Top5 BiblogTecarios. Mayo 2011

Las cinco entradas mejor valoradas en BiblogTecarios en el mes de mayo de 2011 son las siguientes: 

  1. 140 perfiles en Twitter sobre Información y Documentación por BiblogTecarios
    • Solo han pasado 5 años de su nacimiento, y Twitter, para algunos una red social, para otros una plataforma de microblogging, ha tenido un crecimiento exponencial; y cada vez más usuarios y aplicaciones derivadas se desarrollan a su alrededor. Más allá de los debates y el amor/odio que presenta esta herramienta es innegable que en la actualidad se ha convertido en uno de los pesos pesados en Internet. Ya sea para comunicarse, para informarse, para compartir datos y recursos, o simplemente para entretenerse; entre muchas otras de sus numerosas aplicaciones y posibilidades,Twitter está muy presente en nuestro entorno y ha pasado a ser una opción muy interesante a aprovechar en el ámbito web.

      Hoy 17 de Mayo, se festeja el Día de Internet y los BiblogTecarios nos unimos a los festejos elaborando una lista con 140 perfiles de los “tuiteros” más destacados en el mundo de la Información y la Documentación para nosotros. Esta lista consta de 14 categorías que consideramos apropiadas recomendar su seguimiento dentro de nuestro universo de bibliotecas, archivos, museos, documentación e información.

      • Bibliotecas
      • Bibliotecari@s
      • Sector archivos
      • Información y Documentación
      • Bibliotecas universitarias
      • Redes de Bibliotecas
      • Asociaciones - Instituciones
      • Empresas
      • Web - Blogs
      • Formadores / Profesores
      • Sector editorial
      • Sector publicaciones / eBook / eReader
      • Documentalistas
      • Museos y/o Centros Culturales

       

  2. Algunas herramientas web para almacenar, organizar y presentar información por Diego Ariel Vega
    • En la actualidad, con la enorme diversidad de información que existe, almacenada en múltiples y variados formatos, ¿el clásico término “biblio” no resulta demasiado restrictivo y anticuado a la hora de hablar de la presentación de las referencias documentales?

      A la hora de presentar la información relevante, más allá del material textual; ¿Cómo presentamos el audio, las imágenes o los videos tan importantes en estos tiempos? ¿Acaso las imágenes y fotografías, las entrevistas y grabaciones, películas y documentales no son cada vez más numerosas y relevantes en todos los ámbitos? En el ámbito digital y electrónico, no sería más apropiado empezar a pensar en “docuwebgrafías” o “docugrafías web” (documentos + web), en “bibliografías web”, “bibliografías 2.0” o en algún término nuevo similar más abarcativo?

      ¿Es suficiente un simple listado elaborado con un procesador de textos? ¿Alcanza con un “copiar y pegar” de referencias bibliográficas e hipervínculos? ¿O acaso no existe una gran variedad de herramientas para profundizar y brindar la información de una forma más profesional, y sobre todo mucho más útil? ¿No resultará más interesante para los usuarios contar con presentaciones más dinámicas, con una mejor clasificación, con una recopilación de toda la información en sus variados formatos en un mismo lugar?

      Con  estas preguntas e inquietudes rondando por la cabeza, la idea de este artículo apunta a repasar brevemente algunas alternativas a considerar a la hora de guardar, organizar, y sobre todo presentar la información, de forma más elaborada, más ordenada y prolija, y por qué no, también más original y elegante.

       

  3. Bibliotecarios accesibles por Irene Blanco 
    • En este post me gustaría reflexionar sobre la actitud y disposición de los profesionales que trabajan en las bibliotecas pues, desde mi punto de vista, son uno de los factores más importantes en lo que al márketing de bibliotecas se refiere, ya que son determinantes a la hora de que un usuario sienta su experiencia en la biblioteca como algo positivo y su deseo de repetir la visita.

      Que las bibliotecas deben de cumplir las normas de accesibilidad pertinentes es un tema incuestionable. De hecho, son muchas las ocasiones en las que nos preocupamos y hablamos en este blog (recordemos, por ejemplo, el post de Ester Angulo), en la universidad, en foros y congresos… de cómo que las bibliotecas deben de ser accesibles para todos por igual.

      Pero igual de importante que es el acceso a las instalaciones de la biblioteca, lo es el acceso al personal de la misma ¿son los bibliotecarios accesibles?

