Entrevista a Glòria Pérez-Salmerón, presidenta electa de IFLA - BiblogTecarios

Entrevista a Glòria Pérez-Salmerón, presidenta electa de IFLA

Glòria Pérez-SalmerónEl currículum y la personalidad de Glòria Pérez-Salmerón hacen que el suyo sea uno de los nombres más conocidos en el ámbito bibliotecario. No en balde hace escasamente un mes tomó posesión de su nueva responsabilidad como presidenta electa de IFLA, noticia que tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano en las recientes jornadas de FESABID. En aquel mismo momento se comprometió —como sólo cabía esperar de su afabilidad— a responder a nuestras preguntas. Con nuestro más efusivo agradecimiento, aquí está el resultado de esa entrevista.

¿Cuál es exactamente el papel de IFLA? ¿Hasta qué punto escuchan su voz los altos estamentos nacionales e internacionales? ¿Puede con certeza el bibliotecario “a pie de mostrador” sentirse respaldado y animado por la comunidad profesional a través de IFLA?

La Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas es el principal organismo internacional que como voz global representa los intereses de las bibliotecas y de los usuarios. Y en nombre de ambos, bibliotecarios y usuarios representados por la sociedad en general, defiende e impulsa acciones para proporcionar una oferta de servicios bibliotecarios de calidad y, aún más, emprende iniciativas para mantener la garantía de acceso a la información para el desarrollo de los individuos y sus comunidades en todo el mundo.

La IFLA nos representa en la ONU, UNESCO, WIPO, IFRRO y en otros estamentos internacionales relacionados con la sociedad de la información y la cultura, y consigue su liderazgo a nivel internacional con posicionamientos, declaraciones, manifiestos y otras acciones; y confía a las asociaciones profesionales nacionales los aspectos necesarios en cada uno de los países miembros.

Cualquier bibliotecario y profesional de la información está respaldado por IFLA aunque no sea consciente de esta realidad.

La advocacy que ejerce IFLA, la defensa y promoción de la profesión y del acceso a la información, la extiende de forma inclusiva a todo el universo bibliotecario y a los intereses de la ciudadanía; por eso cualquier bibliotecario y profesional de la información está respaldado por IFLA aunque no sea consciente de esta realidad.

Nuestro nuevo plan estratégico 2016-2021 contempla realizar un trabajo a nivel local para que todos los profesionales tengan el apoyo de su colectivo profesional y perciban el sentido de pertenencia a una comunidad profesional global liderada por la IFLA.

Aunque con sede en la Koninklijke Bibliotheek (La Haya), resulta evidente que IFLA es refractaria al riesgo del eurocentrismo, y se esfuerza por huir de la exclusividad anglosajona, de lo que son buena prueba los centros de información en diferentes idiomas (árabe, chino, ruso y para el área francófona africana) y la celebración de diversos caucus durante los congresos periódicos de la IFLA. Siendo el español la segunda lengua materna del mundo con más hablantes y el segundo idioma de comunicación internacional tras el inglés, ¿cuál es el peso real de los profesionales hispanohablantes en el seno de IFLA? ¿Se verá reforzado tras tu elección para la ocupar la presidencia de IFLA?

Sí, si, la sede de IFLA, igual que las sedes de EBLIDA y LIBER, está en la Koninklijke Bibliotheek gracias a su generosidad y también a las facilidades que las leyes holandesas aplican a las fundaciones y organizaciones no gubernamentales sin ánimo de lucro por instalarse en su territorio. Y, tal como apuntas, un alto porcentaje de los miembros de la IFLA son europeos, quizás por la larga tradición entre las instituciones bibliotecarias del norte de Europa de pertenecer a asociaciones profesionales y en relación con su forma de implicarse activamente en la defensa de la profesión. Es como si ser miembros de las organizaciones profesionales que les representan a varios niveles estuviera en su ADN y por eso se asocian, porque para estas instituciones bibliotecarias no podría ser de otra manera; por este motivo, la mayoría se convierten en miembros de la Federación líder mundial que es la IFLA.

