Hasta los cojones de la excusa de la crisis - BiblogTecarios

Hasta los cojones de la excusa de la crisis

A ver, que la situación está chunga, lo sabemos. Que hay reducciones presupuestarias, también. Que la cosa no está para dar saltos, por supuesto. Pero… ¿tiene eso que servir de excusa para absolutamente todo?

Y no hablo de recortes y de negación de servicios o de ver peligrar nuestros derechos, que de eso se ha hablado y se hablará incluso más de lo debido.

No, de lo que hablo es de la falta de imaginación, de la falta de motivación y del apalanque institucional que parece haberse instaurado por doquier.

—¡Uy, no! Cómo quieres que hagamos nada con esta crisis? ¡Uy! ¡Qué dices! Ahora proyectos nuevos, ninguno. ¡Qué va! Tal y como están las cosas, ¿cómo vamos a empezar nada?
¡Pues no! Esa no es la actitud. Ahora es el momento de rentabilizar recursos, de mojarse el culo, de imaginar nuevos servicios, nuevos recursos, nuevas aplicaciones a lo que ya tenemos.
Pensemos en todos los recursos que tenemos y a los que podemos sacar más partido o pensemos en nuevos servicios que podríamos ofrecer para rentabilizar aún más los servicios que se siguen costeando. Analicemos:
  1. Tenemos unas bibliotecas geniales: edificios nuevos, luminosos, espacios amplios y personal que los gestiona. Todas las bibliotecas tienen horas de gran afluencia y horas más vacías, no? Bien, ¿ por qué no alquilamos espacios? Salas de conferencias, espacios para talleres, actividades de grupo, etc. Incluso, si no podemos alquilarlas, por qué no las cedemos a alguna ONG o actividad no lucrativa? De esa manera todas las horas que el edificio está abierto se está rentabilizando.
  2. Tenemos personal formado, pero no siempre motivado. Bien, demos libertad a nuestros empleados para que imaginen, inventen, participen. Os sorprendería lo que son capaces de hacer sin tener que invertir dinero. En las bibliotecas tenemos friquis un poco locos que nos montan una wiki, una red social o una intranet en un plis, con un sistema open source y con una inversión mínima que nos pueden servir para: desde centralizar ofertas o demandas de empleo en nuestro entorno hasta para los grupos de lectura de nuestras bibliotecas. O, genios de las manualidades que nos pueden montar unos talleres geniales para mayores o para niños.
  3. Tenemos libros, muchos libros! Bien, movámoslos. Son nuestro principal recurso. Llevemos los libros a dónde está la gente, nuestras estanterías deberían estar vacías: montemos actividades en las escuelas, en el mercado, en el gimnasio, en la iglesia. Busquemos a la gente allí dónde esté y no dejemos que nuestros libros se duerman en la estantería. ¿Qué más necesitan? ¿Recetas navideñas? Pues saquemos todos nuestros libros de cocina! ¿Quién ha dicho que el trabajo de los bibliotecarios sólo está en la biblioteca?
  4. Analicemos qué necesitan nuestros usuarios: muchos en paro, demos un servicio coordinado con la oficina de empleo, enseñémosles a hacer un currículo y a afrontar una entrevista de trabajo. Hagamos un seguimiento de las ofertas y demandas, a ver si conseguimos colocar a alguno. ¿Los autónomos? Recopilemos información de su interés y tengamos listados de información de interés para ellos preparada. ¿Qué en nuestro barrio hay muchas familias en situación desesperada? Hablemos con Caritas, coordinemos servicios e intentemos ayudarles a obtener los recursos imprescindibles.

Mafalda, bibliotecas y bancosNo soy una persona especialmente creativa, por lo que no considero que éstas sean ideas ni brillantes, ni inéditas. Pero se trata de que os estrujéis el cerebro y miréis de sacar partido a lo que tenemos.
Aunque la inversión en bibliotecas disminuya, ¿cuánto están invirtiendo los gobiernos en ellas? Pues hagamos que sea el dinero mejor invertido del estado!!

Estoy harta de oír: buff! Ahora nos echan a todos a la calle. Uy! Qué va! No hay dinero para nada. Joer, pues hagámonos imprescindibles, pongámosle imaginación. Somos buenos, tenemos recursos (más que muchos), pues aprovechémoslos y hagamos que las bibliotecas sean el PUNTO DE ENCUENTRO de nuestro barrio. (lo siento por los puristas, el tiempo de los templos para libros acabó hace una temporadita 😉

Hasta ahora todos, en general, hemos vivido demasiado bien y creo que estamos demasiado acostumbrados a las cosas fáciles.

El futuro es nuestro y está en nuestras manos. Si ellos no saben, nosotros sí!!!

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Empecé como gestora de proyectos en una de las empresas del sector bibliotecario, trabajé como autónoma durante 3 años y ahora combino mi trabajo en la Universidad de Barcelona con funciones de community manager como freelance. Este blog pretende ser reflejo de las reflexiones que, desde mi punto de vista no siempre muy ortodoxo, debemos hacernos los profesionales del sector.

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