
El crowdfounding llega a las bibliotecas… ¿y eso es bueno o malo?
El pequeño pueblo de Shutesbury, en el que apenas viven 2.000 personas, necesita un nuevo edificio para su biblioteca. El edificio que ocupa actualmente la biblioteca fue construido hace 110 años y no cuenta con agua corriente, inodoro, espacios para poder realizar sus actividades de animación lectora, espacio para poder consultar los fondos, mesas de estudio o consulta, espacio para ordenadores… vamos, que tienen un serio problema infraestructura y no es una de las "Litle free library" que hay por EE.UU.
Ahora la pregunta del millón: ¿la gente está dispuesta a ayudar económicamente a la biblioteca para hacer un nuevo edificio?... … … pues parece que sí. A través de iniciativas de crowdfounding y marketing de sensibilización social cuentan ya con más de 200.000 dólares donados altruistamente por personas que creen en el proyecto y quieren que la biblioteca cuente con unas instalaciones dignas. (De toda esa cantidad hay una persona que donó 150.000 dólares… ¡impresionante!)
Ahora bien, por aquí (y más en la situación económica en la que nos encontramos), pedir dinero a los ciudadanos para temas de bibliotecas u otros servicios sociales no lo vemos bien (¡y con razón!) porque se supone que ya lo pagamos todo a través de los impuestos… pero, ¿seríamos capaces de arrimar el hombro si una biblioteca lo necesitase ó arrimar el hombro una vez sería abrir una puerta para que “los de arriba” piensen que este tipo de cosas las podemos pagar (otra vez) los ciudadanos?
Me gusta la iniciativa… pero me dan miedo “los de arriba”. Ahí lo dejo… vuestro turno.

Comentarios en Twitter:
@BiblogTecarios Bueno,si devuelven los impuestos al ciudadano y él decide invertirlos en su bib, malo ceder a que nos continuen ahogando
— Begonya Ferre (@BegonyaFerre) May 23, 2012
@BiblogTecarios No es más justo pagar algo más por servicios de lujo, y no pagar por acceder a la info, la formación y la cultura?
— Begonya Ferre (@BegonyaFerre) May 23, 2012
@ireneblan @JulianMarquina hay cosas q no deberían dejars en manos d la caridad i/o voluntariedad d la gente.Aunq se agradece la implicación
— sílvia sansegundo (@llunarium) May 24, 2012
@JulianMarquina el #crowdfounding es bueno. Volver a pagar x servicios x los q se supone q ya hemos pagado??
— Paloma Partido (@palomapartido) May 24, 2012
@JulianMarquina @BiblogTecarios Nos deberían informar de los costes reales de los servicios, para q veamos si realmente se cubren los costes
— Paloma Partido (@palomapartido) May 24, 2012
@JulianMarquina Puede haber mucha solidaridad con el #crowdfounding, y se aplaude, pero, y los servicios públicos? #cultura #bibliotecas
— Renny Granda (@rennygranda) May 24, 2012
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Comentarios
23 Julio 2010
17 horas 35 mins
Bueno, el problema aquí es...¿dejamos que se acomoden "los de arriba" aportando nosotros el fondo y haciendo lo que tendría que ser su trabajo? porque en ese caso, yo optaría porque se fuesen del poder y dejar la gestión de las bibliotecas al pueblo llano...no sé...esto a pequeña escala está bien, pero no nos van a dejar, son demasiado "dignos".
19 Julio 2010
29 semanas 2 días
Muchas gracias por tu comentario Fuensanta... ainnsss... si nos dejasen a nosotros manejar las cuentas como cambiarían algunas cosas... :)
24 Enero 2011
1 día 20 horas
Prometías ser provocador y es evidente que has cumplido con creces, Julián, planteando una cuestión en absoluto baladí. Y lo haces con una habilidad indiscutible. Para empezar, nos propones un caso que a priori nos impulsa a tomarlo como ejemplo y responder afirmativamente: que sí, que estaríamos dispuestos a arrimar el hombro. Y es que últimamente estamos muy sensibilizados con las necesiades... Pero luego sueltas como quien no quiere la cosa una verdad como un tempo que obliga a echar el freno, al menos para reflexionar: ¡eh, que eso ya lo pagamos con nuestros impuestos! ¡Anda! ¡Pues es verdad! Y es que las bibliotecas públicas no son servicios gratuitos (perdón por el auto-link) ¿Debemos, entonces, asumir directamente un nuevo gasto para solventar las necesidades bibliotecarias de nuestra localidad?
