Ni contigo ni sin ti... (o sobre la ministerialidad de la Cultura)

Ni contigo ni sin tí tienen mis males remedio (o sobre la ministerialidad de la Cultura)

Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio,  contigo porque me matas y sin ti porque me muero. Así empezaba una añeja canción. Y eso mismo podría decirse de la relación de área de Cultura con los distintos gobiernos, que le han reconocido, o no, categoría ministerial, según el parecer de cada uno. Tras las recientes elecciones generales celebradas en España, se ha estado especulando sobre el futuro del Ministerio de Cultura: si seguiría existiendo, si se fusionaría con Educación o, incluso, se planteó que pasaría a Presidencia, con el rango de Secretaría de Estado. Finalmente las dudas se solventaron el pasado día 21 cuando se hizo público el reparto de carteras, entre ellas, la de Educación y Cultura, finalmente fusionadas en una y adjudicada al jurista y sociólogo José Ignacio Wert Ortega. Las competencias en bibliotecas, archivos y museos han pasado a una Secretaría de Estado.

Pero la existencia de manera independiente del Ministerio de Cultura no es algo que se haya planteado por vez primera en esta nueva legislatura, la Décima desde el restablecimiento de la Democracia en nuestro país. Comienzo un recorrido por las carteras ministeriales que ha habido y dejado de haber desde la proclamación de D. Juan Carlos I como Rey de España, dos días después del fallecimiento del anterior Jefe de Estado, el 20 de Noviembre de 1975.

22 de Noviembre de 1975. Juan Carlos jura ante las Cortes y “hereda” al Presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, que llevaba en el cargo desde Enero de 1974, cuando sucedió como Presidente del Gobierno a Torcuato Fernández Miranda (profesor de Derecho Político del Príncipe Juan Carlos y uno de los “padres” de la Transición), el cual había asumido interinamente el cargo tras el asesinato del anterior Presidente Luis Carrero Blanco, volado por ETA el 20-XII-1973. Arias es ratificado en diciembre del 75 y nombra su segundo gobierno (el primero con el Rey) pero no existe cartera de Cultura. Las competencias sobre bibliotecas, archivos y museos están integradas en el Ministerio de Educación y Ciencia, cuyo titular era Cruz Mtínez. Esteruelas (a quien se recuerda por “inventar” el examen de Selectividad) hasta el 12 de Diciembre de 1975, siendo sustituido por el diplomático Carlos Robles Piquer, quien ocupará la cartera de Educación y Ciencia hasta Julio del 76. En esa fecha, el Rey destituye a Arias como Presidente y las Cortes le presentan una terna de candidatos de entre los cuales designa a Adolfo Suárez González. Suárez nombra ministro de Educación y Ciencia a Aurelio Menéndez, catedrático de la UAM y futuro Magistrado del TC quien estará en el cargo hasta el final del primer mandato de Suárez. En Julio del 76 Adolfo Suárez gana por mayoría absoluta las primeras Elecciones Generales y designa nuevo gobierno, pasando a la cartera de Educación y Ciencia Íñigo Cavero Lataillade, profesor de Derecho, abogado y académico de la Real de CC. Políticas. Fue miembro del “Contubernio de Múnich”. El 4 de Julio de 1977 Adolfo Suárez hace una remodelación ministerial y crea una cartera hasta entonces inexistente: El Ministerio de Cultura y Bienestar Social. Una interesante denominación, asociando el bienestar de la Sociedad a la Cultura, que se perderá –lamentablemente- en posteriores remodelaciones. Se integran en él la Dirección General de Patrimonio Artístico, Archivos y Museos, y la de Difusión Cultural, del Libro y Bibliotecas, antes ambas en Educación y Ciencia. Es la Legislatura Constituyente. Se hace cargo de la cartera el jurista Pío Cabanillas Gallas (padre del futuro ministro portavoz del gobierno Pío Cabanillas Alonso). Durante su mandato se regulan los descuentos a la publicidad de libros en los medios de comunicación públicos. Y sobre todo, se aprueba la Constitución, que regula la defensa del Patrimonio Cultural, Artístico y Monumental y los museos, bibliotecas y archivos de titularidad estatal, sin perjuicio de su gestión por las CC.AA. Dos meses antes también se aprueba el RD 2832/1978 regulador del 1% Cultural.

