
Los códigos QR en la biblioteca
Enviado por AmandaMarin el Mar, 06/03/2012 - 05:00.
En la biblioteca del Campus de Bellvitge del CRAI de la UB tenemos unas guías de usuario muy elaboradas pero poco consultadas. Para solucionar esta falta de consulta, pensamos que los códigos QR podrían ser una buena herramienta para promocionarlas, ¿por qué?
Bien, nuestros usuarios vienen a la biblioteca a varias cosas pero, cuando se trata de buscar bibliografía utilizan básicamente 2 métodos:
- Me pillo la bibliografía del profe, miro el numerito en el catálogo, me voy a la estantería y le echo un vistazo
- Voy al mostrador y pregunto: ¿Qué tenéis en la biblioteca sobre cirugía del pie? A lo que nosotros les remitimos a la estantería y allí seleccionan.
Aprovechando esta manera de funcionar, pensamos,… ¿dónde van los usuarios a consultar? ¡A la estantería! Pues bien, acerquemos los recursos virtuales a los físicos para que los usuarios lleguen a ellos. Así que, en la misma estantería, les colgamos los códigos QR con el mensaje: “Queréis consultar más recursos de Podología”
Bien, lo que parecía una gran idea se ha convertido en uno de los múltiples letreritos que tenemos colgados por la biblioteca y que parece que nadie entiende.
Para ser sinceros, os diré que una vez vi a un usuario enfocando con el móvil el código. Indescriptible la emoción que sentí :)
Entonces, ¿qué hacemos mal? Desarrollamos buenos productos para nuestros usuarios, dedicamos horas al estudio de recursos, se invierte dinero en ofrecer lo último de lo último, pero… ¿realmente nuestros usuarios necesitan estos servicios? No sabría decir si somos nosotros que no sabemos llegar a ellos o simplemente es que montamos servicios que no les son necesarios.
¿Alguno de vosotros tiene la respuesta? ¡Porqué me sentiría enormemente agradecida de conocerla!
Ahora también hemos introducido los códigos QR para promocionar nuestra presencia en las redes y los cursos de formación que ofrecemos… Sigo sin ver a nadie apuntarles con el móvil :(
A veces tengo la sensación que perdemos de vista las necesidades de nuestros usuarios y nos liamos con proyectos que nos gustan, pero que no acaban de encajar con lo que ellos quieren.
De todas maneras, la idea sigue pareciéndome buenísima, aunque a nuestros usuarios parece que no ;)











Comentarios
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Noticia de última hora, que creo vale la pena mencionar.
Me acaban de comunicar que ayer tarde un usuario, no de los más jóvenes, nos felicitó por la aplicación de los códigos QR :)
Que sea excepción no es buena notícia, pero que alguien esté contento con el servicio ofrecido, siempre lo es.
Gràcies Laura Anton por notificármelo!
Querida Amanda, me acaba de emocionar tu entrada. Me identifico totalmente con ella.
Cuánta razón tienes!!!
26 Julio 2010
9 horas 27 mins
Amanda, ¡cómo te entiendo! Es la sensación de hacer todo lo posible por acercarnos a los usuarios, "estar al día", ofrecer todos los servicios habidos y por haber y que pasen de largo sin nisiquiera mirarlo... :(
Desde luego, yo también pienso que vuestra idea es buenísima y muy atractiva.
¡Enhorabuena y ánimo!
Saludos
Ana
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Ana y Anónimo,
gracias por vuestros comentarios. De todos modos, no sé si me reconforta o me atemoriza que me deis la razón! Lo pensaré un rato ;)
Hola,
Soy uno de los convencidos de la utilidad de los códigos QR en las bibliotecas. En la Biblioteca de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla lo estamos utilizando desde 2011 y ya contamos con los primeros resultados estadísticos. En sólo cuatro meses se han realizado casi 200 accesos a los códigos QR repartidos por la Biblioteca. El código que ha recibido más accesos ha sido el que permite la reserva en línea de los 11 espacios de trabajo en grupo de la biblioteca. Por tanto, se utiliza aquello que aporta un valor.