      Son muchos los prejuicios existentes en torno a la imagen del bibliotecario o bibliotecaria y que pueden condicionar al usuario a la hora de dirigirse a ellos. Muchas veces se les identifica con personas frías, controladoras, con muchas normas que no compartes o entiendes, sancionadoras, poco agradables a la hora de resolver preguntas…

       

  4. Las Bibliotecas Escolares: esas grandes desconocidas, cómo sacar mayor provecho de ellas por Laura Martínez
    • Niños en biblioteca escolarDesde aquí quiero hacer un llamamiento a la Administración, a las instituciones educativas, docentes: maestros y profesores yprofesionales de la información porque juntos podemos conseguir que el pensamiento se haga realidad y la situación cambie: se empieze a ser consciente de la necesidad de la creación de éstas.

      La Biblioteca escolar nace de la voluntad y del convencimiento de que el mayor beneficiario es el alumno: el niño y el joven, a parte del docente. Ésta es el resultado de un proyecto compartido por la comunidad educativa, quiénes apuestan por el concepto de biblioteca como elemento básico para optimizar el aprendizaje.

      A día de hoy, todavía, por desgracia para este sector entusiasta y motivador, no se ha conseguido sacar todo el máximo provecho que puede proporcionar la biblioteca escolar. El fin es que los alumnos sean más autosuficientes y tengan un mayor sentido crítico en el uso de la información. Todo esto nos lleva a conseguir una sociedad más informada y democrática.

       

  5. Bibliotecas Universitarias: de la apuntoteca al CRAI por Antonio Casado
    • Aunque mis inicios profesionales fueron en una Biblioteca Pública del Estado, llevo casi dos décadas en bibliotecas universitarias, y por ello me preocupa el mundo de la Enseñanza, en el cual he hecho algunas incursiones, y continúo haciéndolas cuando me invitan a ello. Desde que en 1994 accedí a mi primer destino en una biblioteca universitaria, hasta la actualidad, el estado de las bibliotecas de los centros de enseñanza ha cambiado bastante. En las siguientes líneas trataré de analizar la situación en las últimas dos décadas, y el futuro de los que nos dedicamos a esta rama de la profesión.

      En otras ocasiones he denunciado en distintos foros que en nuestro país partimos de una problemática situación de partida. Los Colegios y los Institutos de Bachillerato, salvo voluntariosas excepciones o soluciones "de doble uso", suelen carecer de bibliotecarios profesionales, y por ello, no existía entre los bachilleres españoles la costumbre de acudir a las bibliotecas. Al menos, para darles el uso que nos gustaría a los bibliotecarios. Es decir, para utilizarnos como fuente de información, no como lugar para ir a estudiar con los apuntes. Por eso surgió lo que se viene llamando entre profesionales, con gran poder definitorio, la “apuntoteca”.

      Cuando comienza un curso académico, en todas las universidades, los bibliotecarios acudimos de facultad en facultad para enseñar a los alumnos de nuevo ingreso qué somos y para qué servimos. En todo este tiempo los cursos de iniciación a las bibliotecas han cambiado de nombre, de duración, de estructuras y de contenidos, pero yo, a menudo, preguntaba “De los que están aquí, ¿cuántos teníais biblioteca en vuestro instituto? ¿Cuántos la usabais habitualmente? ¿Para estudiar o para otros usos? Y ¿Qué es para vosotros una biblioteca?”. Y, ya fuesen alumnos de Ingeniería, de Derecho, de Letras, o de Magisterio, por poner ejemplos de alumnos diferentes entre sí, la respuesta que me daban casi siempre era la misma. Sí, algunos tenían biblioteca. Una sala de lectura a la que acudían cuando estaba abierta, cosa no muy habitual, o cuando los castigaban “a la biblioteca”. Y evidentemente, la atención de la misma la hacían los profesores, por turnos. Con estos antecedentes, la biblioteca universitaria era, para ellos, un lugar semejante al que ya conocían. Sí, más grandes que las de sus colegios, con más personal, con interesantes posibilidades de ligue, y con posibilidad de sacar en préstamo más y mejores materiales. Pero básicamente, un sitio para ir, sacar los apuntes, y ponerse a estudiar con ellos. Durante años las bibliotecas universitarias hemos venido siendo, para casi todos, “apuntotecas”.