FAQs sobre oposiciones a bibliotecas (y III) - BiblogTecarios

FAQs sobre oposiciones a bibliotecas (y III)

apuntesY aquí regresamos con nuestra última y apasionante entrega de las FAQs sobre oposiciones a bibliotecas. Esperamos que os hayan sido de interés y que os sirvan para aclarar un poquito vuestras dudas sobre el “mundo oposición”. Cualquier consulta adicional, requerimiento de aclaración o reclamación al respecto me la podréis hacer notar en los comentarios a este post. Sin más preámbulos, la definitiva tanda de preguntas.

En la última respuesta a la última pregunta de la anterior entrega de las FAQs nos instabas a estudiar para las oposiciones. Pero, ¿qué tenemos que estudiar?
Para cubrirme las espaldas os diría que “todo lo que entre en el temario”. Dicho temario variará, dependiendo de la escala a la que optemos y el ansia de sangre del tribunal de oposición, entre 40, 60 u 90 temas aproximadamente, más legislación. Serán bastante diferentes de estudiar según el tipo de prueba.

¿Cuáles son los tipos de pruebas con los que me pueden torturar?
La moda actual a la hora de establecer exámenes de oposición dicta tres modalidades bastante comunes. Ojo, que no siempre coincidirán en el mismo proceso selectivo y además hay variantes según la creatividad del tribunal (la de preguntas cortas es una de ellas):

  • Test. Una especie de “quién quiere ser millonario” o “trivial” de las bibliotecas. Pueden aparecer preguntas generales como “¿qué tipo de lenguaje documental son los tesauros?”, así como otras fruto de mentes muy rencorosas como “¿qué tipo de daño hace en los libros el pececillo de plata?”.
  • Prueba de desarrollo. En las bases se especifican unos temas, más o menos amplios, que el opositor deberá desarrollar previo sorteo durante un tiempo dado. En ocasiones se tendrá que leer delante del tribunal. La pregunta del millón es: ¿“mi tema es el tema que el tribunal quiere que ponga o sólo es el que yo me imagino que quieren que ponga”?. A ella se suma el hecho de que no es extraño que aparezcan en el listado cosas como “Internet y la biblioteca”. A ver cómo acertamos.
  • Prueba práctica. Aquí cabe casi cualquier cosa. Desde ordenación de CDUs complejas, hasta resolución de conflictos, pasando por catalogación y planificación de actividades. Al igual que con la prueba de desarrollo cabe la misma duda: ¿es esto lo que quiere el tribunal? A mí me encantaría plasmar en mi ejercicio una actividad de extensión bibliotecaria invitando a tocar a la biblioteca a las Nancys Rubias, por eso de aprovechar que Mario Vaquerizo se ha metido a bibliotecario, ¿pero le gustará al tribunal?

Antes de continuar, que nos perdemos, ¿qué es el tribunal de oposición del que hablas?
El tribunal de oposición está conformado por todas aquellas valientes personas de infinita paciencia encargadas de:

  • Controlar el proceso de oposición.
  • Establecer las bases y el temario.
  • Inventar/captar preguntas para el test.
  • Plantear las preguntas prácticas.
  • Corregir los exámenes (pobres).
  • Poner las puntuaciones y establecer notas de corte.

Atención: es muy diferente el tribunal de las personas que están allí vigilando lo que haces durante la prueba. Por lo general, salvo exámenes orales, sólo te encontrarás con otros funcionarios encargados de asegurar el buen funcionamiento del proceso.

¿Cómo preparo los test?
Es importante leer mucho (pero mucho mucho), memorizar fechas que nunca más necesitarás (nunca me olvidaré de ti, máquina de papel continuo inventada en 1799), normas (oh, desaparecida ISO 2788, eras mi favorita hasta ser sustituida por la ISO 25964-1; bueno, siempre me quedará la ISO 690), instituciones (con el poco respeto que parece que se le tiene a nuestra profesión es impresionante la cantidad de asociaciones, federaciones y consorcios que hay por el mundo adelante), personajes destacados (¿porqué sigo sabiendo que Allen Lane inventó el libro de bolsillo y no recuerdo dónde puse mis gafas hace un minuto?), campos MARC (856, eres el Lady Gaga de las oposiciones, siempre presente en todas) y siglas variadas. Recomendable revisar los test bibliotecarios, no sólo por la soltura que nos da a la hora de enfrentarnos al examen real, sino porque a veces (sic) se repiten preguntas. Es una manera de arañar puntuaciones (a estas alturas “¿quién puso la primera pregunta sobre el foxing en un test?” debería ser pregunta de test).