En 1979 Suárez gana de nuevo las elecciones y comienza la I Legislatura, nombrando Ministro de Cultura al ex Rector de la Universidad de Sevilla, Manuel Clavero Arévalo, que fue profesor del propio Adolfo Suárez y del futuro Presidente Felipe González. En 1980 se hace cargo de la cartera el catedrático Ricardo de la Cierva y Hoces, historiador y químico, quien había sido Director Gral de Cultura Popular y Presidente del Instituto Nacional del Libro Español, y estado al frente de la Editora Nacional. En 1980 es nombrado Íñigo Cavero, que ya había estado al cargo de las bibliotecas y los archivos cuando fue Ministro de Educación y Ciencia. Tras la dimisión de Suárez y el 23-F el nuevo Presidente es Leopoldo Calvo-Sotelo, que nombra titular de Cultura a la profesora de la USE Soledad Becerril Bustamante, siendo la primera ministra desde que lo fuera, de Sanidad, Federica Montseny, en 1936, durante la II República. Ponente del Estatuto de Autonomía Andaluz, fue la última titular de Cultura por la Unión de Centro Democrático. Permaneció en el cargo hasta las elecciones del 82 que dieron el triunfo al PSOE de Felipe González.

1982. Comienza la II Legislatura. Ministro de Cultura, Javier Solana Madariaga, catedrático de Física, sobrino-nieto de D. Salvador de Madariaga. Ocupó la cartera durante legislatura y media, hasta 1988, en que pasó a Educación y Ciencia. Durante su mandato se promulgó la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español, que trata del papel conservador y gestor de bibliotecas, archivos y museos e inspiró las leyes autonómicas que la complementan. También se aprueba la Ley 7/1985 reguladora de las Bases de la Administración Local que obligaba a los municipios de más de 5.000 habitantes a la creación de bibliotecas municipales, y la OM de 25-3-87 que regula la Agencia Española del ISBN, como órgano independiente tras la supresión del antiguo INLE en 1986. Le sustituyó en 1988, mediada la III Legislatura (que comenzó en Junio del 86), el escritor Jorge Semprún Maura, nieto del Presidente Antonio Maura. Procedía del exilio comunista en Francia, en donde utilizó el pseudónimo Federico Sánchez. Como ministro, estuvo enfrentado a la línea guerrista pero pese a ello continuó tras las elecciones del 89. Durante su mandato se aprobó el RD 582/1989 por el que se aprueba el Reglamento de Bibliotecas Públicas del Estado y el establecimiento del Sistema Español de Bibliotecas. Un texto legal que fue básico, importante y muy necesario, porque sustituía al anterior, de 18 de Octubre de 1901. Semprún fue ministro hasta la primera mitad de la IV Legislatura (el 3er mandato de Felipe González), siendo sustituido en 1991 por Jordi Solé Tura, uno de los siete Padres de la Constitución de 1978 (lo fue en representación del PSUC al que llegó desde la Organización Comunista de España). Durante su mandato se celebró en Sevilla la Exposición Universal conmemorativa del V Centenario del Descubrimiento de América, y también los Juegos Olímpicos de Barcelona, dos grandes logros internacionales, pero también se remodeló la BNE y se dictó la OM de 6-10-92 regulando su acceso, se consiguió la instalación en España del Museo Thyssen-Bornemisza y el Centro de Arte Reina Sofía (hasta entonces de exposiciones temporales) se transformó en Museo Nacional de Arte Contemporáneo, trasladándose allí los fondos antes en el edificio del antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo (hoy Museo del Traje), y trasladándose también el Guernica, desde su sede en el Casón del Buen Retiro, filial del Prado. La V Legislatura (4º mandato del PSOE, 1993) se estrena con nueva ministra, Carmen Alborch Bataller, profesora de Derecho en la Universidad de Valencia, que había sido en su comunidad autónoma Dra. Gral. de Cultura y luego Directora del IVAM. Fue la última ministra de Cultura de González.