Sale entonces a relucir nuestro indignado espíritu para gritar: ¡no! Porque políticos y gestores de la cosa pública deben cumplir con su obligación y administrar nuestros dineros (que no son suyos, aunque algunos lo olviden) para que no sea necesario llegar a soluciones extraordinarias como ésta. Debemos, por lo tanto, utilizar los mecanismos que tengamos en nuestra mano para que los responsables gestionen como deben (y sean castigados si no lo hacen; pero ése es otro debate). Vale: urnas, movilizaciones... quizá consigan el objetivo (no hay que cejar en el empeño y demostrar que las bibliotecas no son un gasto, son una inversión). Pero mientras tanto ¿qué?
Tienes toda la razón al manifestar que si entramos al trapo corremos el riesgo de que "los de arriba" consideren normal que volvamos a pagar por los servicios bibliotecarios. sí que, a la hora de la verdad, deberemos valorar la situación real, ventajas e inconvenientes, beneficios y riesgos en cada caso concreto, así como su repercusión.
Para terminar, no obstante, quisiera hacer un breve comentario al caso de Suthesbury, pequeña localidad rural ubicada en el estado norteamericano de Massachusetts. El sistema estadounidense es en lo económico sumamente más liberal que el europeo y no digamos que el español (la mejor prueba es el hasta ahora prácticametne inexistente sistema de seguridad social en los Estados Unidos). Independientemente de que allí la presión fiscal sea o no mayor que aquí, el "sistema" está montado de otra manera, sobre una mentalidad social distinta a la nuestra. Por eso no siempre es posible ajustar sus modelos a nuestra realidad. Me viene a la cabeza el caso de los discutidos biblio-voluntarios y, claro está, el caso que nos propones se ajusta mejor a su forma de entender la colaboración social (mucho más liberal, individualizada) que la nuestra (basada en el peso de la Administración o "papá Estado", que al fin y al cabo maneja el capital de todos). Y como no quiero abrir un debate sobre asuntos de política económica, hasta aquí puedo escribir.
19 Julio 2010
29 semanas 2 días
Muchas gracias por tus palabras, por tu comentario y por los enlaces que aportas y que enriquecen al post Rafael... como siempre, al quite y grande... ;)
Pues precisamente ayer asistí a una charla en el Caixaforum de Barcelona sobre la financiación en ONG y las perspectivas de obtener recursos privados.
Se hablaba de los donantes, del crowdfunding, de la importancia de seguir modelos como el americano y abandonar la idea de subvenciones públicas porque estas van a desaparecer.
Muy bonito pero las ONG no podemos hacer en 6 meses lo que los norteamericanos hacen desde hace 50 años y no podemos cambiar la mentalidad social en 4 dias sobre el mecenazgo, como decía también el diputado Carles Campuzano.
Pero la perla de la sesión fue el comentario de Carlos Balado,director de obra social de la CECA que hablando de priorizar proyectos dijo "las bibliotecas puede que ya no sean prioritarias si tenemos internet". La verdad es que todavía no sé si oí bién el comentario o no..porque si lo dijo de verdad era para lanzarse encima de él y decirle cuatro cosas..prefiero pensar que lo oí mal porque si no, con esta mentalidad dudo yo que la sociedad esté preparada para esto.
19 Julio 2010
29 semanas 2 días
Pufffffffff... con la boca abierta me he quedado con esa frase que comentas: "las bibliotecas puede que ya no sean prioritarias si tenemos internet"... espero que no fuese verdad porque sino es para echarle de comer aparte... :S
(Muchas gracias por compartir con nosotros tu comentario) ;)
24 Julio 2010
9 semanas 1 día
Que temita Julian!!
La verdad, me quedé pensando en la cuestión de arremangarnos y conseguir recursos para algo que ya debería tenerlos...
Y si, parece que uno se la hace muy fácil a "los de arriba", pero si pienso por un momento con el corazón contestaría que por la biblioteca cualquier cosa es válida. Si pensamos en las implicancías más allá de los sentimientos (como debe ser), estamos en problemas. Lo que es un derecho no debe estar en discusión.
Pero la realidad a veces sorprende (te lo dice una argentina).
19 Julio 2010
29 semanas 2 días
Tema complicado, verdad Jessica?... Por el corazón daríamos todo lo que estuviese a nuestro alcance (incluso si lo pensáramos con la cabeza) para los temas que nos apasionan o nos ayudan en cualquier momento en nuestras vidas. Todo es valorar sus pros y contras... :)
12 Enero 2011
34 semanas 5 días
SI al crowdfunding cuando no implica desembolso de dinero ni recaudación de materiales o elementos o realización de obras que no son provistos por quiénes tienen la obligación de hacerlo. Es decir, si por ejemplo para realizar jornadas, charlas o talleres culturales, de capacitación y de entretenimiento, clubes de lectura, etc. en definitiva actividades de extensión bibliotecaria en los cuales participen voluntarios y usuarios que quieran sumarse, porque se sienten parte de la biblioteca y quieren colaborar de alguna forma.
Ahora , NO al crowdfunding de bomberos, para intentar apagar los incendios que por culpa de desidia, incompetencia o negligencia de los responsables de la gestión y las finanzas o de los organismos que las mantienen se dan en las instituciones.
El crowdfundig como fenómeno social es muy interesante y brinda muchas oportunidades para realizar proyectos y contribuir al bien común. Pero a mi entender no debe ser utilizado como herramienta excusa para solucionar problemas.
Sin embargo, coincido plenamente con Rafael cuando menciona que los modelos deben ajustarse de acuerdo a las realidades y necesidades particulares de cada país, a su historia, sus costumbres, su tradición.
No veo mal que en algunos casos por ejemplo los vecinos ayuden de alguna manera a la biblioteca de su barrio, de la cual seguramente se siente orgullosos, y con gusto quieren colaborar. Pero no creo que como regla general sea adecuado que los ciudadanos se hagan cargo de cuestiones que son responsabilidad de los funcionarios y del gobierno. Con ese criterio si faltaran insumos e inversión en hospitales o en escuelas públicas, se podría caer en la tentacíón de recurrir a estas soluciones.
19 Julio 2010
29 semanas 2 días
Muchas gracias por tu comentario Diego... buenísima tu frase: "SI al crowdfunding cuando no implica desembolso de dinero ni recaudación de materiales o elementos o realización de obras que no son provistos por quiénes tienen la obligación de hacerlo."
La ayuda desinteresada de cualquier ciudadano por ayudar en algo que cree siempre es bien recibida... el problema puede llegar a ser si "los de arriba" ven que este tipo de actividades dan bastantes frutos y hay recortes en inversiones... :(
30 Agosto 2011
35 semanas 4 días
Hola Julián.
Pues te cuento que para mí ha sido un gran post; qué buena forma de cautivar a las personas.
Te cuento que en Colombia y sobre todo en Medellín, existen las bibliotecas comunitarias o populares (las cuales abordé en un post), están han surgido por iniciativa propia de las comunidades y por tanto se mantienen con los aportes que las mismas puedan hacer. Ante este tipo de situaciones, yo sí haría mi aporte y sé que muchas personas también lo harían.
Por lo pronto le compartiré el post a la Red que reune este tipo de bibliotecas para ver qué opinan ellos, incluso, y porque no, para realizar una iniciativa parecida.
Muchas gracias Julián por tan grandioso aporte.
Saludos.
19 Julio 2010
29 semanas 2 días
Hola Jaider,
Muchas gracias por tu comentario... y rescato el post al cual haces referencia en el mismo... :) Bibliotecas Populares: labor titánica en comunidades marginadas de Medellín
Lo que sí se puede decir es que el crowdfounding es bueno según la situación en la que se encuentre cada proyecto y según los objetivos finales del mismo. La situación que comentas la veo como una situación en la cual este tipo de iniciativas puede llegar a ser (y lo son) beneficiosas... pero ahora mismo, la situación en la que se encuentra España, llega alguien de arriba y dice que tenemos que pagar las bibliotecas entre todos cuando ya las estamos pagando... :S son temas que dan qué pensar.
Espero un próximo post tuyo hablándo de la Red y si hacen algo del tipo de crowdfounding... :)
Saludos,
[...] unos días Julián Marquina publicó en Biblogtecarios ‘El crowdfunding llega a las bibliotecas… ¿y eso es bueno o malo?’, que cuenta la experiencia de un pequeño pueblo estadounidense llamado Shutesbury, en el que la [...]