Hipólito Escolar Sobrino - BiblogTecarios

Hipólito Escolar Sobrino

A Hipólito Escolar Sobrino lo conocemos la mayoría de nosotros por ser el autor del famoso “Manual de historia del libro”. Esta pequeña gran obra nos ha ayudado en el estudio de historia del libro, de las bibliotecas, la encuadernación y la ilustración a partes desiguales pero necesarias. Estudiantes, opositores y eruditos le estamos muy agradecidos por su labor. Sin embargo, este personaje fue además de escritor, bibliotecario y editor. Hoy recordamos su amplia trayectoria.

Hipólito nació en Navalmanzano (Segovia) en 1919. Se cuenta que en sus años mozos tuvo como profesor a Antonio Machado. Era una época convulsa (la guerra civil no tardaría en estallar) en la que los que hoy se consideran personajes eminentes, parte de la historia de la literatura que hemos estudiado, daban clase en los sitios más insospechados. Tal vez influencias como ésta lo marcaran en el futuro. Más tarde, en 1935, se trasladaría a Madrid y viviría en la Residencia Fundación del Amo, dirigida a beneficiarios de las becas creadas por el filántropo Gregorio del Amo. En la facultad de Filosofía y Letras de la Complutense acabaría licenciándose en Historia Medieval en 1942, además de participar como profesor auxiliar de árabe.

 

GREDOS

En 1944, “con más ingenuidad que medios”, como decía el propio Hipólito, participó en la fundación de la editorial Gredos (continuaría como consejero durante muchos años hasta su renuncia en 1976). El objetivo consistía en llenar el vacío existente en libros científicos y de estudio en español. Sus compañeros en tan magna empresa fueron sus amigos de la facultad Julio Calonge, Severiano Carmona y Valentín García Yebra. Tras los titubeos y pérdidas iniciales, la incorporación de José Oliveira Bugallo, con su conocimiento del negocio editorial y una importante aportación económica, permitió que el proyecto siguiera adelante.

Por otra parte, la publicación de ediciones anotadas y bilingües para estudiantes de clásicos grecolatinos fue un gran acierto. Por aquellos tiempos las lenguas clásicas se estudiaban durante años en los institutos y resultaba un mercado nada despreciable que era conveniente explotar. Poco a poco el ámbito de edición se amplió a la lexicografía y la filología hispánica. Hoy Gredos es un referente en este tipo de ediciones en nuestro país.

 

LAS BIBLIOTECAS

En 1944 aprueba las oposiciones al cuerpo de Archivos y Bibliotecas y en 1947 es nombrado director de la biblioteca Francisco Villaespesa, de Almería (la cual tenía su origen en la Biblioteca del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Almería). Junto a otros intelectuales de la ciudad, Celia Viñas (autora de poesía infantil) y Jesús de Perceval (pintor y escultor representante del movimiento indaliano), pone en marcha un proyecto pionero de extensión cultural. Se trataba de llevar a la biblioteca conferencias, lecturas en voz alta, conciertos o exposiciones. Algo que en nuestro tiempos ya cuesta llevar a la práctica en algunas bibliotecas, imaginémonos entonces lo que podría suponer.

En 1952 regresa a Madrid para trabajar en la comisaría de Extensión Cultural. Allí crea la Biblioteca de Iniciación Cultural, por medio de la cual se desarrolló un préstamo de documentos a distancia para toda España, con envíos a pueblos donde no podían acceder a libros. Esta iniciativa tuvo un gran éxito y se puede contar como un hito en la historia de la animación a la lectura.

En 1962 se le nombra vocal de la Comisión de Información y Publicaciones Infantiles y Juveniles (CIPIj), ya desaparecida. Como curiosidad, esta comisión vigilaba concienzudamente, entre otras obras, los cómics. Entonces eran vistos únicamente como un entretenimiento para niños. La comisión se encargó de intervenir en la clasificación de los contenidos, limitando en cierta manera el desarrollo de la historieta más adulta por peligrosa para los infantes que era más que probable se acercaran a leerla.

Más tarde sería nombrado secretario de la Dirección General de Archivos y Bibliotecas y en 1968, asesor del gobierno brasileño para la creación de la Biblioteca Nacional de Brasilia, así como de una red de bibliotecas públicas brasileñas. Finalmente, tomó la dirección de la Biblioteca Nacional Española en 1976, cargo que ostentó hasta su jubilación en 1985. Durante este tiempo publicó algunos artículos interesantes en el diario El país en defensa de las bibliotecas.

 

SU LEGADO

Cuentan sus hijos que cuando se jubiló, lejos de deprimirse por el parón después de tantos años de vida ajetreada, volcó toda su energía en escribir los libros que había tenido siempre en su cabeza y que, por falta de tiempo, no había podido completar. Así publicó en total más de 30 libros, entre los que se cuentan sus tempranas traducciones de la Guerra de las Galias en los inicios de Gredos, hasta los innumerables manuales sobre historia del libro y las bibliotecas. Fallecería en Madrid a los 90 años.

En 2011, el Ministerio de Cultura adquirió su archivo personal. Nos consta que debe ser rico debido a su larga trayectoria y diversa actividad. Documentos de investigación, informes y memorias para el ANABAD, documentos relativos a su gestión de Gredos o de la dirección de la BNE, así como la correspondencia con personajes importantes de la cultura y el mundo bibliotecario y editorial.

 

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María Benitez

Bibliotecaria, documentalista y community manager en formación constante. Me apasiona navegar por la red en busca de noticias y nuevos datos acerca del mundo del libro, la edición, las bibliotecas y las redes sociales. A través de este pequeño espacio trato de transmitir mis inquietudes y descubrimientos. Siempre a la caza de aquello que me resulta más llamativo, más curioso y poco conocido.

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  1. By RobertoSotoArranz

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