Me toca una prueba de desarrollo. ¿Cómo hago? ¿No hay un temario específico para mi oposición a auxiliar de biblioteca al ayuntamiento de mi pueblo?
Lo siento chicos, no siempre lo hay. La solución varía entre adquirir temarios de academias y/o bajarlos de internet (en E-Lis hay unas cuantas amables personas que han colgado sus apuntes, así como en Bibliopos o Universo Abierto) y adaptarlos a tu convocatoria específica e ir así conformando tu propio temario a base de información procedente de viejos apuntes, libros y artículos en acceso abierto en internet.

Trivial bibliotecario, juego de mesa de la temporada.

¿Compensa realmente apuntarse a una academia?
La pregunta del millón. Como opositora que ha aprobado sin pisar una podría aprovechar este momento para lanzar un crudo alegato en contra de las mismas, pero no lo haré porque no creo que haya que demonizarlas y sé que han ayudado a mucha gente. Las academias tienen años de experiencia preparando a opositores, cuentan con temarios ya elaborados que van actualizando periódicamente y profesores especializados en las materias. A mucha gente le es imposible estudiar sola, no se logra organizar, no tiene disciplina para ello o, simplemente por cuestiones personales o laborales, no tiene tiempo para elaborar sus propios temas. En estos casos apuntarse a una academia puede ayudar a llevar un ritmo de estudio adecuado, a motivar y a ofrecer una base firme.

¿Y para los exámenes prácticos?
Aquí sí que puedo decir que las academias o cursos específicos pueden aportar una perspectiva adecuada. A menudo las bases no especifican en qué consistirá la prueba práctica, por lo que precisamos de alguien que nos guíe sobre las posibilidades que hay. Una solución alternativa, y que sirve especialmente para la escala de auxiliar, es la de “amigo que justo trabaja en el tipo de biblioteca en la que estoy opositando”. Podéis aprovechar y freírlo a preguntas sobre el funcionamiento diario en su centro y tendréis asegurada una visión verídica. Aseguraros que sea alguien con el que no os importe perder el contacto posteriormente. Es probable que luego no quiera saber nada más de vosotros.

Oh, no. Nos hemos olvidado de la legislación ¿Y la legislación?
Tranquilos. Es muy raro que pregunten por legislación general (Constitución, Estatuto de los trabajadores, Estatutos de autonomía, etc.) más allá del test. Recomiendo leerse bien las leyes, tratar de entenderlas en lo posible (sobre todo las específicas de la institución que organiza el proceso selectivo) y de nuevo hacer bastantes test. No es bueno obsesionarse con su estudio si no contamos con mucho tiempo. Con frecuencia el porcentaje de este tipo de preguntas no es muy alto. Otra cuestión es la legislación específica relacionada con el trabajo bibliotecario, pero ésta viene incluida en forma de temas.

He estudiado mucho, me lo sé todo. Ahora cuéntame cómo va lo del examen en sí.
El día indicado deberás acudir al espacio especificado en una disposición publicada en el boletín oficial correspondiente. A partir de la hora marcada llamarán por orden alfabético a los opositores, que deberán ir provistos de su DNI y algún material escriptóreo (lápiz del número 2, bolígrafo azul, pluma de ganso…). Muy importante: si la persona no está, no oye, no escucha o no atiende, le pasa el turno. Cuidado también con dispositivos electrónicos. Por lo menos en Galicia ni siquiera te dejan pasar el móvil al aula.

Y después del examen ¿qué? ¿cuánto pasa entre una y otra prueba y entre examen y notas?
Los tiempos dependerán del número de opositores y otros factores específicos de la propia administración. A veces las bases especifican el tiempo que no debe pasar entre prueba y prueba. Pero así como lo especifican pueden sacar una rectificación para ampliar dicho plazo. Mientras, seguiremos esperando. Y estudiando.