Los miembros de otras regiones del mundo están creciendo de forma exponencial; sin embargo, aún es bajo el porcentaje de miembros de la sección LAC [Latino América y el Caribe]. En IFLA, preocupados por la expansión del activismo en LAC y conscientes de las dificultades de algunas asociaciones de la región para lograrlo, estamos incluyéndolas en los talleres de BSLA [Building Strong Library Associations] e invitamos a participar a las asociaciones a las que por sí mismas les costaría llegar hasta IFLA. Además en el Caucus hispánico celebrado en Ciudad del Cabo el pasado 15 de agosto de 2015 acordamos definir un plan estratégico de las Asociaciones Bibliotecarias en LAC para tener un diagnostico de la situación y proponer las consecuentes medidas y objetivos de implicación del sector en la Federación.

Permitidme añadir que desde que llegué a la Junta de Gobierno de la IFLA en 2013 he participado activamente en muchas de las reuniones celebradas en LAC y creo que, además de la Oficina Regional en México, ven en mí a una aliada, mediadora y portavoz del colectivo español que poco a poco va teniendo más miembros implicados en IFLA.

El español es uno de los idiomas oficiales de la IFLA y la presencia de varios miembros hispanohablantes en la Junta de Gobierno y, en este caso, en la Presidencia Electa seguro que va fortaleciendo su uso no solo en las comunicaciones que se generan sino también impulsando la participación de hispanohablantes en las actividades, congresos y reuniones de la Federación.

¿Cuáles son las funciones y tareas a las que se hace frente desde la presidencia de IFLA? En concreto, ¿qué diferencia a la presidencia electa (cargo del que tomaste posesión a finales del pasado mes de agosto tras una rotunda victoria en los oportunos comicios) de la presidencia digamos “efectiva” que desempeñará Donna Scheeder hasta el año 2017? Personalmente, ¿de qué manera influirá tu dilatada experiencia en las líneas de trabajo que abordarás desde esta nueva responsabilidad internacional?

La más importante tarea de la Presidenta es, valga la redundancia, presidir y moderar la Junta de Gobierno encargada de la dirección profesional y económica de IFLA. También la representa en los actos legales y formales.

Ahora soy Presidenta Electa 2015-2017, lo que aquí llamaríamos vicepresidenta, hasta que en agosto de 2017 Donna Scheeder me pase el testigo de líder para asumir la Presidencia 2017-2019. Además, ex oficio formo parte del Comité Ejecutivo de la Junta de Gobierno y del Comité Profesional que coordina la labor de todas las unidades dentro de la Federación responsables de las actividades, las políticas y los programas profesionales (Secciones, Programas Estratégicos y Grupos de Interés); Comité que está formado por los presidentes de las distintas Divisiones de la IFLA, y que estos dos próximos años está Presidido por la catalana que reside y trabaja en Noruega Maria-Carme Torras i Calvo, con la que trabajo estrechamente, unidas por confianza mutua y la visión que tenemos sobre el futuro de la IFLA.

Asumiré directamente la coordinación de una iniciativa sobre el cambio de mentalidad para lograr la visión de las bibliotecas como activos críticos de la comunidad.

Soy además fideicomisa de la Stichting IFLA Foundation, fundación encargada de promover el apoyo, colaboración, intercambio de información, educación, investigación y desarrollo dentro del ámbito de la biblioteca y el sector de servicios de información en general. Adicionalmente, esta Fundación busca proteger, preservar, y documentar el patrimonio cultural escrito e impreso, y todo eso está relacionado con estos objetivos.

Mi experiencia en el ámbito de la biblioteca pública, en la dirección de la Biblioteca Nacional de España, y en el mundo asociativo COBDC, FESABID, EBLIDA y en la misma IFLA ha inspirado aspectos clave del próximo Plan Estratégico y, por poner un ejemplo, entre otros asuntos asumiré directamente la coordinación de una iniciativa sobre el cambio de mentalidad para lograr la visión de las bibliotecas como activos críticos de la comunidad.

¿Cuáles son las nuevas direcciones estratégicas de IFLA y en qué iniciativas clave se concreta el nuevo Plan Estratégico diseñado para el periodo 2016-2021? ¿De qué modo pueden las bibliotecas y sus profesionales participar en su realización?

En la IFLA vamos a trabajar nuestro plan estratégico —sobre el que podéis encontrar más información en la web de IFLA— estos próximos años a través de cuatro direcciones estratégicas:

• Las Bibliotecas en la Sociedad, con la idea de formar las bibliotecas para construir sociedades cultas, informadas y participativas; de capacitarlas para que actúen como proveedores clave de información, educación, investigación, cultura y participación social.

