Cuando Inés cumple 8 años, los papás le permiten ir al colegio sola. Al principio le gustó la idea, pero pronto el camino comenzó a resultarle aburrido. Desde entonces, varias de las personas con las que se encuentra diariamente en su itinerario, se convierten en personajes imaginarios como “Rok Pototú”, “Míster Bolo”, “Pobre Fifí”, el