El interés sigue creciendo, incluso hoy mismo unos estudiantes me han preguntado cómo se crean para utilizarlos en un trabajo académico.
En 2012 nos hemos propuesto que los códigos QR de la Biblioteca estén fuera de la Biblioteca: en las aulas de informática, en pasillos, etc.
Os animo a emplearlos porque en tiempos de crisis en una forma magnífica de innovar con coste cero.
Os dejo nuestra presentación sobre nuestra experiencia:
http://www.slideshare.net/jabarrera/cdigos-qr-en-la-biblioteca-de-cienci...
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Muchísimas gracias Juan Antonio. Es buenísimo poder conocer otras experiencias. Vamos a ver dónde podemos mejorar :)
Muchísimo ánimo Amanda!
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Creo que nosotros no vemos con claridad las necesidades de los usuarios y por ello, no llegamos a conseguir lo que nos planteamos de una manera tan sencilla.
En este caso, creo que el problema está en que los usuarios, a pesar de tener la aplicación para los códigos QR, no la utilizan, pero ni en las guías de la biblioteca ni en ningún otro aspecto. Me refiero, su uso no está completamente extendido y mucha gente no sabe para que sirven esos códigos y que lo pueden descifrar con su móvil.
En cualquier caso, creo que es una cuestión de tiempo y que llegarán a utilizarlos de manera habitual. Lo mejor de todo es ver que las bibliotecas están sobradamente preparadas y al día en todo lo que se refiere a las nuevas tecnologías. ¡A seguir así!
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Gracias Sandry.
Sí, yo también considero que hay un poco de desconocimiento por parte del usuario, pero alguien comentaba la necesidad de promocionar el propio uso de los códigos, y quizá por ahí pase la solución.
Iremos viendo :)
19 Julio 2010
6 semanas 2 días
A mi los códigos QR me parecen una maravilla y una forma de llegar a los usuarios estupenda... lo único es que tendríamos que tener en cuenta las siguientes cosas:
Hay múltiples funciones con las cuales sacar provecho de los códigos QR (aprovechémosnos de ellos) en la biblioteca y hacer que nuestros usuarios lleguen a engancharsen y que lleguen a la biblioteca para ver si hay alguna novedad. Con esto no quiero decir que no se haga ningún tipo de referencia en los códigos al catálogo o a la información del horario... pero atraigamos a los usuarios de una forma amena dándoles un poco de lo que a ellos les gusta y que se vayan haciendo a ellos, para que luego cuando les haga falta consultar el horario les salga solo apuntar con el móvil hacia el código QR.
Por cierto, también es muy importante el titulo que se le ponga encima al código QR... es importante hacerlos llamativos y "picar" al que los mira... :)
Si pruebas algo de esto Amanda ya nos comentas cómo son los resultados... :)
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Genial Julián. Muchísimas gracias por las ideas.
El de la canción me ha dejado flipada. A ver si me dejan probarlo porqué sería la bomba!
Ya os cuento ;)
Hola, Amanda:
pues tienes razón: muchísimas veces caemos en el despotismo ilustrado: todo para el pueblo, pero sin el pueblo.
Es decir: venga a estrujarnos el cerebro para estar a la última, o lo más imaginativo, o lo más espectacular... Y a veces no pensamos que a lo mejor el usuario se conforma con menos, pero mejor hecho.
Por ejemplo, mi gran sueño en una biblioteca sería: que desde la puerta de entrada, sin mover los pies, y solo con un giro de la cabeza de 180º, saber dónde está exactamente TODO lo que hay en la biblioteca.
Como en un supermercado, vamos: tú ves de una sola ojeada dónde está todo.
