Perspectivas de un feo

Perspectivas de un feoPerspectivas de un feo no es más que el reflejo de una sociedad egoísta, con miles de prejuicios enquistados y llena de víctimas y verdugos.
Se trata de un libro que nos enseña lo peor del ser humano y como determinadas vivencias terminan por marcar el camino de las personas, que no son más que títeres en manos del destino. Alfredo Frías, su principal protagonista, es una persona tímida, apocada, llena de sentimientos que pueden ir desde la ternura hasta la rabia más absoluta, pasando por el odio o la indiferencia.

Alfredo es una víctima, de sí mismo y de la sociedad, pero la línea que separa a veces a víctimas y verdugos es muy fina y fácilmente traspasable. Porque TODOS podemos ser… monstruos. Quizás este fragmento del libro os ayude a comprender mejor lo que podéis encontrar en esta fantástica obra:

“Mis padres querían que estudiara en la Universidad y me veían de abogado, quizá porque mostraba en mi apariencia física el aspecto que uno de estos tiene por dentro; mis amigos por contra sólo querían que interviniera en sus bromas a sus conocidos asustándolos; mis profesores, que pensara más con la cabeza, aunque yo, por muy malformado que esté, soy incapaz de pensar con otra parte…”

Crítica personal: 

En mi opinión es un libro que no puede dejar indiferente a nadie. Hace aflorar multitud de sentimientos casi sin darte cuenta: pena, compasión, rabia, empatía… Es una obra que deja un poso agridulce pero sobre todo te deja con ganas de leer más, de saber más sobre la historia de sus personajes, sus pensamientos, sus sentimientos. Y sobre todo deja una moraleja a tener en cuenta: todos somos o podemos ser víctimas y/o verdugos, muchas veces en función tan sólo del lugar en que nos encontremos, del aspecto físico que tengamos, o del reflejo que los demás tengan sobre quienes somos en realidad.

Conociendo al autor: 
  • ¿Cómo nace Perspectivas de un feo?

Desde niño ansié escribir una novela, pero siempre me quedaba por la primera página, donde el astronauta era raptado por los habitantes del planeta al que había llegado o cosas así. En 2010 decidí presentarme al concurso de novela Gabriel Sijé de la “alegremente” malograda CAM y, usando como base una serie de cuentos entrelazados que había escrito semanas antes, elaboré esta novela. Era mi primer intento serio de darme a conocer como escritor. Pero la novela no fue premiada. Un año después, le di unos retoques y la publiqué en un blog y, en mayo De 2012, ofrecí el manuscrito a Portilla y la publicó.

  • ¿Te has encontrado con muchos “Alfredos Frías” en tu vida o son puros personajes de ficción?

El principal Alfredo Frías soy yo. Siempre he sido una persona retraída y tímida que confiaba poco en sí y veía con bastante pesimismo
La vida. La educación católica marca mucho en ese sentido, te hace sentirte culpable por el mero hecho de existir y no te deja buscar la felicidad, que es lo más importante que hay en esta vida. Como estamos en un país todavía muy católico, sí me he encontrado muchos Alfredos Frías en distinto grado de maduración, algunos ya irrecuperables.

  • Alfredo, Abelarda, Javier, Elisa, el maníaco… ¿víctimas o verdugos?

Ambas cosas, primero víctimas de la sociedad en la que crecen y, luego, verdugos desde la convicción de que obran rectamente. Si se adoctrina a la gente en la idea del pecado y en la de que lo individual es feo y corrupto y no merece ser desarrollado en la vida, de perseguido pasa a perseguidor, no solo por envidia a los que tienen el valor de ser sus propios legisladores morales sino por la creencia de que es ese el comportamiento que se puede catalogar de “bondadoso”.

  • Dura pero real como la vida misma, así veo esta obra. ¿Qué querías reflejar exactamente?

Un estado de ánimo personal. Cuando mi padre enfermó un año antes de morir, mi madre y yo cargamos con su cuidado y me di cuenta de que la gente es mucho más fría de lo que aparenta. Yo estaba en aquellos momentos pasando por unas circunstancias extremadamente difíciles pero la gente que se aproximaba a nosotros mostraba un grado de frivolidad e insensibilidad por lo que nos estaba ocurriendo que me dolía bastante. Yo quería mostrar un poco mi protesta por la soledad a que se nos condena en un mundo en que no se tienen en cuenta los sentimientos tanto como los goles de Cristiano Ronaldo.
Pero todo eso lo quise reflejar con unos toques de sarcasmo y humor, que es una especialidad mía que durante toda mi vida me ha ayudado a defenderme del rechazo de los demás.

Editorial: Portilla Foundation
Autor: Luis Rafael García Lorente
Referencia bibliográfica: García Lorente, Luis Rafael. Perspectivas de un feo. [S.l.]: Editorial Portilla Foundation, 2012. 58 p.
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Beatriz Ovejero

Actualmente trabajo en una biblioteca pero me interesa el mundo de la información y la documentación en general. Aunque no podría decantarme por un único aspecto de la profesión, actualmente estoy más centrada en todo lo relacionado con las redes sociales, la gestión de contenidos, la gestión del conocimiento, etc. Este espacio pretende dar cabida a algunas de mis reflexiones y compartir algunas de mis ideas. Intento estar en constante evolución y aprendizaje, por lo que son bienvenidos todos los comentarios, impresiones y opiniones que queráis compartir y que puedan enriquecer mis puntos de vista.

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