
Tecnologías de la información
Formatos de codificación
Enviado por SaulEquihua el Mié, 09/05/2012 - 19:30.
Varias tecnologías aplicadas han expandido recientemente las posibilidades y capacidades de los metadatos, aumentando su riqueza en la descripción y facilitando el acceso a los documentos. Estas herramientas suministran una mayor semántica y estructuración de los documentos, permitiendo más opciones de trabajo con los datos y los metadatos.
La interoperabilidad junto con términos como metadatos se utiliza como aspectos cotidianos a nivel bibliotecológico cuando se habla del manejo de la información y la codificación de la misma.
En Internet los metadatos son datos acerca de recursos informativos asociable en la red. No obstante que el concepto metadatos y su significado ha sido atribuido a Jack Mayers (1960), se puede decir que los bibliotecarios han creado metadatos durante siglos, pero el nombre es nuevo. Los registros bibliográficos construidos utilizando clasificaciones y reglas de catalogación pueden verse como metadatos.
Empresa y Tratamiento de Documentos
Enviado por LauraMartinez el Vie, 27/04/2012 - 01:40.En la actualidad y cada vez más a una gran velocidad, las instituciones públicas y las empresas sufren una creciente invasión de documentos de índole muy diversa. Es por ello que ante esta problemática acudí a una charla La gestión documental y la logística que organizaba la Cámara de Comercio en Alicante. Allí se habló de que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia en el campo de los sistemas de información y poco a poco van incorporando nuevas tecnologías para que su día a día se haga más fácil. Pero a pesar de ello todavía existen empresas que se tienen que poner las pilas si no quieren quedarse atrás.
Ramón Plá Simó (Director comercial del grupo Item:profesionales de la informática desde 1978) afirma que el 80% de la información de una empresa está en sus documentos y es aquí donde ofrecen soluciones documentales: el SGED. Un sistema de información pensado para la gestión: archivo y recuperación de documentos, entendidos estos como los diferentes soportes que contienen la fuente previa de información de una organización. Pero ¿cómo las conecta? pregunta que lanza a los asistentes: secretarias de dirección, administrativos, jefes, gerentes, técnicos.
Según la ICA y la GD parte del sistema de la empresa está desarrollado con el propósito de almacenar y recuperar documentos. Cada empresa crea su propia imágen organizativa, cuentan con los documentos electrónicos pero además con protección de permisos sobre carpetas.
Google Drive: agitación en la nube
Enviado por PabloGarcia el Mié, 25/04/2012 - 09:05.Después de semanas de revuelo y multitud de rumores en la Red, llega el servicio de almacenamiento en la nube de Google: Google Drive.

La nueva herramienta online ofrece un espacio gratuito de 5 GB, donde no sólo podemos almacenar archivos, sino también crearlos, compartirlos y colaborar en línea de forma segura. Un disco duro virtual al que accedemos a través de una cuenta de Google, que nos permite alojar todo tipo de documentos (PDF, vídeos, fotos...) con un tamaño máximo de 10 GB y visualizar de forma directa treinta formatos de archivo diferentes.
De la fotocopia compulsiva al libro personalizado
Enviado por RafaelIbañez el Lun, 16/04/2012 - 11:59.
No es precisamente nostalgia lo que siento al recordar aquellos tiempos afortunadamente ya pasados. Nuestra biblioteca era entonces un minúsculo reducto nada funcional, con unos fondos sumamente exiguos organizados en unas estanterías de acceso cerrado que separaban las salas de lectura de adultos y niños. Si bien las mañanas eran relativamente tranquilas —oportunas para revisar albaranes, catalogar, organizar fichas, revisar catálogos editoriales…—, las tareas que nos ocupaban las jornadas vespertinas eran fundamentalmente dos: atender el servicio de préstamo (manual, por supuesto) y hacer fotocopias. Y acaso era ésta última la más frustrante: páginas y páginas fotocopiadas para que los usuarios —fundamentalmente escolares— realizasen sus pequeños trabajos académicos, más o menos afortunados. Lo cierto es que aquello me parecía muy poco enriquecedor: por supuesto, para mí, obligado así a realizar una tarea repetitiva hasta el absurdo (toda una tarde fotocopiando reiteradamente las mismas páginas); pero sobre todo para los niños que, de esta manera, copiaban los contenidos sin, en muchos casos, comprender lo que transcribían.
Han pasado ya muchos años de esto y, lógicamente, las nuevas tecnologías han introducido modificaciones en los procesos. Pero los principios que impulsaban esta práctica no parecen haberse modificado en exceso. La biblioteca abandonó aquellas minúsculas instalaciones para expandirse hasta convertirse en una red urbana con (de momento) casi una decena de sucursales, todas ellas dotadas de servicio público de acceso a Internet. De esta manera, ahora son muchos los niños que —en lugar de fotocopiar páginas de las enciclopedias y el resto de las obras de referencia existentes en las salas— imprimen lo que encuentran en la Red, en muchos casos igualmente sin preocuparse por comprender lo que transcribirán en sus trabajos de clase. Con estas nuevas tecnologías, es verdad, quienes trabajamos en una biblioteca nos hemos liberado (al menos en parte) de aquella absurda tarea de copista, pero no de nuestras obligaciones a la hora de formar a los usuarios en la búsqueda de información. De ahí que, por ejemplo, resulte sumamente interesante la proliferación de tutoriales para la búsqueda en Internet, tanto destinados a los niños como a los adultos.










Comentarios recientes
hace 7 horas 55 mins
hace 9 horas 25 mins
hace 10 horas 50 mins
hace 14 horas 47 mins
hace 15 horas 33 mins
hace 22 horas 46 mins
hace 1 día 7 horas
hace 1 día 10 horas
hace 2 días 8 horas
hace 2 días 11 horas