Esto es señalética, y es el arte de hacer que el usuario identifique todo el contenido, sin más. Si me pones carteles pequeñísimos, signaturas indescifrables, códigos QR, o simplemente: "Planta de arriba, adultos", "Planta de abajo, infantil"... pues no me ayuda excesivamente.
Y al llegar a los estantes, me quedo viendo un montón de lomos o de códigos, que visualmente no me identifican la zona que busco.
Ese sería uno de mis sueños de biblioteca. Otro sería un catálogo como el de cualquier librería, que lo encuentras todo a pesar de la falta de sofisticadísimas reglas catalográficas (aunque este es otro asunto).
Es decir: resuélveme lo inmediato, que de los añadidos ya me ocuparé luego.
¿Realmente la gente suele ir con el móvil apuntando a los QR por la calle, las tiendas, etc.? ¿Para qué los utilizan? ¿Para qué utilizan los ordenadores? ¿Qué hacen en su vida diaria? ¿Cómo se comportan en una librería, en un cine, en un banco del parque con los amigos?
Una de las ideas sería: miremos las empresas privadas y el mundo comercial, que nos llevan delantera y son más dinámicas porque se juegan el cuello. Y ellos no tienen posibilidad de fallar, porque les cuesta un dinero vital.
Otra: estudiemos directamente los hábitos de los usuarios FUERA de la biblioteca. Es la única forma de pensar realmente en qué les interesa, y cómo satisfacerlo.
Tres: tengamos en cuenta el mundo juvenil: sabed que los jóvenes cada vez guardan menos cosas, por ejemplo. Consideran que todo está a disposición en cualquier momento. Por eso, cuando quieren una canción, la escuchan en línea, no se la bajan. Pensad que el futuro de la biblioteca va por aquí, y que cada vez se deberán dar más facilidades en línea, muy sencillos y dirigidos.
Vaya rollo que he metido. En resumen:
-resolver problemas que tengan los usuarios.
-Hacer que los servicios sean cada vez más sencillos.
-A partir de aquí, probar cosas nuevas, tomando como ejemplo acciones del mundo privado que YA han funcionado.
Pero sobre todo, cuando se inicia algo, ha de ser sobre una base: ¿de dónde nació esa necesidad? ¿La intuímos, nos la inventamos, nos dejamos llevar por la pasión de la novedad, o fue por demanda de los usuarios, en encuestas o de forma directa?
Daniel Becerra
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Muchísimas gracias por tu comentario Daniel.
Me quedo sobre todo con el último párrafo. En esas preguntas creo que encontramos parte de las respuestas ;)
9 Febrero 2012
2 días 4 horas
Hola Amanda,
Enhorabuena por el post, me parece muy interesante. La iniciativa está genial, seguro que poco a poco los usuarios asumen el "servicio" como uno más. En la biblio en la que trabajo nos hemos quedado obsoletos en todos los sentidos. Nos estamos planteando cambios (más que necesarios) y esta podría ser una buena opción
Saludos
8 Marzo 2011
9 horas 4 mins
Hola Beatriz,
gracias por tu comentario.
A ver si pruebas en tu biblioteca y nos explicas tu experiencia. sería genial conocer cuantas más, mejor.
Super interesante compañeros, nosotros desde nuestra humilde biblioteca móvil http://www.facebook.com/bibliobus empezaremos a pensar en esta utilidad, aunque nuestro publico habitual y mayoritario (<15 y >45) no es usuaria de smartphone. De todas maneras es una magnífica idea.
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[...] Por muy obvio que sea el motivo hay que explicarlo. El texto puede adoptar distintas formas: podemos conservar un formato igual para los carteles o variar en función de lo que se cuenta. Carteles grandes y pequeños, información más detallada en folletos para que se pueda llevar (si por ejemplo hemos elaborado una pequeña guía de lectura o hablamos de un evento), y hasta códigos QR, como se mencionaba en algún comentario del último post de Amanda. [...]