En 1996 El PP gana las elecciones y comienza la VI Legislatura. El nuevo Presidente, José María Aznar López, agrupa las carteras de Educación y de Cultura y nombra titular del ministerio unificado a la abogada Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, procedente de la Unión Liberal y sobrina del poeta Jaime Gil de Biedma. Funcionaria del Cuerpo de Técnicos de Administración Civil del Estado, fue Jefa de Servicio de Turismo, Jefa de Gabinete del Dtor. Gral del Libro y Cinematografía y luego pasó a ocupar tres direcciones generales del Ministerio de Cultura con la UCD.  En 1999 Aguirre pasa a la Presidencia del Senado y es sustituida en Educación y Cultura por el hasta entonces titular de Administraciones Públicas, Mariano Rajoy Brey. Jurista de formación y registrador de la propiedad. Durante su mandato se aprueban las pautas del Consejo de Europa de la Oficina Europea de Asociaciones de Bibliotecas, Información y Documentación (EBLIDA) sobre legislación y política bibliotecaria europea. Las elecciones del 2000 dan de nuevo la victoria al PP y comienza la VII Legislatura. Aznar nombra ministra del ramo a Pilar del Castillo Vera, denominándose el ministerio como de Educación, Cultura y Deportes. Profesora de Derecho en la UNED, era directora de Nueva Revista de Política, Cultura y Arte y presidenta del CIS. Durante su mandato se aprobaron la Ley del Cine y la Ley del Museo del Prado, y se inauguraron la ampliación del MNCARS y el Museo Nacional del Traje.

2004. Gana las elecciones el PSOE de J. L. Rodríguez Zapatero y comienza la VIII Legislatura. Se vuelven a separar en dos los ministerios de Educación y de Cultura. La Cartera de Cultura le es asignada a la hasta entonces Consejera de Cultura de Andalucía, Carmen Calvo Poyato, profesora de Dcho. Constitucional. Durante su mandato se encargó de los fastos del IV Centenario de la publicación de la 1ª parte del Quijote e inició la devolución a la Generalidad de Cataluña de los documentos hasta entonces en el Archivo General de la Guerra Civil. Preparó el Plan Integral Antipiratería y la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual de Junio de 2006, así como el anteproyecto de Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas y de la Ley del Cine. También se comienza a aplicar, el 21-03-2007, la Directiva Europea que establece el canon por el préstamo de libros, que se fija en 20 céntimos por ejemplar, que deberán pagar las administraciones titulares de las bibliotecas públicas a las entidades gestoras de derechos de autor, como CEDRO. En 2007 se remodela el gobierno y el hasta entonces director del Instituto Cervantes, el escritor César Antonio Molina, accede a la cartera de Cultura. Durante su mandato se aprueba el Manual de Buenas Prácticas para la persecución de los delitos contra la propiedad intelectual y comienza la persecución contra las páginas de enlaces Peer to peer. Pero lo más importante es que se aprueba la Ley 10/2007 de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, que sustituye a la 9/1975 del Libro. Una ley que tardó demasiado en gestarse y que lamentablemente pudo haber sido mucho mejor, la cual comenté en su día en otro artículo. Continúa en el cargo en la IX legislatura, tras la 2ª victoria de Rodríguez Zapatero, siendo criticado por su apoyo a la SGAE y a otras entidades de gestión de derechos de autor, así como por la persecución a los cibernautas, que piden su dimisión. También se promulga el RD 2063/2008 sobre el ISBN, que elimina su obligatoriedad, vigente desde su implantación en 1972.