¿Cómo me entero de las notas y todo eso?
Antiguamente sólo teníamos el tablón de anuncios de la administración (modalidad que siguen poniendo en práctica hábilmente muchos ayuntamientos), así como los boletines oficiales. Hoy, con todas estas cosas maravillosas de internet, existen portales específicos donde consultar o, en su defecto, los boletines correspondientes disponibles online. Se trata de algo que nuestra lectura favorita de cabecera (la bases de la oposición) deberá especificar explícitamente.

¿Y si no estoy de acuerdo con una nota?
Reclamas según el procedimiento expuesto en las bases. Se tratará de remitir una instancia a la administración con tu pega en los días posteriormente inmediatos al examen. Suele ser habitual en los test donde es bastante habitual que planteen preguntas dudosas y/o con la solucción errónea.

Relajación después de aprobar.

Una vez que tengo mi aprobado… ¿ya está?
Bueno, depende. Puede que haya que pasar por el proceso del concurso, en cuyo caso tendrás que esperar a que se baremen los méritos de todos los que hayan llegado hasta este punto. Sino, lo normal es que sólo se aprueben un número de personas igual al de plazas disponibles (aunque veces también se aprueban a más personas para tener “recambios” para interinidades) y lo único que tendrás que hacer es entregar una serie de documentación especificada en… ¡Las bases!.

En esta administración me pueden enviar a varios destinos ¿cuándo sabré qué opciones tengo?
Una vez apruebes y tengas todo entregado deberían publicar una lista de plazas y citaros en un sitio para escoger destino. La elección se realizará según orden de nota y dando normalmente preferencia a la promoción interna. Previamente debería haberse dado un concursos de traslados…

¿Cómo que concurso de traslados? ¿Qué es eso? ¿Otro examen?
No, tranquilo. Cuando se crea una plaza, la administración tiene la obligación de ofrecérsela a los funcionarios de carrera que estén trabajando en ese momento. Esto debería hacerse siempre antes del proceso selectivo pero a veces, demasiadas veces, por alguna razón que no acabamos de entender, se organiza durante o después (si es que se hace).

¿Y una vez que elijo destino, ya está?
Está cuando salgas en el boletín oficial correspondiente. Desde ese momento sueles tener un mes para incorporarte a tu puesto de trabajo, salvo casos excepcionales de cubrir bajas temporales y otras de estas situaciones extraordinarias tan comunes en nuestros ayuntamientos.

He pasado todos los exámenes, sé que por mi nota tengo plaza, pero aquí sigo, esperando a que salga alguna resolución oficial que lo confirme y que me permita entregar los papeles/tomar posesión.
Ajá. Sí. Yo también.Bienvenido al club. Desde octubre ¿y tú?. A veces se presentan reclamaciones al último examen, a la baremación de los méritos, nos pilla en medio de periodos vacacionales, no hay sitio en el boletín oficial (tienen un cupo de disposiciones que publicar y si no se puede no se puede), alguien se pone enfermo y bueno, seguramente los extraterrestres también tienen algo que ver en el asunto. Tranquilidad, paciencia, y sigue mirando el boletín oficial mientras haces yoga.

Finalmente me gustaría recordar a todos los compañeros caídos en combate. Preparar una oposición no es fácil. No sólo compites contigo mismo (como ocurre durante tu vida académica en la que no hay cupos de aprobados), sino también contra los demás, que también han pasado su tiempo preparando la prueba y seguramente se merecen igual que tú esa plaza. A todos aquellos que lo desean pero aún no lo han conseguido los animo a que si es su aspiración no lo dejen pasar y que se centren en ello durante una temporada. Puede que estés unos meses sin ver la luz del sol o el interior de tu bar favorito, pero es necesario. Y ya sabéis, es una carrera de fondo en la que hay que insistir porque no siempre tenemos todas las circunstancias de cara, así que hay que aprovechar para que cuando el momento sea propicio para aprobar estés preparado. ¡Mucha suerte a todos en el futuro!

The following two tabs change content below.

María Benitez

Bibliotecaria, documentalista y community manager en formación constante. Me apasiona navegar por la red en busca de noticias y nuevos datos acerca del mundo del libro, la edición, las bibliotecas y las redes sociales. A través de este pequeño espacio trato de transmitir mis inquietudes y descubrimientos. Siempre a la caza de aquello que me resulta más llamativo, más curioso y poco conocido.

Latest posts by María Benitez (see all)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *