Bibliotecas y salas de estudio: ¿se pueden compaginar? - BiblogTecarios

Bibliotecas y salas de estudio: ¿se pueden compaginar?

Todos los años por estas fechas, un aluvión de estudiantes universitarios invaden las bibliotecas con el fin de sacar adelante esas asignaturas que siempre se nos han resistido a todos.

Tal es la demanda, que en algunos casos se amplían los horarios, incluyendo fines de semana o festivos.14753580373_0107d8c95f_o

Hasta aquí todo correcto, porque no hay cosa que me satisfaga más que ver bibliotecas o centros de documentación llenos de usuarios en busca de información… ¡un momento!, ¿he dicho en busca de información?, perdonad, quería decir en busca de un sitio que podría estar ocupando alguien que sí consulta información de la propia biblioteca.

Esto, amigos míos, es un problema que se lleva arrastrando desde hace mucho tiempo, y que podría resolverse disponiendo de dos tipos de salas: una sala de estudio y otra de consultas. Como en algunas bibliotecas el presupuesto y el espacio no da para tales propósitos, se forma una amalgama de usuarios con diferentes intereses y que pueden incluso llegar a perjudicar a la propia biblioteca.

Os lo explicaré mejor con un ejemplo:

“La biblioteca municipal X, tiene una sala mixta, es decir, una sala de estudio y de consulta a la vez que consta de 120 puestos para tal propósito. También cuenta con un aula de acceso libre a internet con 25 plazas y una sala infantil de 60.

Pero durante la época de exámenes, los usuarios se multiplican por tres, quedando reducida a sala de estudio, sin dar prioridad a la consulta y al préstamo, y desviando incluso usuarios que llevan su propio material de estudio al aula de acceso libre y a la sala infantil (donde el mobiliario no es el adecuado y, por supuesto, no está indicado para tales fines).”

Pero ¿qué hacer ante la falta de espacio?

Bueno, es una situación complicada, pero al ser temporal, nos permite crear un protocolo que pueda, por lo menos durante esta época, compaginar salas de estudio y de consulta sin perjudicar ni a unos ni a otros:

  • Si la biblioteca posee una sala común o mixta, se reservarán espacios para la consulta en sala y para el servicio de información y referencia. Esto permitirá que, tanto un tipo de usuario como otro puedan hacer uso de la biblioteca con total tranquilidad.
  • En la medida de lo posible, no se asignarán espacios como sala de estudio ni en el aula de acceso libre a internet ni en la sala infantil, ni en la hemeroteca. Por varios motivos:
    • No están acondicionados para ello
    • Los servicios que estas salas ofrecen son muy específicos: acceso a internet, acceso a la lectura y al servicio de préstamo para los más pequeños y acceso a publicaciones periódicas respectivamente.
  • Si es factible, se acondicionará una sala de estudio específica para esa época de demanda. Muchas bibliotecas universitarias, al no tener espacio suficiente, recurren a aulas de la propia universidad.

Como podéis observar, siguiendo este sencillo protocolo se consigue compaginar, durante la época de exámenes, a los usuarios que sólo demandan la biblioteca como parte de su proceso de estudio y a los usuarios que requieren de servicios de consulta y de préstamo. No dejando de lado ni a unos ni a otros.

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Fuensanta Martínez

En este blog pretendo dejar mis inquietudes sobre la que viene siendo mi profesión actual, documentalista web, sin embargo trataré otros temas dentro de la rama de la Biblioteconomía y la Documentación, basándome tanto en las opiniones de usuarios como de profesionales de la información, además de añadir mi opinión sobre nuevas perspectivas que vayan apareciendo.

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