En Abril de 2009 es nombrada ministra la guionista Ángeles González-Sinde Reig, anteriormente Presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Ha destacado por su apoyo al sector cinematográfico y por la llamada “Ley Sinde”, en realidad la disposición final 43ª de la Ley de Economía Sostenible, que pretendía regular la propiedad intelectual persiguiendo fuera del ámbito judicial a las páginas de descargas y enlaces y creando una Comisión que habría de decidir sobre qué páginas deben cerrarse. Miles de cibernautas expresaron continuamente su oposición (http://www.internautas.org) y se creó el Manifiesto en Defensa de los Derechos Fundamentales en Internet. Durante su mandato se aprobó el Real Decreto 1638/2009 por el que se aprueba el Estatuto de la BNE http://www.bne.es/es/LaBNE/Docs/estatutoBNE2009.pdf el cual sustituye al de 2001. En Mayo de 2010 se degrada el estatus de la BNE, suprimiéndole la categoría de Dirección General, lo que provoca la dimisión de su Directora. El 23 de Diciembre de 2010 se privatizó la gestión del ISBN que pasó del Estado a la Federación de Gremios de Editores de España. En 2011 se aprobó la nueva Ley del Depósito Legal, la 23/2011, que sustituye a los impresores por los editores como sujetos obligados a tramitar el DL ante la administración cultural. También se empezó en 2011 a cobrar la expedición del ISBN y se aprobó el Real Decreto 1708/2011 de creación del Sistema Español de Archivos y regulación de dicho sistema y su régimen de acceso http://www.boe.es/boe/dias/2011/11/25/pdfs/BOE-A-2011-18541.pdf  veintidós años después que se crease el Sistema Español de Bibliotecas y sólo dos días antes de las elecciones generales.

El 20-N se celebran elecciones generales anticipadas, obteniendo la mayoría absoluta el candidato del PP y ex ministro de Educación y Cultura, Mariano Rajoy. Comienza la X Legislatura y Rajoy vuelve a unificar ambos ministerios en uno solo, Educación, Cultura y Deporte, nombrando titular al jurista y sociólogo José Ignacio Wert, técnico superior y jefe de servicio en su propio ministerio y en el CIS. Políticamente militó en la UCD y en el PDP. Ha nombrado Secretario de Estado de Cultura a José María Lasalle Ruiz profesor de Derecho y diputado portavoz del PP en la Comisión de Cultura del Congreso en la anterior legislatura. El nuevo Ministro de Educación, Cultura y Deporte ha prometido desarrollar una nueva forma legal de mecenazgo para sustituir la política de subvenciones, y continuar la persecución contra la piratería, si bien matizando que sólo se perseguirá a quienes se lucren con las páginas de descargas ilegales, y no a quienes únicamente se beneficien (usuarios).

Resumiendo, hemos tenido tres modalidades: Cultura integrada en Educación y Ciencia y luego independiente, sólo Cultura, con la UCD, y luego con el PSOE. Cultura fusionada con Educación, con el PP. De nuevo separada, con el PSOE, y de nuevo unidas, otra vez con el PP. ¿Qué es mejor? ¿Qué beneficia más a las bibliotecas y a los centros culturales y documentales? En realidad, da lo mismo. El posible beneficio no radica en el nombre que aparezca en el membrete de las cartas y en el logotipo de las placas, sino en que el político al cargo (llámese Ministro, Secretario de Estado o Subsecretario) se tome en serio su trabajo, disponga de un equipo de directores generales y técnicos competentes con ganas de trabajar y buenas ideas y disponga de suficiente presupuesto para llevarlas a cabo. Y sobre todo que nunca dejen de contar con la opinión de los técnicos, ya sean los del propio ministerio o los de otras administraciones, representados en diferentes comisiones de cooperación o a través de las asociaciones profesionales.

Espero que el nuevo equipo político recién llegado no deje de hacerlo y no caiga en algunos errores del pasado en los que incurrieron los unos y los otros. Al fin y al cabo, en el mundo de la Cultura –como en el resto de la Administración- los técnicos y los políticos estamos condenados a entendernos. Que así sea.

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Cuaderno de bitácora sobre Gestión Cultural y del Patrimonio, Museología, Bibliotecas Universitarias-CRAIs en el EEES, Asociaciones y Asociacionismo Profesional, y Gestión y Desarrollo de la Colección. Estudios: • Licenciado en Gª e Historia por la UCM, Especialista en Historia del Arte. • Postgrado de Especialista en Archivística por la UCLM. • Diploma de Estudios Avanzados de Doctorado en Humanidades. • Suficiencia investigadora por el Dpto. de Hª del Arte de la UCLM. Bibliotecario desde 1993, primero en la Biblioteca Pública del Estado en Toledo y luego en la UCLM. Actualmente, responsable de la biblioteca del campus científico-tecnológico de Toledo. Ha sido Secretario Regional y Presidente de ANABAD-CLM, y miembro de los consejos federales de ANABAD, FEAGC y FESABID, así como profesor colaborador de la Facultad de Humanidades de Toledo.

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