuntes, Ignacio Escolar
Revista:
Emprendedores
Y vosotros, ¿qué otras formas se os ocurren?, ¿conocéis alguna biblioteca dedicada a esto?