• Información y conocimiento, construyendo un marco que favorezca el acceso equitativo a la información y al conocimiento, independientemente de su formato y localización. Esto facilitará que las bibliotecas actúen como catalizadores de la innovación, capaces de facilitar la creación y reutilización de contenidos por parte de sus comunidades.

• Patrimonio Cultural, prestando apoyo a las bibliotecas y trabajaremos en estrecha colaboración con nuestros socios para salvaguardar el patrimonio cultural en sus diversas manifestaciones, incluyendo la expresión tradicional, histórica, autóctona y contemporánea.

• Capacitación, elevando la voz de las bibliotecas y los bibliotecarios a nivel nacional, regional (continental) y global, desarrollando una agenda de representación que refuerce la capacidad de los miembros de la IFLA para defender con eficacia el papel de las bibliotecas como actores fundamentales del cambio político, económico y social.

Estas direcciones se concretan en varias iniciativas clave que inspiran los programas y las actividades de la Federación.

IFLA es consciente del valor social y estratégico de las bibliotecas en general y de la biblioteca pública en particular.

En cuanto a la participación, los programas van dirigidos todos los miembros de la IFLA que en la actualidad están contribuyendo en consensuar este ambicioso plan estratégico y por supuesto, siendo inclusiva como la IFLA es, a todos los que profesionales, asociaciones e instituciones que manifiesten interés en este desarrollo. La IFLA es consciente del valor social y estratégico de las bibliotecas en general y de la biblioteca pública en particular, y está acabando el diseño de un programa de apoyo e impulso de advocacy desde las bibliotecas que va a poner su acento en las bibliotecas públicas. Se trata del IAP [International Advocacy Program].

Tras la Declaración de Lyon, suscrita hasta la fecha por cerca de 600 bibliotecas importantes, asociaciones y entidades profesionales de todo el mundo, ¿crees que finalmente Naciones Unidas reconocerá la trascendencia del acceso a la información y el papel de los intermediarios (bibliotecas, archivos…) en su propuesta de Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible?

Estamos de enhorabuena porque la ONU ha tenido en cuenta nuestra llamada. En IFLA fuimos audaces y tuvimos la visión de movilizarnos para reclamar el acceso a la información como pilar básico para el desarrollo sostenible. Y estamos muy orgullosos de haber conseguido con esa llamada iniciada con la Declaración de Lyon, a nivel internacional, y secundada con otras acciones a nivel nacional, que el acceso a la información se haya definido como uno de los pilares de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En la Agenda se cita que la alfabetización universal es parte de la visión de la ONU para el 2030 —“un mundo en el que la alfabetización sea universal”— y la mejor forma de medir este avance es tener un indicador que contribuya a conocer el índice del acceso a la información en todos los países.

Ahora, después de su aprobación en la sede de la ONU en New York, es el momento de que las asociaciones de bibliotecarios nacionales se ofrezcan a sus países para trabajar en detalle las acciones de los planes nacionales de desarrollo basados en la Agenda 2030.

Tuve la oportunidad de contribuir en este proceso como interlocutora de IFLA ante el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y las Cancillerías de Argentina y Uruguay, y FESABID se ha ofrecido a trabajar con la Administración española los aspectos relacionados con el plan nacional de acceso a la información.

¿Podría IFLA impulsar otras iniciativas para velar conjuntamente por los derechos de los autores, los ciudadanos y las bibliotecas o combatir las políticas abusivas de algunos proveedores de bases de datos o información?

IFLA está trabajando también en el impulso de una herramienta universal sobre las excepciones y limitaciones de los derechos de autor para las bibliotecas.

IFLA ya está trabajando en los aspectos vinculados a los derechos de autor y en un marco legal equilibrado entre los autores y los usuarios de las bibliotecas. Ha estado participando activamente con la OMPI [Organización Mundial de la Propiedad Intelectual], en la propuesta del Tratado de Marraquech para facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso. Y en la actualidad está llevando a cabo reuniones regionales para impulsar la ratificación de los distintos países con la finalidad de lograr cuanto antes la veintena de países necesarios para que se convierta en un tratado internacional.

Además, la Federación está trabajando también en el impulso de una herramienta universal sobre las excepciones y limitaciones de los derechos de autor para las bibliotecas.

Desde la presidencia de FESABID, ¿cómo se percibe el panorama asociativo de los profesionales de la información y la documentación en España? ¿No existe cierta descompensación territorial o peligro de competencia entre las meras asociaciones y los colegios profesionales? ¿Puede ser ésta una de las razones que explican la debilidad de la profesión frente a los gestores políticos? De ser así, ¿cuál son los pasos que, a tu juicio, deberían darse para enmendar esta situación?

Deberíamos esforzarnos para que se nos visualizara de forma común con una voz global del sector.

Asociativamente hablando estamos bastante atomizados en España y, aunque a menudo coincidimos en criterios y posicionamientos sobre los temas que nos preocupan, deberíamos esforzarnos para que se nos visualizara de forma común con una voz global del sector.

Los políticos en gran medida desconocen nuestra profesión y cuánto podemos aportar a la sociedad con nuestro trabajo y tesón. Esto no deja de ser una tarea pendiente marcada en nuestra agenda, pero aún por completar. Mientras no lo consigamos vamos a seguir siendo débiles. Avanzar en este sentido tiene mucho de revolucionario y poco de funcionario, y somos muchos los profesionales que estamos en la nómina de la función pública. Quizás veríamos las cosas de forma diferente si tuviéramos que demostrar nuestra competencia para renovar nuestros contratos de trabajo.

¿Cómo percibes la situación del empleo en nuestro sector profesional? ¿Se ajusta la oferta académica a las necesidades de nuestra sociedad, especialmente en España? ¿Somos conscientes de lo que realmente podemos aportar?

Mi percepción es que en general, hasta la fecha, los bibliotecarios no hemos sido capaces de vernos como agentes motores de la gestión de la información en mayúsculas.

No creo que seamos conscientes de lo que nuestro sector puede aportar a la sociedad.

Dejadme que sea un poco extremista para provocar la reacción que creo que necesitamos. Puede que nuestro inmovilismo nos esté abocando a permanecer en los puestos de trabajo más tradicionales, como bibliotecas, archivos y centros de documentación y no tanto lanzándonos a las oportunidades laborales relacionadas con las tecnologías de la información y la gestión del conocimiento en empresas y organizaciones diversas. Bien, y esto me lleva a responder las siguientes preguntas formuladas en este apartado: la oferta académica responde a los planteamientos clásicos de los que hablaba y no, no creo que seamos conscientes de lo que nuestro sector puede aportar a la sociedad, de lo que los profesionales podemos aportar. Y sinceramente creo que podemos aportar mucho y bueno.


Glòria Pérez-Salmerón es Licenciada en Documentación por la Universidad de Barcelona y en Biblioteconomía y Documentación por la Escola Universitària Jordi Rubió i Balaguer (Barcelona); y Postgraduada en Dirección y Gestión de Bibliotecas por la Universitat Pompeu Fabra y en Gobierno y Administración Pública en la Sociedad de la Información: Gobierno electrónico por la Universitat Pompeu Fabra y la Escola d’Administració Pública de Catalunya. Ha tenido diferentes responsabilidades en la administración local y autonómica en los ámbitos de Bibliotecas y Administración Electrónica. Entre 2010 y 2013 fue directora de la Biblioteca Nacional de España. Presidió FESABID (Federación Española de Sociedades de Archivística, Biblioteconomía, Documentación y Museística) entre 2008 y 2010, cargo que ocupa nuevamente desde octubre de 2014. Vicepresidenta de EBLIDA (European Bureau of Library – Information and Documentation Associations) hasta 2015; en agosto de este año ha tomado posesión como Presidenta Electa de la IFLA.

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Como inmigrante digital, en ocasiones siento cierto vértigo ante las aportaciones de los colegas que se hallan a años luz de mi experiencia (y de otros muchos bibliotecarios) en el ámbito de las nuevas TIC. Creo que será bueno tomar, de vez en cuando, algún respiro y poner los pies en el suelo, proporcionando un toque de la realidad cotidiana de muchos de nosotros a las valiosísimas aportaciones de nuestros inquietos y afortunados compañeros. Será nuestro grano de arena para luchar contra la creciente brecha digital que se está abriendo entre los bibliotecarios.

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  2. By karina

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